19 Feb

El Nacimiento de la Segunda República Española (1931)

La Segunda República fue proclamada el 14 de abril de 1931 tras la profunda crisis de la monarquía de Alfonso XIII, desprestigiada por su apoyo a la dictadura de Primo de Rivera entre 1923 y 1930. Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 fueron interpretadas por la población como un plebiscito entre monarquía y república. Aunque en el medio rural triunfaron los candidatos monárquicos, en las grandes ciudades y capitales de provincia la victoria republicana fue clara. Ante la pérdida de apoyo político y para evitar un conflicto civil, Alfonso XIII abandonó el país y se proclamó la República de forma pacífica.

El Gobierno Provisional y la Constitución de 1931

Se formó un Gobierno Provisional presidido por Niceto Alcalá-Zamora, compuesto por republicanos y socialistas, cuyo principal objetivo fue convocar elecciones a Cortes Constituyentes y elaborar una nueva Constitución. En junio de 1931 se celebraron elecciones y la coalición republicano-socialista obtuvo la mayoría. Las nuevas Cortes aprobaron en diciembre la Constitución de 1931, una de las más avanzadas de Europa. Esta definía a España como una República democrática de trabajadores, establecía:

  • El sufragio universal masculino y femenino.
  • La proclamación de la igualdad ante la ley y amplios derechos y libertades.
  • La configuración de un Estado integral que permitía la autonomía de las regiones.
  • La separación entre Iglesia y Estado.
  • La implantación del matrimonio civil y el divorcio.
  • El impulso a una educación laica, obligatoria y gratuita.
  • La posibilidad de expropiación de bienes por interés social.

El Primer Bienio Republicano-Socialista (1931-1933)

Entre 1931 y 1933 se desarrolló el primer bienio republicano-socialista, presidido por Manuel Azaña. Fue una etapa de intensas reformas destinadas a modernizar el país. Las principales reformas incluyeron:

1. Reforma Agraria

Aprobada en 1932, pretendía acabar con el latifundismo y mejorar la situación de los jornaleros, especialmente en el sur. Se creó el Instituto de Reforma Agraria para gestionar las expropiaciones y el reparto de tierras, pero los resultados fueron limitados debido a la falta de presupuesto, la lentitud administrativa y la oposición de los grandes propietarios.

2. Reforma Militar y Religiosa

  • Militar: Azaña impulsó una reforma para reducir el número de oficiales y someter el Ejército al poder civil, lo que provocó malestar y culminó en el intento de golpe de Estado del general Sanjurjo en 1932 (la Sanjurjada).
  • Religiosa: El gobierno aplicó una política laicista que redujo la influencia de la Iglesia en la enseñanza y en la vida pública, lo que generó una fuerte oposición católica.

3. Reformas Sociales y Educativas

También se impulsaron importantes reformas sociolaborales, como la jornada laboral de 40 horas, los jurados mixtos y leyes para mejorar las condiciones de los trabajadores agrícolas. Además, se realizó un gran esfuerzo educativo con la construcción de miles de escuelas y la puesta en marcha de las Misiones Pedagógicas, destinadas a llevar cultura y educación al medio rural. En el terreno territorial, se aprobó el Estatuto de Autonomía de Cataluña en 1932.

Dificultades y Fin del Bienio

Sin embargo, la aplicación de estas reformas se vio dificultada por la crisis económica internacional derivada del crack de 1929, por la oposición de los sectores conservadores y por la radicalización de parte del movimiento obrero. La conflictividad social aumentó con huelgas, ocupaciones de tierras e insurrecciones anarquistas. El episodio más grave fue el de Casas Viejas en 1933, cuya represión dañó seriamente la imagen del gobierno. En noviembre de 1933 se celebraron nuevas elecciones, en las que triunfaron las fuerzas de centro-derecha, especialmente la CEDA y el Partido Radical.

El Bienio Conservador (1934-1935)

Entre 1934 y 1935 se desarrolló el llamado bienio conservador. El gobierno radical-cedista paralizó muchas de las reformas anteriores, frenó la reforma agraria, devolvió tierras a los propietarios y suavizó la política laicista. Además, aprobó una ley de amnistía para los militares implicados en la Sanjurjada. Estas medidas provocaron una fuerte reacción de la izquierda y aumentaron la polarización política. En octubre de 1934 se produjo una revolución obrera en Asturias y un intento de proclamación de un Estado catalán en Cataluña, ambos duramente reprimidos. La tensión política fue en aumento.

El Frente Popular y el Camino a la Guerra (1936)

En febrero de 1936 se celebraron nuevas elecciones y triunfó el Frente Popular, coalición de partidos de izquierda. El nuevo gobierno reanudó las reformas y concedió amnistía a los encarcelados por los sucesos de 1934. Sin embargo, la violencia política se intensificó y sectores militares conservadores comenzaron a conspirar activamente. Esta creciente polarización culminó en el golpe de Estado del 17 y 18 de julio de 1936, que dio inicio a la Guerra Civil.

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