12 Mar
Relación del tema o el autor del texto con una posición filosófica de la época contemporánea: Ortega y Gasset
En este apartado relacionaremos el racionalismo de Descartes (siglo XVII) con la filosofía de Ortega y Gasset (siglo XX). El perspectivismo orteguiano no es otra cosa que un intento por superar tanto el racionalismo como el vitalismo, planteamientos filosóficos que considera erróneos.
Ontología: Realidad absoluta frente a realidad perspectivista
En cuanto a su teoría de la realidad (ontología), Descartes considera que la realidad es única y la misma para todos los sujetos racionales, independientemente de cuál sea su circunstancia histórico-vital. La realidad racionalista es absoluta; no es una realidad perspectivista e histórica que tenga vinculación con la vida y con la historia. Esta posición es diametralmente opuesta a la defendida por Ortega.
Para el filósofo español, la realidad está compuesta por múltiples perspectivas. La realidad está conformada por diversos puntos de vista; es un poliedro con múltiples caras y cada una de ellas apunta a un sujeto. “La perspectiva es uno de los componentes de la realidad. Lejos de ser su deformación es su organización”, nos dirá el pensador madrileño. La realidad es, por tanto, perspectivista e histórica.
Gnoseología: Razón pura frente a razón vital
En cuanto a su teoría del conocimiento (gnoseología), Descartes y, en general, el racionalismo defienden que la razón puede acceder al conocimiento de la verdad absoluta. La verdad es única e idéntica para todos los sujetos que apliquen adecuadamente el método. Se trata de una verdad no contaminada por la historia o la vida particular de quien conoce.
Ortega rechazará el planteamiento racionalista cartesiano. El filósofo madrileño piensa que el sujeto de conocimiento no puede conocer verdades absolutas ya que, al conocer desde una perspectiva o punto de vista, solo puede alcanzar el conocimiento de verdades parciales.
Para Descartes, el sujeto de conocimiento debe desconfiar de lo sensible (de la vida). Se trata, en palabras de Ortega, de un sujeto de conocimiento ultravital y extrahistórico, es decir, un sujeto de conocimiento al margen de su circunstancia histórico-vital. Una especie de medio transparente e incontaminado, un yo puro. Por el contrario, el sujeto de conocimiento para Ortega siempre está anclado en una circunstancia histórico-vital particular desde la que selecciona la realidad como si fuera un cedazo o retícula.
Para Descartes, el único modo de acceder a la verdad es mediante la razón pura: una sustancia pensante sin contacto alguno con el cuerpo, con lo sensible. Ortega no rechaza la razón y por eso se distancia del irracionalismo de Nietzsche que la descalifica. El pensador español piensa que teoría = razón, es decir, solo podemos acceder a la verdad mediante el uso de la razón. Ahora bien, Ortega, frente a la razón pura cartesiana, propone un nuevo modelo de racionalidad: la razón vital. Solo la razón vital tiene en cuenta el carácter histórico y vital de la perspectiva o punto de vista.
Antropología: Dualismo frente a historicidad
En cuanto a su visión del ser humano (antropología), Descartes considera que el hombre es un ser compuesto de cuerpo y alma (dualismo antropológico). La esencia del hombre es su alma o yo, también definido como res cogitans o sustancia pensante. Así, la naturaleza humana se reduce a pensamiento o razón y es la misma en todos los seres humanos independientemente de la época y el lugar en que vivan.
Frente a esta idea, Ortega nos dice que “el hombre no tiene naturaleza, sino que tiene historia”. Con esta afirmación, el pensador español quiere decir que el hombre es un ser que se está haciendo incesantemente, a medida que vive su vida, desde la dimensión de libertad que le ofrece su circunstancia. El hombre no es algo hecho de modo definitivo cuando nace, sino que se hace al vivir su vida.
Valoración razonada de la actualidad de las ideas contenidas en el texto o del pensamiento del autor
En la actualidad, por influencia del empirismo de Hume y del propio Kant, la filosofía se ha sometido, en expresión de Ortega, a una “cura de humildad” y defiende que la razón tiene unos límites. Por tanto, rechaza cualquier intento por demostrar racionalmente la existencia de Dios, puesto que tal demostración rebasa las posibilidades de nuestro entendimiento. A partir de autores como Nietzsche (siglo XIX) o corrientes de pensamiento como el neopositivismo (siglo XX), la filosofía occidental es mayoritariamente antimetafísica.
Por el contrario, hay ideas que se exponen en el Discurso del método que desde entonces forman parte del pensamiento moderno y tienen actualmente una vigencia indiscutible. Por ejemplo:
- La defensa que se hace en esta obra de la autonomía de la razón frente a la autoridad religiosa, lo cual supone el origen de la secularización que caracteriza a nuestra sociedad.
- Al establecer en la parte II del Discurso un criterio de certeza como la evidencia (es cierta aquella idea que es evidente, es decir, aquella idea que mi razón conoce clara y distintamente), se están poniendo las bases del individualismo moderno que llega hasta nuestros días.
Sin embargo, con este criterio de certeza no pretende defender el relativismo, puesto que para Descartes la razón es única y la misma en todos los hombres.

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