24 Abr

Los Austrias del siglo XVI: Política interior y exterior

Carlos I tomó posesión de los territorios heredados en 1517. Tuvo que enfrentarse a conflictos internos por imposiciones fiscales y la presencia de cortesanos flamencos.

Política interior

En 1520, se produjeron levantamientos de las comunas que llevaron a una rebelión, la cual fue derrotada en la Batalla de Villalar (1521). Por otra parte, en Valencia y Mallorca se produjeron las Germanías (revuelta popular antiseñorial), sofocadas por el ejército imperial. El rey nombró virreina a Germana de Foix para evitar problemas futuros.

Felipe II reinó de 1556 a 1598. Fijó su residencia en Madrid y su política interior se basó en la centralización, el absolutismo y la intolerancia religiosa (lo que provocó la rebelión de los moriscos en 1570). Otro problema fue el Justicia Mayor de Aragón, que protegió al secretario del rey.

Política exterior

  • Carlos I: Se enfrentó cuatro veces a Francia para evitar su expansión por Italia, participó en la Liga Santa para frenar el avance turco y se enfrentó a los protestantes, cuya victoria permitió el protestantismo con la Paz de Augsburgo (1555).
  • Felipe II: Derrotó a los turcos en Lepanto (1571). En los Países Bajos se enfrentó a los holandeses, quienes se independizaron en 1581. Los corsarios derrotaron a la Armada Invencible (1588), iniciando la decadencia española. Felipe II incorporó Filipinas y su mayor triunfo fue la anexión de Portugal (1581), logrando la máxima expansión territorial.

Los Austrias del siglo XVII: Política interior y exterior

En el siglo XVII, los monarcas españoles delegaron las tareas del gobierno en validos, lo que aceleró la decadencia:

  • Felipe III: Su valido, el duque de Lerma, y posteriormente el duque de Uceda, involucraron a España en la Guerra de los Treinta Años.
  • Felipe IV: El Conde-Duque de Olivares creó la Unión de Armas para financiar la guerra, desatando rebeliones en Cataluña y Portugal en 1640. En Portugal se proclamó rey a Juan IV, logrando la independencia reconocida por Madrid en 1668.
  • Carlos II: Junto a Mariana de Austria, lidiaron con crisis como la revuelta de los barretines en Cataluña, la segunda germanía en Valencia y el motín de los gatos en Madrid. Tras su muerte, comenzó la Guerra de Sucesión Española.

En política exterior, Felipe III mantuvo una postura pacifista. Posteriormente, la Paz de los Pirineos (1659) consolidó la hegemonía francesa. Con la muerte de Carlos II sin descendencia, se puso fin a la dinastía de los Habsburgo en Europa.

Los reinos cristianos: Evolución de la conquista y organización política

Tras la Batalla de Covadonga (722), nació el Reino Astur. En el 910, Alfonso III trasladó la capital a León. Castilla, los condados catalanes, Pamplona y Aragón iniciaron su andadura entre los siglos X y XI. La Reconquista se extendió hasta 1492 con la toma de Granada.

La administración se basaba en el rey asesorado por la Curia Real (hasta el siglo XII) y posteriormente por las Cortes. La sociedad se dividía en nobleza, clero y campesinos, bajo una estructura piramidal de vasallaje.

Modelos de repoblación y organización estamental

Se distinguen varias etapas de repoblación:

  • Siglo IX (Cuenca del Duero): Modelos de presura o aprisio y cartas-puebla.
  • Siglos XI-XII (Valle del Tajo y Ebro): Modelo concejil con entrega de fueros y grandes lotes a Órdenes Militares.
  • Etapa final: Repartimientos y donadíos según el rango social.

La sociedad se organizó en señoríos, evolucionando hacia señoríos jurisdiccionales donde el poder real quedaba limitado a las tierras de realengo.

La independencia de la América española

En el siglo XIX, la crisis del Antiguo Régimen y el liberalismo impulsaron la independencia americana. Factores clave fueron la oposición al control mercantil, las reformas de Carlos III, la Ilustración y el ejemplo de EE. UU.

El proceso independentista

Tras la abdicación de Fernando VII en 1808, se formaron Juntas locales. La lucha derivó en una guerra civil. Líderes como Simón Bolívar y José de San Martín lideraron las campañas definitivas. La batalla de Ayacucho (1824) marcó el fin de la presencia española en el continente, a excepción de Cuba y Puerto Rico.

Consecuencias

España perdió su estatus de potencia mundial y un mercado vital. Los nuevos Estados americanos quedaron expuestos al neocolonialismo de EE. UU. y Gran Bretaña, aunque conservaron el legado cultural, lingüístico y religioso español.

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