11 Dic

La poesía de los años 40:
Existen 2 tendencias poéticas.
•    La poesía clasicista o arraigada que publicaba en la revista “Garcilaso” de ahí el nombre de garcilasistas. Se inspiran en los clásicos del siglo de oro, buscan la belleza formal, tratan temas tradicionales y usan estrofas y metros clásicos (endecasílabo y soneto).
A esta tendencia podemos asociar parte de la generación del 36 que trata principalmente de rehumanizar la poesía. Destacan Luis Rosales, Leopoldo Panero, Luis Felipe Vivanco y Dionisio Ridruejo.
•    La poesía desarraigada es la otra tendencia, tiene un tono existencial y trata la circunstancia histórica del hombre. Frente a los garcilasistas el estilo es directo y desgarrado por lo que es llamada también poesía tremendista. Destaca 1944 por ser el año en que Dámaso Alonso publica “Hijos de la ira” y se funda la revista “Espadaña” que agrupa a Victoriano Crémer, Eugenio de Nora, Dámaso Alonso y las primeras obras de Gabriel Celaya y Blas de Otero que se caracteriza por la búsqueda existencial del hombre mediante preguntas a Dios.

También destacan las corrientes minoritarias como el grupo “Cántico” en el que participan herederos del 27 y el “Postismo” de Carlos Edmundo de Ory que trata de recuperar las vanguardias. Por último destacan voces individuales como José María Valverde y José Hierro.

La poesía en el exilio:
Los autores exiliados pertenecen a diferentes generaciones, les unen temas como la patria perdida, el anhelo de volver o el recuerdo de la guerra. Destacan Juan Ramón Jiménez y la mayoría del 27: Prados, Altolaguirre, Salinas, Cernuda, Alberti y Guillen. También destaca León Felipe que tiene como tema principal España.

La poesía de los años 50:
La poesía desarraiga de los 40 pasa a ser una poesía social, ya que el enfoque individual pasa a ser colectivo, de ahí que los 2 temas fundamentales sean: la preocupación general por España y la denuncia de la situación concreta del hombre.
La poesía busca dirigirse a la masa y ser una herramienta de transformación social, estilísticamente es clara sencilla y coloquial esta escrita desde una postura testimonial y comprometida. Destacan:
•    Blas de Otero con “Pido la paz y la palabra” sus temas principales son la situación de España, la función social del poeta y la solidaridad humana.
•    Gabriel Celaya, gran defensor de la poesía social, destaca el prosaísmo de sus obras como “Las cartas boca arriba”. Para él la poesía es un arma cargada de futuro.

La poesía de los años 60:
La poesía social agota las formulas y fracasa como medio transmisor. El excesivo prosaísmo une a un grupo de poetas a finales de los 50 cuyo primer objetivo es la renovación del lenguaje poético con más atención a los valores estéticos y formales. Los temas no renuncian a lo cívico y social aunque predomina la experiencia personal y cotidiana con un tono escéptico y moral. Destacan:
•    Ángel González por ser el más “social”, tiene diferentes etapas y de su temática destacan el tiempo y sus consecuencias lo cotidiano y lo amoroso con algo de ironía como en “Tratado de urbanismo”.
•    Jaime Gil de Biedma, de obra muy breve reunida en “Las personas del verbo” trata temas íntimos y una visión desencantada de la vida.
•  José Ángel Valente, cuyos temas existenciales y sociales se van tornando más densos, complejos y herméticos.
•    Claudio Rodríguez autor de “Don de la ebriedad” tiene una perspectiva humana de lo sencillo con metáforas de  honda significación.

La poesía de los años 70:
Aparece un grupo de poetas más jóvenes reunidos bajo el nombre de novísimos, confeccionado por José María Castellet. Destaca su influencia en los medios de comunicación de masas, especialmente el cine. Buscan nuevas formas de expresión (como el collage o la escritura automática) y una variedad temática como tono inconformista e incluso provocativo. Destacan Pere Gimferrer, Leopoldo María Panero, Antonio Colinas, Manuel Vázquez Montalbán, Ana María Moix y Félix de Azúa.

La poesía de los años 70 a nuestros días, últimas tendencias:
A finales de los 70 hay una paulatina renovación de la creación poética donde se suceden diversas tendencias dentro de las cuales destacan:
•    La poesía de la experiencia o de la nueva sentimentalidad, realista y comprometida retoma el intimismo y la sencillez de los 50. Poemas urbanos sobre la vida y lo cotidiano. Destacan Andrés Trapiello y Luis García Montero.
•    El minimalismo, poesía del silencio o conceptual. En ella los discursos suelen interrumpirse para que el silencio diga lo que las palabras no pueden. Enlaza con la poesía pura; es breve, hermética y la anécdota queda resumida al mínimo. Destacan Andrés Sánchez Robayna y Olvido García Valdés.
Otros autores destacables de este periodo son Félix Grande, Jesús Munárriz, Luis Alberto de Cuenca, Luis Antonio de Villena, Luis García Montero y Ana Rossetti.

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