18 May

1. Contexto histórico-social de principios de 1931

El siglo XIX termina con el «Desastre del 98». En 1898, y después, España se ve obligada a firmar el Tratado de París. Se produce entonces un sentimiento de derrota y de decadencia. En 1902 comienza el reinado de Alfonso XIII. El sistema político sobrevive sin cambios: conservadores y liberales se turnan pacíficamente en el gobierno; el Parlamento solo representa a las clases acomodadas y el caciquismo domina en la España rural analfabeta.

Por debajo de esta alta burguesía, hay una pequeña burguesía mucho más reformista. Surgen los movimientos sindicales: la UGT (socialista) y la CNT (anarquista). Dos hechos revolucionarios destacan en este periodo:

  • La Semana Trágica de Barcelona.
  • La Huelga General de 1917.

Durante los años de la Primera Guerra Mundial, la burguesía industrial se enriquece con sus ventas a los países contendientes, mientras que las clases trabajadoras se empobrecen debido a la subida de los precios. El general Primo de Rivera impone una dictadura militar en 1923. Con una monarquía cada vez más desprestigiada, los republicanos, apoyados por socialistas y grupos catalanistas de izquierdas, aprovechan estas circunstancias para ganar unas elecciones municipales.

2. Contexto histórico-social de 1931 a finales del siglo XX

De 1931 a 1936: La Segunda República

La nueva forma de gobierno supuso el triunfo de las clases medias, aliadas en algunos momentos con grupos obreros. Los cinco años de gobierno republicano se dividen en tres etapas:

  • Entre 1931 y 1933: Forman gobierno los partidos de izquierda, dirigidos por Manuel Azaña. En estos años se emprenden ambiciosas reformas que afectan a todos los ámbitos.
  • Entre 1933 y 1936: Se instalan en el poder partidos de centro-derecha, con Alejandro Lerroux al frente del gobierno, y se lleva a cabo una política de contrarreforma que provoca el descontento y los movimientos revolucionarios de las masas populares.
  • Febrero de 1936: Se inicia cuando gana las elecciones una coalición de partidos y grupos de izquierda, el Frente Popular, bajo la dirección de Azaña.

De 1936 a 1939: La Guerra Civil

El 18 de julio de 1936 se produjo un levantamiento militar contra la República y estalló la Guerra Civil Española. Fue un enfrentamiento armado entre los dos bloques sociales e ideológicos que habían vivido en tensión. Después de tres años de dura guerra, fueron derrotados los defensores de la República. Desde el 1 de octubre de 1936, el general Franco había tomado posesión de la Jefatura del Estado.

De 1940 a 1975: La Dictadura Franquista

Durante este tiempo, España vive bajo la dictadura militar del general Franco. Se produce un aislamiento internacional por la represión y por la censura. Son años de hambre y de pobreza. En 1955, España entra a formar parte de la ONU, pero la situación económica sigue siendo difícil: son años de paro y de emigración.

En la década de los sesenta se iniciará el desarrollo industrial. El turismo mejora la economía y propicia el cambio de costumbres y de mentalidad de los españoles. Aumenta también la oposición al régimen franquista. En los últimos años del franquismo se hace cada vez más evidente el deseo de los españoles de modernizar el país.

De 1975 a finales del siglo XX: La Transición y Democracia

Se restaura la monarquía con la subida al trono del rey Juan Carlos I, nieto del último monarca español. Comienzan los años de la Transición. Bajo el gobierno de Adolfo Suárez, se establece un sistema democrático. En 1977 se celebran las primeras elecciones y forma gobierno Adolfo Suárez, apoyado por la UCD. El 6 de diciembre de 1978 se aprueba en referéndum la nueva Constitución, pasando de una dictadura a un sistema democrático. El terrorismo también es un obstáculo grave, pero, a pesar de ello, la democracia se consolida.

3. Modernismo y Generación del 98

Modernismo

El Modernismo surge en Hispanoamérica. Posee una fuerte influencia francesa y destaca por la utilización de símbolos e influencia de Bécquer. El escritor modernista se sirve de todos aquellos recursos estilísticos que tienen valor ornamentar y que sugieren sensaciones auditivas, visuales, táctiles, etc. Destacan autores como Manuel Machado, Francisco Villaespesa y Eduardo Marquina.

Generación del 98

El hecho histórico del Desastre de 1898 impresiona a este grupo de escritores. No les preocupa tanto la belleza formal como la reacción ante una serie de hechos y situaciones que vive España. Sus principales exponentes son Unamuno, Baroja, Azorín, Antonio Machado y Valle-Inclán. Al igual que los modernistas, los autores del 98 se enfrentaron al prosaísmo y a la falta de belleza formal del Realismo. Su principal novedad frente al Realismo es la irrupción del subjetivismo en sus obras.

4. Novecentismo, Vanguardismo y Generación del 27

El Novecentismo

Se superan las preocupaciones y la estética tanto del Modernismo como de la Generación del 98. Aparece un nuevo tipo de escritor frente al autor bohemio modernista y al autodidacta noventayochista; el nuevo escritor tiene una sólida formación universitaria, es un intelectual preocupado por la objetividad y el rigor. Hay en él una intención de enseñar y de formar a una minoría selecta. Se caracteriza por la búsqueda del equilibrio, la pulcritud y la serenidad, aspirando al «arte puro». El ensayo será el género literario más utilizado por estos autores, como José Ortega y Gasset, Marañón y Eugenio d’Ors. Destacan también dos grandes novelistas: Ramón Pérez de Ayala y Gabriel Miró.

Las Vanguardias

Suponían la ruptura total y definitiva con la estética del siglo XIX. Destaca la figura de Ramón Gómez de la Serna.

La Generación del 27

Comparten, además de amistad y lugares de encuentro, una evolución conjunta, manteniendo su propia personalidad y originalidad. Por una parte, participan de los anhelos de renovación y, por otra parte, son admiradores y seguidores de los clásicos. Entre sus miembros destacan Rafael Alberti, Pedro Salinas, Federico García Lorca, Jorge Guillén y Vicente Aleixandre, entre otros.

Deja un comentario