16 Feb
El Régimen de la Restauración (1874-1902)
1. El sistema canovista: la Constitución de 1876 y el turno de partidos. La oposición al sistema
1.1 El sistema canovista: la Constitución de 1876
La Restauración borbónica se inició en diciembre de 1874 tras el golpe de Martínez Campos, que proclamó rey a Alfonso XII siguiendo las directrices del Manifiesto de Sandhurst (redactado por Cánovas del Castillo).
Las medidas clave de Cánovas para estabilizar el sistema fueron:
- Integración del progresismo mediante la creación del Partido Liberal (liderado por Sagasta) para establecer el turnismo.
- Pacificación del país: finalización de la Guerra Carlista (1876, con la consiguiente derogación foral) y la Guerra de Cuba (Paz de Zanjón, 1878).
- Subordinación del Ejército al poder político, bajo la autoridad del monarca.
- Aprobación de la Constitución de 1876.
La Constitución de 1876 fue el marco legal clave de la Restauración, diseñada para ser flexible y duradera:
- Soberanía: Compartida entre el Rey y las Cortes. El Rey actúa como moderador político (sanción de leyes, disolución de Cortes, nombramiento de presidente) y jefe supremo del Ejército.
- Derechos: Se reconocen derechos individuales como la propiedad y la libertad de expresión.
- Religión: Se establece un Estado confesional católico, aunque se permite el culto privado de otras religiones.
- Cortes: Bicamerales, compuestas por el Congreso (elegido por sufragio) y el Senado (mixto: por derecho propio, vitalicios nombrados por el Rey y elegidos por instituciones).
- Administración: Marcada por un fuerte centralismo, con alcaldes (en municipios grandes) y gobernadores provinciales designados directamente por el Gobierno.
1.2 El turno de partidos
La Restauración borbónica se basó en el Turno de Partidos, ideado por Cánovas para asegurar la estabilidad mediante la alternancia pacífica de dos formaciones dinásticas:
- Partido Conservador (Cánovas): Apoyado principalmente por la aristocracia y la alta burguesía.
- Partido Liberal (Sagasta): Respaldado por la burguesía industrial y las clases medias.
El mecanicismo del turnismo se garantizaba mediante el falseamiento electoral para asegurar los resultados pactados previamente:
- Encasillado: Los líderes pactaban el reparto de escaños por cada circunscripción.
- Fraude: El ministro de Gobernación utilizaba gobernadores y alcaldes (caciquismo) para manipular el voto mediante el pucherazo y la alteración del censo.
Evolución del Sistema
- Asentamiento (1874-1885): Cánovas consolida el turno con la aceptación de Sagasta.
- Pacto de El Pardo (1885): Tras la muerte de Alfonso XII, Cánovas y Sagasta pactaron respetar el turno y las leyes para asegurar la estabilidad durante la Regencia de María Cristina, hasta la mayoría de edad de Alfonso XIII.
- Regencia de María Cristina (1885-1902):
- Turno Pacífico: Alternancia regulada entre partidos.
- Reformas Liberales (Gobierno Largo 1885-1890): Promulgación de la Ley de Asociaciones y, crucialmente, la implantación del sufragio universal masculino.
- Economía: El Partido Conservador impulsó el proteccionismo mediante la Ley de Aranceles.
- Guerra de Cuba: Inicio del conflicto en 1895.
- Fin de Etapa: Marcado por el asesinato de Cánovas (1897) y el Desastre del 98.
1.3 La oposición al sistema
El sistema de la Restauración, basado en el turnismo y el fraude electoral, excluyó activamente a varios grupos de la vida política oficial: carlistas, nacionalistas, obreros y republicanos.
- Carlismo: Tras la derrota de 1876, evolucionó hacia el parlamentarismo (partidos tradicionalistas), pero se mantuvo residual excepto en Navarra, limitado por el foralismo y el propio turnismo.
- Nacionalismo: Se opuso a la centralización borbónica, exigiendo autonomía política por sus singularidades (lengua, instituciones históricas). Inicialmente apoyado por clases medias, terminó siendo instrumento de la alta burguesía para obtener ventajas económicas.
- Catalán: Precedido por la Renaixença. Destacan las Bases de Manresa (programa autonomista). Evolucionó hacia la conservadora Lliga Regionalista (Francesc Cambó).
- Vasco: Fundado por Sabino Arana (PNV). Defendía la independencia basado en una etnia vasca amenazada por el centralismo y los maketos (inmigrantes españoles).
- Gallego: Surgió como un movimiento regionalista que no discutía su españolidad, sino que reclamaba reconocimiento cultural.
