30 Ene

Inversión y Financiación Empresarial: Fundamentos

Para que una empresa pueda desarrollar su actividad convenientemente, necesita realizar una serie de inversiones. Al mismo tiempo, para poder acometerlas, debe contar con financiación suficiente. Una parte de los recursos financieros con los que cuenta la empresa son las aportaciones que realizan los socios en el momento de su constitución.

Sin embargo, en la mayoría de las situaciones, esas aportaciones son insuficientes para poder realizar todas las inversiones que se requieren. Por ello, es habitual acudir a otras fuentes de financiación, como, por ejemplo, la ofrecida por las entidades bancarias.

Todo esto pone de manifiesto que tanto la inversión como las fuentes de financiación son de naturaleza muy diversa. En este apartado ofrecemos una clasificación sistemática de ambas.

El Patrimonio de una Empresa

Cualquier empresa, para poder desarrollar su actividad, necesita un conjunto de medios y recursos que constituyen su patrimonio. En concreto, el patrimonio de una empresa está formado por bienes, derechos y obligaciones o deudas, todos ellos valorables en unidades monetarias.

  • Bienes: Un local, un terreno o el dinero en metálico.
  • Derechos: Un crédito concedido a un cliente (la empresa ha adquirido el derecho de cobrar una cantidad de un cliente determinado).
  • Obligaciones (Deudas): Una deuda de la empresa con un proveedor.
IMPORTANTE: El patrimonio de una empresa está formado por todos los bienes, derechos y obligaciones que posee.

Estructura Económica y Financiera de una Empresa

El patrimonio se divide conceptualmente en dos grandes estructuras:

1. Estructura Económica (Activo)

El conjunto de los bienes y derechos de una empresa recibe el nombre de estructura económica o activo. El activo representa el conjunto de inversiones realizadas por la empresa para poder desempeñar su actividad.

2. Estructura Financiera (Pasivo y Patrimonio Neto)

El conjunto de obligaciones de la empresa recibe el nombre de pasivo o estructura financiera. El pasivo representa los recursos financieros puestos a disposición de la empresa por sus propietarios o por sus acreedores para que pueda desempeñar su actividad.

La estructura financiera se suele dividir en dos grupos principales:

  • Pasivo Exigible (o simplemente Pasivo): Formado por obligaciones contraídas con terceros. Representa las fuentes de financiación ajena.
  • Patrimonio Neto: Formado por los recursos aportados por los propietarios o generados por la propia empresa. Representa las fuentes de financiación propia.

El patrimonio neto se calcula fácilmente a partir de la diferencia entre el activo y el pasivo exigible.

Clasificación del Activo y Pasivo: Criterio Temporal

El activo, el pasivo exigible y el patrimonio neto se clasifican en grupos en función de sus características, principalmente según el plazo de permanencia o vencimiento:

  • Activo: No corriente (o fijo) y Corriente (o circulante).
  • Pasivo Exigible: No corriente y Corriente.

El criterio seguido para esta clasificación es el tiempo que, como media, se estima que transcurrirá hasta la conversión de un elemento de activo o pasivo en efectivo, es decir, el grado de liquidez.

En la práctica, el criterio de clasificación es considerar que corriente se refiere a corto plazo y no corriente a largo plazo.

IMPORTANTE: Para diferenciar el corto del largo plazo se emplea la duración del ejercicio económico, es decir, el año. Por ello, se clasifican como activo corriente aquellos recursos, además del efectivo, que probablemente se convertirán en dinero o serán consumidos en el plazo de un año. El resto se clasificará como activo no corriente. Igualmente, se clasificará como pasivo corriente todas las deudas con vencimiento igual o inferior a un año. El resto se considerará pasivo no corriente.

Resumen de la Clasificación del Patrimonio Empresarial

A continuación, se presenta un resumen de la estructura:

  • Estructura Económica (Activo)
    • Activo No Corriente
    • Activo Corriente
  • Estructura Financiera
    • Pasivo Exigible No Corriente
    • Pasivo Exigible Corriente
    • Patrimonio Neto

Catálogo Detallado de Elementos Patrimoniales

A continuación, presentamos un catálogo de elementos que forman parte del patrimonio de la empresa siguiendo la clasificación anterior:

A. Activos No Corrientes

Son aquellos que permanecerán en la empresa durante un largo periodo de tiempo. Se suelen dividir en estas categorías:

  • Inmovilizado Material: Bienes de naturaleza tangible, tanto muebles como inmuebles. Ejemplos son: terrenos, edificaciones, cualquier instalación, maquinaria, equipos informáticos, vehículos y mobiliario de todo tipo.
  • Inmovilizado Intangible: Recursos sin apariencia física pero que se pueden valorar económicamente. Por ejemplo: marcas, patentes, aplicaciones informáticas, derechos de traspaso, gastos en I+D, etc.
  • Inversiones Inmobiliarias: Terrenos y construcciones que la empresa destina a arrendamiento con la intención de obtener una renta. En ellos no se desarrolla la actividad principal de la empresa.
  • Inmovilizado Financiero: Inversiones monetarias realizadas por la empresa a largo plazo. Ejemplos son: préstamos concedidos a largo plazo, valores representativos de deuda de otras empresas a largo plazo, acciones adquiridas de otras empresas, etc.

B. Activos Corrientes

Normalmente, permanecen en la empresa menos de un ejercicio económico. Las principales categorías son:

  • Existencias: Bienes adquiridos o producidos, o bien para su venta a terceros o bien para su uso y consumo por la propia empresa. Forman parte de esta categoría las materias primas, los productos en curso y semiterminados, los productos terminados, las mercaderías, combustibles, repuestos, embalajes, envases, material de oficina, etc.
  • Derechos de Cobro a Corto Plazo: Importes adeudados a la empresa independientemente de su origen. Forman parte de este grupo los créditos concedidos a clientes por la venta de un bien o la prestación de un servicio, los efectos comerciales a cobrar, los anticipos al personal y a proveedores, derechos de cobro a socios accionistas, etc.
  • Inversiones Financieras a Corto Plazo: Se pueden incluir en este apartado inversiones a corto plazo como letras del Tesoro, acciones de otras empresas, etc.
  • Tesorería: Está formada por el dinero en metálico o en cuentas bancarias a la vista.

C. Pasivo No Corriente

Son las deudas contraídas por la empresa cuyo vencimiento supera el año. Por tanto, forman parte de esta categoría los préstamos obtenidos de entidades financieras a largo plazo y las deudas con proveedores de inmovilizado (maquinaria, vehículos, etc.).

D. Pasivo Corriente

Está formado por las deudas con un vencimiento inferior a un año. Podemos incluir en esta categoría cualquier deuda contraída con un proveedor, con un suministrador de un servicio (acreedores), con la Seguridad Social, con Hacienda, etc. También se incluyen las deudas que la empresa tenga con clientes, por ejemplo, por las cantidades recibidas en concepto de anticipo.

E. Patrimonio Neto

Está formado por las aportaciones realizadas por los propietarios y los beneficios obtenidos como consecuencia de su actividad y que no han sido repartidos entre los propietarios. En realidad, se trata de los derechos que estas personas poseen sobre los activos de la empresa. El patrimonio neto puede desglosarse en:

  • Capital Social: Recoge las aportaciones realizadas en cualquier momento por los socios.
  • Reservas: Son los beneficios obtenidos por la empresa en ejercicios anteriores y que no han sido distribuidos entre los dueños.
  • Resultado del Ejercicio: Representa los beneficios o pérdidas que las empresas obtienen como consecuencia de su actividad.

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