24 Abr
La Escolástica (Siglos IV – XIV)
La Escolástica, que se extiende desde el siglo IV hasta el siglo XIV, presenta una etapa inicial entre los siglos IV al VIII conocida tradicionalmente como «siglos oscuros», debido a la aparente ausencia de novedades intelectuales. Dentro de este marco temporal, se distinguen dos grandes periodos: la baja escolástica, que abarca desde el siglo V al IX, y la alta escolástica, situada entre los siglos IX al XIII, momento en el que el pensamiento medieval alcanza su máximo desarrollo.
Características principales
El latín se convierte en la lengua oficial de la ciencia: todas las obras son publicadas en latín y se comprenden inmediatamente. Asimismo, surge la Suma y la Universidad:
- La Suma: Recopilaciones enciclopédicas de todas las ciencias que sirven como manual de estudio. La más conocida es la Suma Teológica de Tomás de Aquino, que unifica la teología cristiana con la filosofía clásica (Platón y, especialmente, Aristóteles).
- La Universidad (Universitas Litterarum): Evolución de las escuelas monásticas. El estudio más elevado era la teología; por ello, la filosofía era considerada Ancilla Theologiae (la sirviente de la teología).
Artes Liberales y Metodología
La enseñanza se basaba en las artes liberales:
- Trivium: Gramática, retórica y dialéctica (debate).
- Quadrivium: Aritmética, geometría, música y astronomía.
La metodología en el aula escolástica se estructuraba en tres fases:
- Lectio: Exposición detallada de las ideas de los padres de la Iglesia o de las Escrituras.
- Quaestio: Cuestionamiento o debate sobre las discusiones a favor y en contra.
- Disputatio: Reformulación y síntesis de los puntos clave para continuar la discusión.
Guillermo de Ockham y el fin de la Escolástica
Ockham, el nominalista más radical, sostiene que el realismo es imposible. Su metodología se basa en la navaja de Ockham, un principio de economía intelectual que prioriza la simplificación. Al situar el conocimiento en la experiencia individual, declara la imposibilidad de la teología como ciencia, marcando el final de la escolástica y anticipando el Renacimiento.
La Disputa de los Universales
En la Edad Media, el debate se dividió en dos posturas:
- Realismo (Platón): Los universales existen antes de las cosas (universali ante re).
- Nominalismo (Aristóteles): Los universales son solo nombres o abstracciones posteriores a las cosas (universali pro re).
Filósofos destacados
- Erígena: Realista del siglo IX que elevó la razón como juez de la religión.
- San Anselmo de Canterbury: Defensor del argumento ontológico y la premisa credo ut intelligam (creo para entender).
- Roscelín: Nominalista radical que fue condenado por su interpretación triteísta de la Trinidad.
El Discurso del Método de Descartes
Descartes propone un método para encontrar la verdad a través de la razón, utilizando la duda radical. Su objetivo es alcanzar verdades claras y distintas.
Fases del método cartesiano
- Evidencia: Partir de verdades claras y distintas.
- Análisis: Dividir los problemas en partes simples.
- Síntesis: Recomponer los resultados para obtener una respuesta general.
- Repaso: Revisión exhaustiva para evitar errores.
La subjetividad y las sustancias
Descartes establece el principio «pienso, luego existo», inaugurando la modernidad. Define dos sustancias independientes:
- Res cogitans: Cosa pensante (espiritual, conciencia).
- Res extensa: Cosa extensa (cuerpo, materia).
Tipos de ideas en Descartes
- Innatas: Infinitud, perfección y Dios (no provienen de la experiencia).
- Adventicias: Provienen del exterior a través de los sentidos (dudosas).
- Facticias: Construcciones de la imaginación (ej. unicornio).
Finalmente, Descartes descarta la hipótesis del genio maligno argumentando que la veracidad es una cualidad intrínseca de Dios, lo que garantiza la posibilidad de alcanzar la verdad.

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