29 Abr

El Bienio Radical-Cedista y el Camino hacia la Polarización

El bienio de la CEDA y del Partido Radical, junto con el posterior triunfo del Frente Popular, constituye una etapa clave de la Segunda República española, marcada por una creciente polarización política, conflictividad social y deterioro del orden público que desembocaría en la Guerra Civil.

La crisis del gobierno reformista (1933)

A comienzos de 1933 se produjo la crisis del gobierno reformista. Las diferencias entre el presidente de la República, Niceto Alcalá-Zamora, y el gobierno republicano-socialista eran cada vez mayores. Además, el PSOE estaba dividido entre sectores moderados y otros que exigían reformas más profundas, mientras que el Partido Radical de Alejandro Lerroux evolucionaba hacia posiciones de centroderecha.

Paralelamente, la derecha se reorganizó en la CEDA, liderada por José María Gil-Robles, mientras crecían los grupos de extrema derecha como:

  • Falange Española de las JONS, dirigida por José Antonio Primo de Rivera.
  • Renovación Española, de José Calvo Sotelo.

El desgaste del gobierno de Manuel Azaña provocó protestas continuas, lo que llevó a su dimisión en septiembre de 1933 y a la convocatoria de elecciones.

El triunfo de la derecha y la rectificación

En las elecciones de noviembre de 1933, la derecha acudió unida mientras la izquierda estaba fragmentada. La victoria fue para la CEDA, seguida del Partido Radical. El PSOE sufrió un fuerte retroceso, al igual que la izquierda republicana. En Cataluña y el País Vasco aumentó el apoyo a partidos nacionalistas conservadores como la Lliga Regionalista y el PNV.

Tras los comicios, se formó un gobierno presidido por Lerroux con el apoyo parlamentario de la CEDA. El gobierno radical-cedista impulsó una política de rectificación de las reformas del bienio anterior:

  • Paralización de la reforma agraria.
  • Revisión de la legislación laboral.
  • Concesión de la amnistía al general Sanjurjo.
  • Restauración de la financiación de la Iglesia.
  • Reincorporación de militares contrarios a la República.

La Revolución de Octubre de 1934

La entrada de ministros de la CEDA en octubre de 1934 desencadenó la Revolución de Octubre. La UGT convocó una huelga general que tuvo especial intensidad en Asturias, donde se produjo una insurrección armada liderada por una alianza entre UGT, CNT y PCE. El gobierno respondió con una dura represión.

En Cataluña, el presidente de la Generalitat, Lluís Companys, proclamó la República Catalana dentro de una supuesta República Federal Española, lo que provocó la intervención del ejército y la suspensión del Estatuto de Autonomía.

El Frente Popular y el estallido del conflicto

En 1935, la situación se agravó debido a escándalos de corrupción que afectaron al Partido Radical. Tras varios gobiernos inestables, Alcalá-Zamora convocó elecciones para febrero de 1936. En estas, se formó el Frente Popular, una coalición de partidos de izquierda que incluía desde republicanos moderados hasta comunistas.

La victoria electoral correspondió al Frente Popular y Azaña fue nombrado presidente del Gobierno. El nuevo ejecutivo se enfrentó a una situación extremadamente tensa:

  • Crecimiento de la violencia política y grupos fascistas (Falange).
  • Diferencias internas que llevaron a Azaña a la presidencia de la República y a Casares Quiroga al Gobierno.
  • Conspiración militar liderada por el general Mola a través de la Unión Militar Española.

El asesinato de Calvo Sotelo aceleró los planes golpistas. El 17 de julio de 1936 comenzó la sublevación militar en Marruecos. El fracaso parcial del golpe en ciudades clave como Madrid y Barcelona dio lugar al estallido de la Guerra Civil española.

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