06 Mar

La novela de los sesenta y principios de los 70

En los años 60 se produce el agotamiento de la novela social. Como bien dijo uno de sus cultivadores, Juan Goytisolo, la novela social fue políticamente ineficaz y estéticamente pobre. Por lo tanto, se impone la necesidad de separar lo político y social de la literatura. En esta década, las editoriales españolas buscan nuevos caminos estéticos mediante:

  • La entrada masiva en España de traducciones del nouveau roman (Michel Butor, Alain Robbe-Grillet) a través de la editorial Seix Barral.
  • La reedición de innovadores europeos y americanos en ediciones de bolsillo (Faulkner, Dos Passos, Gide, Kafka, Proust o Joyce).
  • La publicación de novelas de autores españoles en el exilio (Sender, Ayala).
  • La proliferación de ensayos en torno a la novela contemporánea.
  • El éxito fulgurante de la novela hispanoamericana (el llamado “boom”), que añade imaginación y exuberancia a las aportaciones de los autores renovadores.

La novela experimental

En 1962 se publicaron dos obras clave: Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos y La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa. Estas novelas pusieron fin a la narrativa social e iniciaron la etapa experimental.

Tiempo de silencio, ambientada en el Madrid de la posguerra, narra la vida de Pedro, un médico becado que investiga el cáncer y se ve implicado involuntariamente en un aborto clandestino. La obra introduce innovaciones formales y asume la necesidad de desentrañar una realidad compleja mediante un enfoque existencial.

Características de la novela experimental (años 60 y 70):

  • Problemas de identidad: Personajes que buscan las razones de su angustia existencial.
  • Crítica social: Evocación crítica de la infancia, la educación o el pasado nacional.
  • Desaparición del argumento: La trama sirve como excusa para digresiones y opiniones del narrador.
  • Dificultad estructural: Uso de secuencias en lugar de capítulos, punto de vista múltiple y técnicas como el contrapunto o la estructura caleidoscópica.
  • Novela-ensayo: Presencia de tesis y reflexiones del autor.
  • Técnicas narrativas: Predominio del monólogo interior, estilo indirecto libre, ruptura de la linealidad temporal (flashbacks) y renovación del lenguaje (neologismos, extranjerismos).

Obras representativas

  • Volverás a Región (1967) de Juan Benet.
  • Últimas tardes con Teresa (1966) de Juan Marsé.
  • Cinco horas con Mario (1966) de Miguel Delibes.
  • La saga/fuga de J. B. (1972) de Gonzalo Torrente Ballester.
  • Señas de identidad (1966) y Reivindicación del conde don Julián (1970) de Juan Goytisolo.
  • La verdad sobre el caso Savolta (1975) de Eduardo Mendoza.

El teatro desde los años sesenta hasta 1975

Hasta 1975, el teatro español continúa escindido en tres vertientes:

Teatro comercial

Dominado por comedias melodramáticas, de intriga o de humor. Destaca Antonio Gala (1936) con obras como Los verdes campos del Edén (1962) o Anillos para una dama (1973), caracterizadas por su tono poético y didáctico.

Teatro realista

Con intención social, pero con dificultades de representación debido a la censura. Autores como Lauro Olmo, José Martín Recuerda y José María Rodríguez Méndez continuaron su labor con desigual éxito.

Teatro experimental

Busca cauces dramáticos diferentes, inspirándose en las vanguardias europeas. El texto literario pasa a ser un ingrediente más, potenciando elementos extraverbales (escenografía, recursos sonoros, gestualidad) y rompiendo la cuarta pared.

Autores destacados:

  • Fernando Arrabal: Fundador del «teatro pánico». Obras: Pic-nic, El triciclo.
  • Francisco Nieva: Dramaturgo experimental con estética antirrealista. Clasifica su obra en: Teatro furioso, Teatro de farsa y calamidad y Teatro de crónica y estampa.

El teatro independiente

Grupos que desarrollaron un sistema de trabajo colectivo al margen del teatro comercial. Se caracterizaron por la sencillez escénica y la rebeldía contra las jerarquías profesionales. Destacan grupos como Els Joglars, Els Comediants, La Fura dels Baus, Tábano, Los Goliardos y La Cuadra.

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