09 Feb

1. La Revolución Francesa: La etapa liberal-burguesa (1789-1792)

1.1. Las causas de la Revolución

Hacia 1780, muchos sectores sociales mostraron descontento económico y social. El Tercer Estado rechazaba un sistema que lo marginaba y le hacía soportar todas las cargas económicas; los campesinos vivían en una situación de grave necesidad, pues no eran propietarios de las tierras que trabajaban y sus cosechas servían para pagar impuestos y cargas señoriales. Los precios aumentaban y los salarios no daban para sobrevivir a gran parte del pueblo llano. Por su parte, la burguesía se sentía marginada social y políticamente.

La Hacienda estaba en bancarrota. Los intereses consumían más del 50 % del presupuesto. Desde 1776, ministros como Turgot, Calonne y Brienne intentaron mejorar la situación financiera. La única solución era hacer tributar a los privilegiados, pero estos deseaban aumentar sus privilegios e ingresos.

1.2. La convocatoria de los Estados Generales (1789)

Ante la propuesta de una reforma fiscal, la nobleza se rebeló y exigió la convocatoria de los Estados Generales. Luis XVI cedió y los convocó para mayo de 1789. Los representantes de cada estamento querían presentar su cuaderno de quejas. El 5 de mayo de 1789 se reunieron los Estados Generales en Versalles. Luis XVI y su ministro Necker pretendían discutir solo sobre finanzas, pero los representantes del Tercer Estado exigieron la reunión conjunta de todos los grupos y el voto por cabeza.

Los diputados del Tercer Estado, que representaban a la mayoría, con el apoyo de algunos clérigos y nobles liberales, se constituyeron en Asamblea Nacional. El 20 de junio juraron no disolverse sin haber dado una constitución a Francia y, el 27 de junio, los Estados Generales se transformaron en Asamblea Nacional Constituyente.

1.3. La Asamblea Nacional Constituyente (1789-1791)

El 14 de julio, el pueblo de París asaltó la Bastilla. La noticia se extendió por toda Francia y los campesinos protagonizaron revueltas antiseñoriales, conocidas como el Gran Miedo (asalto a castillos, incendio de archivos, campos, etc.). La Asamblea Nacional tomó medidas que iniciaron el desmantelamiento del Antiguo Régimen:

  • El 4 de agosto de 1789 fueron abolidos todos los privilegios y los derechos feudales de la nobleza y el clero.
  • El 28 de agosto se aprobó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.

También se elaboró una Constitución. En 1791, el monarca tenía el poder ejecutivo, la Asamblea el poder legislativo y los jueces el poder judicial. Se estableció el sufragio censitario y se instauró en Francia una monarquía constitucional que dio paso a una nueva Asamblea Legislativa.

1.4. La monarquía constitucional

La Asamblea Legislativa empezó a elaborar leyes para implantar el liberalismo económico y político. Las propiedades de la Iglesia fueron declaradas bienes nacionales y se procedió a su venta (desamortización), exigiendo fidelidad a la Constitución. Se quería implantar un liberalismo moderado donde los ricos participaban en política. Aunque los derechos señoriales se anularon, debían ser redimidos por los campesinos.

Muchos nobles huyeron a Austria y, con la ayuda del emperador austriaco, intervinieron para restaurar el absolutismo. En junio de 1791, el rey y su familia huyeron de París hacia la frontera con Austria para ponerse al frente de las tropas invasoras, pero fue detenido en Varennes y retornado a París.

2. ¿Cómo se convirtieron los súbditos del rey en ciudadanos con derechos?

El Antiguo Régimen fue desmantelado y se implantó un régimen político constitucional y parlamentario. La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, las leyes posteriores y la Constitución de 1791 garantizaban la igualdad legal, las libertades públicas y la propiedad. La nación sería el sujeto de la soberanía y la ley el principio de la vida social de los franceses.

3. La radicalización: La etapa republicana (1792-1794)

El 20 de abril de 1792, la Asamblea Nacional declaró la guerra a Austria. Se sucedieron las derrotas francesas, no se reclutaban suficientes soldados y se agravó el desabastecimiento de alimentos. En julio, las tropas de Brunswick estaban cerca de París. La Asamblea propuso una leva de 20.000 voluntarios a la que el rey se opuso.

Los Sans-culottes, respaldados por los girondinos, jacobinos y por batallones de provincias, protagonizaron una insurrección. El 10 de agosto de 1792 asaltaron el palacio de las Tullerías y detuvieron a Luis XVI y a su esposa María Antonieta. La Convención Nacional, elegida por sufragio universal, se reunió el 20 de septiembre; su primera acción fue la abolición de la monarquía y la proclamación de la República.

3.2. La República Girondina (septiembre 1792 – junio 1793)

Los girondinos obtuvieron la mayoría en la Convención. Consideraban que la Revolución había acabado y que cualquier nuevo paso daría lugar a la anarquía. Los jacobinos, portavoces de los Sans-culottes, deseaban una igualdad social. Los primeros querían castigar al rey, pero temían que su muerte radicalizara el proceso; los segundos querían juzgarlo y ajusticiarlo. Luis XVI fue guillotinado en enero de 1793. Esto impulsó una coalición europea antirrevolucionaria, insurrecciones campesinas por el hambre y levas forzosas, mientras las clases populares pedían reformas sociales igualitarias.