- Movimiento obrero: Se expandió tras la Ley de Asociaciones (1887), dividiéndose en dos corrientes:
- Socialismo: Organizado en el PSOE (fundado por Pablo Iglesias en 1879) y el sindicato UGT (1888). Su implantación fue lenta (Asturias, Vizcaya, Madrid).
- Anarquismo: Gran desarrollo en Cataluña (urbano) y Andalucía (rural). Rechazaban la participación electoral.
- Anarcosindicalismo: Promovía la acción sindical (FTRE, 1881).
- Acción Directa: Usaba la «propaganda por el hecho» (atentados como el asesinato de Cánovas en 1897).
- Republicanos: Estuvieron en crisis tras el fracaso de 1873. Ganaron fuerza con el descrédito del turnismo, el rechazo a las guerras coloniales y la crisis del 98.
2. Las guerras de Cuba, el conflicto bélico contra Estados Unidos y la crisis de 1898
2.1 Las guerras de Cuba
La pérdida del Imperio español se consolidó en 1898 con la derrota en las guerras contra los independentistas de Cuba y Filipinas.
Factores de la pérdida colonial:
- Adopción tardía de reformas políticas en las colonias.
- Apoyo de EE. UU. a los independentistas.
- Aislamiento internacional de España.
Importancia de Cuba: Era la colonia más valiosa, clave por el aporte de productos tropicales (azúcar) y como mercado exclusivo para el cereal castellano y el textil catalán (monopolio comercial).
Conflictos en Cuba
El descontento cubano generó dos rebeliones previas, debidas al centralismo, la esclavitud y el monopolio comercial:
- Guerra Larga (1868-1878): Terminó con la Paz de Zanjón, donde España prometió autonomía progresiva y la abolición de la esclavitud.
- Guerra Chiquita (1879-1880): Surgió por el incumplimiento de la Paz de Zanjón. La esclavitud fue abolida finalmente en 1880.
A pesar de las paces, la presión de la oligarquía esclavista y los sectores peninsulares (textil y cerealista) impidió las reformas. Esto radicalizó al nacionalismo cubano, que pasó a exigir la independencia total (liderada por José Martí y los Maceo), culminando en la guerra de 1895.
2.2 El conflicto bélico contra Estados Unidos
La Tercera Guerra de Independencia cubana («Grito de Baire», 1895) y la insurrección filipina de 1896 escalaron cuando EE. UU. intervino en 1898.
- Estrategia Española: En Cuba, Weyler impuso la brutal estrategia de reconcentraciones (sin éxito). Tras el asesinato de Cánovas, Sagasta ofreció autonomía, pero fue rechazada por los insurgentes. En Filipinas, se llevó a cabo una represión que incluyó el fusilamiento del líder independentista Rizal.
- Intervención de EE. UU.: Washington entró en el conflicto tras atribuir a un ataque español el hundimiento del acorazado Maine. Las fuerzas estadounidenses derrotaron al ejército español en Cuba (Batalla de San Juan) y hundieron la flota de Cervera en Santiago. En Filipinas, la flota estadounidense derrotó a la española en Cavite.
- Paz de París (Diciembre 1898):
- Independencia de Cuba.
- Cesión de Puerto Rico y Filipinas a EE. UU. (convirtiéndose en protectorados).
- Entrega de la isla de Guam a EE. UU.
Un año después, España vendió sus posesiones restantes en el Pacífico (Palaos, Carolinas, Marianas) a Alemania por su inviabilidad.
2.3 La crisis de 1898
El Desastre del 98 supuso una crisis profunda en España a nivel económico, político e ideológico.
- Ámbito Económico:
- Negativo: Pérdida de materias primas baratas (azúcar, tabaco) y del mercado colonial, lo que reforzó la política proteccionista.
- Positivo: Repatriación de capitales de los españoles de las colonias, que se invirtieron en la Península, financiando bancos y la siderurgia vasca.
- Ámbito Político:
- Descrédito de los partidos dinásticos y el Ejército, acelerando la mayoría de edad de Alfonso XIII (1902).
- Pérdida de peso internacional, compensada posteriormente con la colonización de Marruecos.
- Fuerte impulso al nacionalismo periférico debido a la crisis de identidad nacional.
- Ámbito Ideológico:
- Crisis de conciencia nacional: Reflejada en la obra crítica de la Generación del 98 (Unamuno, Baroja).
- Nacimiento del Regeneracionismo: Propuesta liderada por Joaquín Costa que buscaba liquidar el régimen caciquil de la Restauración. Esta corriente influyó en líderes reformistas como Maura y Canalejas.
Transformaciones económicas y sociales del siglo XIX
1. La evolución de la población y de las ciudades. De la sociedad estamental a la sociedad de clases
1.1 Evolución de la población
La evolución demográfica española en el siglo XIX se caracterizó por un débil aumento poblacional (de 10,5 a 18,5 millones), muy inferior al resto de Europa.
