07 Feb
La Generación del 27: El Esplendor de la Poesía Española
El inicio del siglo XX es un período convulso con acontecimientos como la Segunda Revolución Industrial, la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa (marxismo). España vive un momento de crisis política, económica y moral tras la pérdida de las últimas colonias, que tiene su reflejo en todas las corrientes de pensamiento que se dan en nuestro país en este momento.
A pesar de la decadencia, en el primer tercio de siglo se suceden diferentes movimientos artísticos que destacan, en líneas generales, por la renovación formal y temática, como el Modernismo y la Generación del 98, de un lado, y el Novecentismo y Las Vanguardias, posteriormente.
Paralelamente a estos dos últimos movimientos se da en España, en la década de los años 20, la llamada Generación del 27. Se trata de uno de los grupos poéticos más variados y brillantes de la historia de la literatura española. Estos autores comparten con las Vanguardias el gusto por las nuevas formas expresivas y la experimentación, pero se diferencian de ellos por el respeto a la tradición literaria española.
Origen y Componentes del Grupo
La Generación del 27 está formada por un grupo de escritores (especialmente poetas) nacidos entre 1892 y 1902. El nombre se originó en el homenaje que dieron a Góngora en 1927 en el Ateneo de Sevilla para conmemorar el tercer centenario de la muerte del poeta cordobés (1627), con el que coincidían en la concepción del lenguaje poético.
Sus componentes más destacados son: Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre (su principal libro de poemas fue publicado después de la guerra), Luis Cernuda, Emilio Prados y Miguel Hernández (considerado epígono).
Características y Estilo
Este grupo de poetas se caracteriza por renovar la poesía y declaran su admiración por los poetas clásicos, la tradición popular y los autores recientes. En sus obras emplean la metáfora, utilizan una métrica variada y se preocupan por los aspectos formales. Reconocen como maestros a Juan Ramón Jiménez (con su ideal de la poesía pura) y a Ortega y Gasset (con su idea sobre la deshumanización del arte).
Alcanzan una síntesis y equilibrio entre:
- Lo clásico y lo moderno.
- La tradición y la vanguardia.
- El intelectualismo y el sentimentalismo.
- Lo minoritario y lo mayoritario.
- Lo español y lo universal.
Trayectoria y Etapas Principales
En cuanto a la trayectoria del grupo, se distinguen tres etapas principales:
- Predominio del arte nuevo: Esta etapa abarca los primeros años de la generación, hasta 1927, y aparece marcada por la influencia de las vanguardias y de la poesía pura. Los poetas comienzan a publicar sus primeros libros influidos por Juan Ramón Jiménez y por la estética gongorina y vanguardista.
- Rehumanización: Esta etapa coincide con la difusión del surrealismo y con la presencia en España del poeta chileno Pablo Neruda, quien entonces publica un manifiesto a favor de una «poesía impura». Se inicia un progresivo abandono de la poesía entendida como un juego estético y la aparición de contenidos humanos (crítica), lo cual da lugar al surgimiento de una poesía neorromántica o de compromiso social y político.
- Dispersión: Al estallar la Guerra Civil, el grupo se dispersa y sus componentes continúan su evolución personal en solitario, con tonos de angustia y nostalgia. García Lorca muere asesinado; Alberti, Cernuda, Salinas y Guillén continuarán su obra en el exilio, y solo quedan en España Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre y Gerardo Diego, que se convertirán en los maestros de sucesivas generaciones de poetas.
Tendencias Poéticas del 27
Se distinguen cuatro tendencias principales:
- La poesía pura: Se caracteriza por un lenguaje conciso y reducido a lo esencial, la supresión de la anécdota, de lo descriptivo y de lo sentimental. Hay una tendencia a la abstracción, así como un predominio del sustantivo, ausencia de verbos y sencillez sintáctica. Los poetas prefieren formas poéticas breves y versos de arte menor. Podemos destacar dentro de esta tendencia a Pedro Salinas, con Presagios, y Jorge Guillén, cuyo libro Cántico es el más representativo.
- La poesía vanguardista: Se trata de una poesía que comparte el espíritu transgresor de las vanguardias. También en esta tendencia destaca Pedro Salinas con Fábula y signo, y, sobre todo, Gerardo Diego con Imagen y Manual de espumas.
- Surrealismo: La influencia del surrealismo estuvo muy presente en este grupo. Los poetas optan por el verso libre, las asociaciones insólitas y la aparición de símbolos, metáforas e imágenes irracionales que dan a la poesía una enorme expresividad y un gran poder evocador. Destacan en esta tendencia Rafael Alberti (Sobre los ángeles), Luis Cernuda (Los placeres prohibidos), Federico García Lorca (Poeta en Nueva York) y Vicente Aleixandre (Espadas como labios).
- Neopopularismo: Muchos poetas del 27 buscan la originalidad dentro del respeto a la tradición. Para ello emplean formas métricas y figuras literarias tradicionales, con preferencia por la rima asonante. Se trata de poemas de gran sencillez expresiva y empleo de símbolos. El poeta más destacado es probablemente Federico García Lorca, capaz de combinar la tradición popular andaluza con el surrealismo en obras como el Romancero gitano o la elegía Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. El otro gran poeta de esta tendencia es Rafael Alberti (Marinero en tierra) y nuevamente Federico García Lorca (Canciones y Poema del cante jondo).
Versatilidad y Evolución Personal
Los autores del 27 se caracterizan por la versatilidad y por seguir trayectorias personales diferentes que se resisten a las clasificaciones. Es el caso de Pedro Salinas, que inicia una línea de poesía amorosa muy personal con La voz a ti debida. Muchos de ellos, como es el caso de Gerardo Diego, alternan la poesía vanguardista con la tradición popular, fruto de ese espíritu heterodoxo del grupo. Igual ocurre con el sevillano Luis Cernuda, cuya obra es imposible de encasillar. Con un tono más personal y neorromántico escribe Donde habite el olvido y La realidad y el deseo, obras que han tenido una gran influencia en toda la poesía castellana del siglo XX.

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