18 Feb
Conceptos de tiempo según las diversas épocas históricas
1. Edad Antigua
Aristóteles
Aristóteles muestra el concepto de tiempo cronológico o civil. «El tiempo es el número o medida del movimiento según el antes o el después», es decir, explicaba el tiempo como cambio y medida. El tiempo es la medida del movimiento. El concepto de tiempo es externo porque toma como punto de partida los tiempos de la naturaleza: astronómico y físico, observable, perceptible y mensurable.
Platón
Platón deriva el concepto de tiempo histórico. El tiempo es «la imagen móvil de la eternidad», viniendo del mundo de las ideas. Plantea el tiempo como una construcción de una categoría interior al alma, de carácter innato. Es un concepto interno. Tiene como punto de partida el tiempo existencial, personal o colectivo, de duraciones y ritmos variables, que se concibe entre un pasado acaecido y un futuro posible. El tiempo histórico se basa en la experiencia de sucesos.
2. Edad Moderna
Tradición aristotélica: Newton
Newton: tiempo físico. Tiempo absoluto entendido como una única extensión infinita de momentos (en los que ninguno ha sido el primero y ninguno será el último) separados por intervalos regulares susceptibles de medida. Es un continuo lineal, regular, objetivo e independiente del espacio, de las cosas y de las personas. Para Newton el tiempo es lineal, regular, unidireccional y homogéneo. De aquí surge, en la enseñanza de la historia en la escuela, la historia positivista y la enseñanza tradicional de la historia: una sola línea de tiempo homogénea, regular y progresiva —historia universalista.
Tradición platónica: Kant
Desde la tradición platónica no se define el tiempo como un concepto innato en términos biológicos, sino como «moldes» que toman las experiencias y les dan sentido. Kant plantea que el tiempo es una forma a priori o intuición propia de la sensibilidad interna que da significado a las sensaciones que recibimos a través de las formas a priori que ya se encuentran en el entendimiento y que forman las categorías. El tiempo es una forma interna con la que atribuimos sentido a la experiencia de las cosas. Kant se fija en la experiencia exterior, en la forma en que vivimos los sucesos. El tiempo es diverso según la naturaleza del fenómeno estudiado. Surgen aquí corrientes historiográficas antipositivistas.
3. Edad Contemporánea
Einstein
Einstein plantea la física moderna y se acerca más a una visión platónica en el sentido de cuestionar la absoluta externalidad del tiempo. Propone la Teoría de la Relatividad: el tiempo no es absoluto, externo e inmutable. El espacio y el tiempo no son absolutos, sino que están en función del estado del observador (en reposo o en movimiento) y de su velocidad. El tiempo se va «encogiendo» conforme la velocidad aumenta y según las circunstancias del observador. Eso implicaría, a su vez, la existencia de diversos tiempos históricos. Einstein plantea una historia en la que se tienen en cuenta sucesos, economía, etc., y no solo guerras y reyes. Además aparece la teoría del Big Bang, que habla de un inicio y un posible final para el tiempo.
Historiografía
La historiografía es la disciplina que se ocupa de la historia: cómo se ha hecho la historia, la historia vista desde fuera. Es el estudio bibliográfico y crítico de los escritos sobre historia y sus fuentes, y de los autores que han tratado estas materias. Rodríguez Ratia (2004) destaca los siguientes autores, con los que entendemos las distintas posturas filosóficas y lo que será la explicación y el entendimiento del tiempo histórico.
Antigüedad clásica
En la Antigua Grecia, la historia se centraba en dioses y héroes homéricos. Heródoto se desentiende de ese tiempo de reyes y héroes para centrarse en el tiempo de los hombres. Se fija en los hechos que puede comprobar, buscando fuentes fiables y las causas de esos sucesos. Muy presentes están las Guerras Médicas en la historia antigua. Hellánico de Mitilene centró su trabajo en las monografías especializadas en la historia de las instituciones y las diversas ciudades griegas. Creó el primer cuadro cronológico. Tucídides se centra en aquellos acontecimientos en los que fue espectador e incluso protagonista, como las guerras del Peloponeso.
Evolución posterior
La evolución posterior fue hacia la especialización geográfica y temática, con el mantenimiento de obras de contenido político. Se escribieron muchas obras de contenido político que funcionaban como propaganda (por ejemplo, César, Historia Augusta). La Historia Augusta está escrita por senadores que criticaban a los emperadores. La historia siempre se ha escrito desde el punto de vista del vencedor.
Influencia del cristianismo
El cristianismo es una religión con un claro sentido finalista y, por tanto, con una concepción histórica orientada hacia un fin. No tiene como punto de partida una mitología sino un suceso histórico, aunque se incardina en la historia del pueblo hebreo, mitificada. La interpretación histórica se hace en función de los designios divinos y, en última instancia, de su principal intérprete: la Iglesia. La actividad principal de esta historiografía es la hagiografía (vidas de santos), las genealogías y los anales, muy a menudo con afán laudatorio.
Renacimiento e Ilustración
El humanismo vuelve a poner la responsabilidad de la historia en el hombre. Se produce:
- La recuperación del método histórico y de la tradición histórica clásica.
- La denuncia de los excesos de la historiografía cristiana.
- La recuperación de la crítica de fuentes.
- El establecimiento de cronologías fiables.

Deja un comentario