Causas del escaso crecimiento:
- Régimen Demográfico Antiguo: El crecimiento natural era muy bajo porque la alta mortalidad (cerca del 34‰) contrarrestaba la alta natalidad (cerca del 29‰). La mortalidad se disparaba por crisis de subsistencia, epidemias (cólera, tifus) y falta de higiene. La esperanza de vida era inferior a 35 años.
- Emigración Exterior Intensa: A finales de siglo, más de un millón de personas emigraron, principalmente a Iberoamérica (gallegos, vascos) y Argelia (andaluces). Además, hubo un notable exilio político.
Redistribución Territorial: El éxodo rural provocó el aumento de la población urbana en áreas industriales (Cataluña, País Vasco) y un desequilibrio territorial, donde las zonas interiores perdieron población en favor de las costeras (excepto Madrid).
Estructura Laboral Arcaica: En 1900, el sector primario empleaba al 68% de la población activa, debido a la mano de obra barata (jornaleros), la escasa mecanización y la lenta industrialización.
1.2 Evolución de las ciudades
El siglo XIX español vio un aumento de la población urbana, aunque de forma más lenta que en otros países europeos.
- Transformación Urbana: Se solucionó el crecimiento mediante el derribo de murallas y la construcción de ensanches. Destacan el de Barcelona (Ildefonso Cerdá) y el de Madrid (Carlos María de Castro).
- Consecuencias: Degradación de cascos históricos, aparición de barrios obreros periféricos y mejora de infraestructuras básicas (agua, alcantarillado) que ayudaron a reducir la mortalidad. El tranvía facilitó la expansión territorial.
- Concentración Geográfica: El crecimiento se centró en ciudades industriales o portuarias (Bilbao, Barcelona, Valencia, Málaga) y en Madrid como centro administrativo.
1.3 De la sociedad estamental a la sociedad de clases
El siglo XIX marcó la transición de la sociedad estamental (basada en privilegios) a la sociedad de clases (basada en la riqueza).
- Características: Igualdad ante la ley, nuevas categorías (Clase Alta, Media y Baja) y posibilidad de movilidad social por mérito (meritocracia).
- Grupos Sociales:
- Clase Alta: Aristocracia (que mantuvo prestigio y tierras) y Alta Burguesía de negocios.
- Clase Media Urbana: Profesionales liberales, funcionarios y pequeños comerciantes.
- Clases Populares: Jornaleros en el campo y el naciente proletariado en las ciudades (especialmente en Cataluña y País Vasco).
- Instituciones: La Iglesia perdió patrimonio por las desamortizaciones pero mantuvo influencia social. El Ejército adquirió un papel central en la política mediante pronunciamientos.
2. Desamortizaciones. La España rural del siglo XIX. Industrialización, comercio y comunicaciones
2.1 Desamortizaciones
Fueron la medida principal de los progresistas para asentar el liberalismo, consistiendo en la expropiación y venta pública de tierras de «manos muertas» (Iglesia y municipios).
- Objetivos: Financiero (reducir deuda), político (ganar apoyos al régimen liberal) y económico (modernizar la agricultura).
- Tipos:
- Desamortización de Mendizábal (1836): Afectó a bienes del clero regular para financiar la Primera Guerra Carlista.
- Desamortización de Madoz (1855): Afectó a bienes eclesiásticos restantes y tierras municipales (comunales). Los ingresos se invirtieron en el ferrocarril.
- Consecuencias: No se logró una reforma agraria real; se consolidó el latifundismo, el campesinado no pudo acceder a la tierra y aumentó el número de jornaleros, generando rechazo al liberalismo.
2.2 La España rural del siglo XIX
El campo fue el sector dominante pero limitado. La agricultura ocupaba al 65% de la población, pero la productividad era baja por falta de inversión. La estructura de propiedad (latifundios y minifundios) y la falta de acceso de los pequeños campesinos a la tierra impulsaron el éxodo rural.
2.3 Industrialización, comercio y comunicaciones
La modernización económica fue tardía e incompleta.
- Industrialización: Frenada por la falta de capital, materias primas y un mercado interior débil. Se concentró en Cataluña (textil) y el eje Asturias-Vizcaya (siderurgia). La Ley de Minas de 1868 favoreció la explotación extranjera.
- Comercio Exterior: Deficitario, basado en la exportación de materias primas e importación de productos industriales. Se mantuvo un fuerte proteccionismo.
- Comunicaciones: La medida clave fue la Ley General de Ferrocarriles (1855). Aunque la red creció significativamente, no impulsó la industria nacional tanto como se esperaba, ya que gran parte del material tuvo que ser importado.

Deja un comentario