31 Mar

La Virtud en Aristóteles

Aristóteles nos presenta en este texto el concepto de virtud. La virtud es un hábito selectivo que consiste en un término medio relativo a nosotros, determinado por la razón y por aquello por lo cual decidiría el hombre prudente. Esta concepción de la virtud como hábito se completa en Ética a Nicómaco con alusiones al término medio, debido a que el virtuoso acierta en elegir dicho término, que es un punto ético ajustado a las circunstancias que rodean cada caso.

Estas ideas se pueden observar en el fragmento anterior. Seguidamente, observamos en el texto que nos hablan de exceso y defecto: los hábitos buenos son aquellos por los que un sujeto cumple bien su función propia y reciben el nombre de virtudes, mientras que los malos hábitos son aquellos que nos alejan del cumplimiento de nuestra naturaleza y reciben el nombre de vicios. Un ejemplo para explicar estas ideas sería el siguiente: si la virtud es la valentía, su exceso es la temeridad y su defecto es la cobardía.

Ética Kantiana: Imperativos y Deber

Kant nos dice que cada acción esconde un principio práctico que puede ser de dos tipos distintos:

  • La máxima: Aquel principio práctico solo válido para la persona que lo formula.
  • El imperativo: Aspira a la universalidad y encuentra su fundamento en la razón práctica.

A partir de esta distinción, se establecerá que la razón es capaz de determinar cómo el ser debe actuar independientemente de la situación del sujeto. Sin embargo, Kant realizará una inversión respecto al enfoque tradicional de la ética introduciendo dos tipos de imperativos:

  • Imperativos hipotéticos: Están supeditados a un fin que es considerado un «bien» que merece la pena alcanzar. Su validez moral depende de la aceptación de ese fin como un bien deseable.
  • Imperativos categóricos: Formulados de forma completamente autónoma por la razón. En el imperativo categórico, la voluntad no se refiere a otra cosa sino a sí misma y vale para todo ser racional.

Esta diferencia llevó a una nueva manera de plantear la ética, similar al giro copernicano en la Crítica de la razón pura. Tradicionalmente, la ética se basaba en el imperativo hipotético, pero en el caso del imperativo categórico que propone Kant, el deber se convierte en un bien que llega a condicionarlo. Este imperativo influyó en la redacción de la Declaración de los Derechos Humanos.

Fenómeno y Noúmeno: La Realidad según Kant

El fenómeno se refiere a la experiencia sensorial del objeto, como su color, forma o textura. Es lo que percibimos a través de nuestros sentidos y cómo interpretamos el mundo que nos rodea. Por otro lado, el noúmeno se refiere a la verdadera esencia del objeto, más allá de nuestra percepción; es decir, lo que realmente es el objeto en sí mismo.

Como seres humanos, solo podemos experimentar el fenómeno y no el noúmeno. Por lo tanto, el noúmeno es algo que existe solo en teoría, como una idea abstracta, y no puede ser experimentado directamente.

Metafísica y Subjetividad: De Descartes a Hume

En la filosofía cartesiana, el mundo termina subjetivizado como contenido de conciencia. Este problema de la subjetivización estará presente en toda la modernidad y se relacionará con el solipsismo, creencia metafísica que postula que lo único de lo que uno puede estar seguro es de su propia mente.

Descartes aplicará la teoría de la causalidad sobre la idea de infinito para demostrar la existencia de Dios. Esta teoría fue negada por David Hume, debido a que no se puede afirmar algo si no tenemos una impresión previa de ese algo. Por otro lado, para Kant, la realidad tiene un ámbito fenoménico y otro nouménico. Respecto al «pienso, luego existo», esta sentencia nos obliga a intuir un “yo”, una sustancia cuya esencia es el pensar. Para Descartes, la sustancia es una cosa que existe de tal manera que no tiene necesidad sino de sí misma para existir, dividiéndolas en:

  • Sustancia infinita: Corresponde a Dios.
  • Sustancia finita: Aquella que tan solo necesita de Dios para existir.

Jean-Jacques Rousseau y la Antropología Moderna

Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) vivió en la Ilustración, periodo donde la razón era el instrumento principal para el progreso. En su obra, plantea que el hombre es bueno por naturaleza, pero es corrompido por la sociedad. Rousseau hace una división entre:

  • El hombre natural: Bueno y feliz (el «buen salvaje»).
  • El hombre social: Infeliz e injusto, encadenado a estructuras sociales.

A diferencia de Hobbes, quien consideraba que el hombre es egoísta por naturaleza y vive en una «guerra de todos contra todos», Rousseau propone en El contrato social reformar la sociedad para establecer un pacto justo, eliminando la propiedad privada y fomentando una educación basada en la libertad.

El Método Cartesiano

El método de Descartes se basa en el razonamiento matemático y la evidencia. Sus reglas fundamentales son:

  1. Regla de la evidencia: Solo aceptar como verdadero aquello de lo que no quepa duda.
  2. Regla del análisis: Dividir los problemas en tantas partes como sea posible.
  3. Regla de la síntesis: Ordenar los pensamientos por grados de complejidad.
  4. Regla de la enumeración: Hacer revisiones generales para no olvidar nada.

Descartes establece dos atributos principales: la res extensa (materia) y la res cogitans (pensamiento), encontrando en el ser humano la unión de ambos.

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