3.3. La República Jacobina (junio 1793 – julio 1794)

Los jacobinos acusaban al gobierno girondino de no responder a las necesidades del pueblo. En junio de 1793, respaldados por los Sans-culottes, asaltaron la Convención y detuvieron a los principales diputados girondinos para ejecutarlos. El poder quedó en manos de los jacobinos, quienes elaboraron la Constitución de 1793 con principios de democracia social: soberanía popular, sufragio masculino universal directo y eliminación de derechos feudales sin pago. Impulsaron reformas como la redistribución de la propiedad agraria, la Ley de Máximum y el castigo a los especuladores.

3.4. El Comité de Salud Pública: El Terror

Se estableció un gobierno revolucionario liderado por Robespierre. El nuevo gobierno suspendió las garantías constitucionales e inició el Terror, concentrando todos los poderes y tomando medidas como la Ley de Sospechosos. Aunque la República se salvó militarmente y la situación económica mejoró, los sectores radicales pedían más igualdad y la burguesía el fin de las reformas. Todos los enemigos de Robespierre se unieron y dieron un golpe de Estado. Robespierre fue detenido y guillotinado el 28 de julio de 1794.

4. La República burguesa y el Bonapartismo (1795-1815)

Se prohibieron los clubes jacobinos y se aprobó la Constitución de 1795, que restableció el sufragio censitario. El poder ejecutivo recayó en el Directorio y el legislativo en el Consejo de los Quinientos y el Consejo de los Ancianos. Los problemas económicos continuaban y se produjeron revueltas radicales. Ante la inestabilidad, las clases acomodadas vieron en Napoleón Bonaparte una esperanza. Este protagonizó, el 9 de noviembre de 1799 (18 de brumario), un golpe de Estado y concentró todo el poder.

4.2. Napoleón: Del Consulado al Imperio

Una nueva Constitución afirmó el poder personal de Napoleón como primer cónsul. Fue nombrado cónsul vitalicio en 1802 y se proclamó emperador en 1804. Consolidó las conquistas revolucionarias moderadas mediante un Estado sólido y centralizado, un nuevo Código Civil y un sistema educativo nacional. Limitó las libertades públicas, restableció un concordato con la Santa Sede y garantizó oportunidades de negocio para la burguesía.

4.3. El dominio de Europa

Napoleón quería crear un imperio con centro en Francia para acabar con las monarquías absolutas. En 1812, la invasión de Rusia acabó en fracaso por el crudo invierno. Se formó una gran coalición europea y la ocupación de París significó la destitución de Napoleón y la restauración de los Borbones. Tras un breve regreso, fue derrotado definitivamente en Waterloo y desterrado a la isla de Santa Elena.

6. Europa entre el orden y la libertad (1815-1830)

6.1. La Restauración en Europa

Los monarcas vencedores se reunieron en el Congreso de Viena (1815) para restaurar las monarquías tradicionales e impedir la expansión de las ideas liberales. Reestructuraron el mapa de Europa buscando un equilibrio y establecieron el derecho de intervención de la Santa Alianza.

6.2. Liberalismo y Nacionalismo

  • Características del Liberalismo: Libertades individuales, abolición de privilegios, igualdad legal, separación de poderes, soberanía nacional y una Constitución.
  • Características del Nacionalismo: Defensa de naciones con derecho a formar estados independientes. Existen dos corrientes: la francesa (conjunto de ciudadanos con voluntad de vivir juntos) y la alemana (basada en la lengua y cultura espiritual inmutable).

6.3. Las aspiraciones de libertad (1820-1830)

En la década de 1820, sociedades clandestinas promovieron insurrecciones armadas. La primera oleada (1820-24) triunfó brevemente en España, Portugal y Nápoles, pero fue suprimida por la Santa Alianza, lográndose solo la independencia de Grecia. La segunda oleada (1830) se inició en Francia, donde se derrocó a Carlos X y se implantó una monarquía liberal.

7. La Revolución de 1848: La Primavera de los Pueblos

La Revolución de 1848 tuvo una gran trascendencia; expandió las demandas de libertad y reivindicación nacional, marcando el fin de muchas monarquías absolutas y el surgimiento del movimiento nacionalista contra los grandes imperios.

7.1. Revolución liberal y democrática

Se inició en Francia contra el gobierno de Luis Felipe de Orleans, culminando en la proclamación de la República. En junio de 1848 se produjo el primer enfrentamiento entre la burguesía y el nuevo proletariado. La revolución afectó al Imperio Austriaco (Viena), Prusia y la península italiana (Piamonte), donde se introdujeron reformas y constituciones liberales.

7.2. El despertar de las naciones

La revolución de 1848 comportó la emergencia de los nacionalismos. En Frankfurt se elaboró una constitución para una futura Alemania unida. En Lombardía y Venecia hubo alzamientos contra los austriacos, al igual que en Hungría y Bohemia.

7.3. Fracaso y pervivencia de los ideales de 1848

A pesar de la represión (como el ascenso de Luis Napoleón Bonaparte en Francia y el restablecimiento del orden en Prusia y Austria), los ideales de 1848 dieron origen a las futuras unificaciones nacionales y a la evolución del liberalismo hacia la democracia.

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