De lo característico en el conocimiento científico
En este segundo prólogo del año 1787, Kant comienza exponiendo que algunas clases de conocimientos han entrado en “el camino seguro de la ciencia”: el conocimiento que son la lógica, las matemáticas o la física. No así los conocimientos referidos a la metafísica, ya que éstos, a diferencia de los conocimientos de las ciencias ya nombradas, son conocimientos especulativos de la razón que nada toman de la experiencia y solo se sirven de conceptos, donde la razón debe ser su propio discípulo.
La lógica se expone como un conocimiento que no se ocupa en absoluto de la realidad; su competencia es solo la forma del entendimiento, pero no de objetos. En las ciencias se dan dos tipos de a priori:
- Los que vienen dados en su definición y concepto con anterioridad a su desarrollo (conocimiento teórico).
- Aquellos cuya posibilidad se da al hacer aplicables los primeros (conocimiento práctico).
La matemática es un conocimiento estrictamente conceptual que determina sus objetos a priori, y la física, aunque necesita de otras fuentes, también. Lo a priori que hay en ambas es un aspecto del conocimiento en el que el sujeto no obtiene nada que previamente no hubiera dispuesto; esto es lo característico de estas disciplinas y esto es lo que ocurrió en ellas para devenir lo que son: en el caso de las matemáticas, desde los griegos; y en el caso de la física, que es un conocimiento basado en principios empíricos, a partir de Bacon, quien fue pionero en el planteamiento de un método y fue seguido por Galileo, Torricelli y (aunque no lo nombre, es de suponer que también —y sobre todo—) por Newton. En todos ellos, lo que es característico del proceder de sus disciplinas es que hay que acudir a la naturaleza con experimentos anteriores, con un plan previo que contenga las condiciones conceptuales que previamente se hayan establecido.
De la metafísica
La metafísica, según Kant, no pudo entrar en el seguro camino de una ciencia, ya que el camino que ella traza no es seguro. Prueba de esto es el constante andar y desandar de los metafísicos, basándose solo en conceptos y prescindiendo absolutamente de la experiencia. ¿Es imposible que la metafísica pueda encontrar el camino seguro de la ciencia?
Del giro copernicano
En este párrafo Kant plantea la necesidad de un giro copernicano en la filosofía. Este giro consiste en cambiar el punto de vista: hasta Kant se estuvo pensando que el conocimiento depende de las cualidades de los objetos. Kant propone que el conocimiento dependa de las cualidades del sujeto que conoce y no del objeto.
Argumento del texto
Si el conocimiento depende de los objetos, entonces no se puede conocer nada de ellos antes de la experiencia. Solo si consideramos que los objetos deben cumplir ciertas condiciones que el sujeto “les impone”, podemos afirmar que podemos conocer algo de los objetos a priori. Por tanto, solo conocemos a priori aquello que el sujeto mismo pone en el objeto.
Analogía con Copérnico
Copérnico se dio cuenta de que, con solo suponer que la Tierra giraba alrededor del Sol y no al revés, se solucionaban los problemas de la observación en astronomía. Kant propone una analogía: al cambiar el punto de vista —hacer depender el conocimiento de las condiciones del sujeto— se resuelven problemas respecto de cómo es posible el conocimiento científico.
Intuición
Kant se refiere a la intuición sensible, al conocimiento sensible entendido como la percepción directa e inmediata de los objetos del mundo. Kant llama al conocimiento sensible intuición para señalar que es «inmediato» y distinguirlo del conocimiento del entendimiento, que es «mediado» por los conceptos. Percibir es algo inmediato; pensar es algo que requiere la mediación de los conceptos. Para Kant, solo hay intuición sensible mediante la cual conocemos las cosas; no existe la intuición intelectual mediante la que conozcamos el “yo” o “Dios”. Esto separa a Kant y a Descartes: Descartes considera que conocemos el yo mediante una intuición intelectual (una vez el alma se queda despojada de todo el conocimiento no evidente). Kant considera que la intuición es únicamente sensible. Kant habla de la Intuición Pura para referirse a la parte de la intuición sensible que es dada antes de toda experiencia (a priori), esto es, el espacio y el tiempo.
Las posibilidades de la metafísica
Kant habla en este fragmento de las dos posibilidades (o partes) de la metafísica: una correcta y la otra no.
Sentido correcto
El sentido correcto de la metafísica consiste en su actividad crítica. La metafísica debe establecer cuáles son los elementos a priori que posibilitan el conocimiento, esclarecerlos y hacerlos accesibles.
Sentido incorrecto
El sentido incorrecto se da cuando la metafísica trata de establecer la existencia de estos elementos al margen del sujeto. La metafísica traspasa los límites del conocimiento cuando traspasa los límites de la experiencia.
Etiquetas: Conocimiento cientifico, Giro Copernicano, intuición, Kant, Metafísica
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