08 Ene
Principales Acontecimientos y Figuras de la Monarquía Hispánica
Bartolomé de las Casas
Bartolomé de las Casas (siglo XVI) fue un fraile dominico que renunció a las encomiendas de indios que había explotado, denunciando dicha institución castellana como una forma de esclavitud encubierta de los indígenas. Desde entonces se dedicó a defenderlos; por tal razón, se le conoce como el principal defensor de los indígenas. Las ideas de Las Casas tuvieron eco en la metrópoli, donde hacia 1540 se desató el debate sobre los títulos con los que España ejercía el dominio sobre las Indias. Sus esfuerzos se vieron recompensados en 1542, cuando las Leyes Nuevas recordaron solemnemente la prohibición de esclavizar a los indios.
Paz de Augsburgo
La Paz de Augsburgo fue el nombre que recibió el acuerdo firmado en el año 1555 por Fernando de Austria, hermano del emperador Carlos V, con los príncipes alemanes. En este tratado se reconocía la libertad religiosa de la que podían disfrutar los príncipes alemanes en sus correspondientes estados. Los súbditos del príncipe estaban obligados a profesar la religión que este eligiera, pero tenían la alternativa de emigrar. Esta paz llegó pese a la victoria de Carlos V en la batalla de Mühlberg de 1547.
Felipe II
Felipe II fue Rey de España durante la segunda mitad del siglo XVI. A excepción del Sacro Imperio Germánico, Carlos V le legó todas las posesiones europeas y americanas que constituían el Imperio español. Hombre austero, profundamente religioso y preparado para las labores de gobierno, asumió como deber la defensa de la fe católica. Combatió tanto la propagación de la Reforma protestante en Europa como los avances del Imperio otomano en el Mediterráneo. Extendió hasta dimensiones nunca vistas los dominios del Imperio español con la incorporación de Portugal y de sus colonias. Sus principales problemas fueron:
- Las campañas militares para frenar las revueltas protestantes de los Países Bajos, que desangraron la hacienda española.
- El intento de someter a Inglaterra, que se saldó con la derrota de la «Armada Invencible» (1588).
Concilio de Trento
El Concilio de Trento fue una reunión de los principales cargos de la Iglesia para tratar temas eclesiásticos, convocado por el Papa Paulo III en 1545. Convocado con la intención de responder a la Reforma protestante, supuso una reorientación general de la Iglesia y definió con precisión sus dogmas esenciales. El Concilio se desarrolló entre 1545 y 1563, pero no de forma seguida, sino con interrupciones. El Concilio impartió entre sus dirigentes un sentido de cohesión y dirección que se convirtió en un elemento esencial para la revitalización de la Iglesia durante la Contrarreforma, la respuesta de la Iglesia católica a la reforma protestante de Martín Lutero.
Batalla de Lepanto
La Batalla de Lepanto fue un combate naval que tuvo lugar en 1571. Se enfrentaron la armada del Imperio otomano contra la de una coalición católica, llamada Liga Santa, formada, entre otros, por el Reino de España, los Estados Pontificios y la República de Venecia. Los católicos, liderados por Juan de Austria, resultaron vencedores, y se salvaron solo treinta galeras otomanas. Se frenó así el expansionismo otomano en el Mediterráneo. En esta batalla participó Miguel de Cervantes, quien resultó herido y perdió la movilidad de su mano izquierda, lo que le valió el sobrenombre de «manco de Lepanto».
Validos
En el siglo XVII, los validos eran personajes de confianza o amigos del rey en los que este delegaba los asuntos de gobierno y casi todo el poder real. En otras épocas se les llamó privados o favoritos. Entre ellos destacan:
- Bajo Felipe III: Los duques de Lerma, caracterizado por la corrupción y el pacifismo a ultranza, y de Uceda.
- Bajo Felipe IV: Destaca el Conde-Duque de Olivares, quien se caracterizó por el intento de centralismo y por afrontar todas las guerras en medio del agotamiento de los recursos.
En la Francia del siglo XVII, Richelieu y Mazarino son casos similares a los de los Austrias menores españoles.
Unión de Armas
El programa político del Conde-Duque de Olivares, valido de Felipe IV, consistía en mantener la hegemonía de la Monarquía Hispánica a través de la subordinación de los intereses de los reinos y de la política interior a la acción diplomática y militar en Europa. Para conseguir los recursos necesarios, Olivares emprendió una reforma de la administración, recortando gastos, evitando la emisión de moneda de vellón y protegiendo la producción artesanal. También impulsó la Unión de Armas (1625), un proyecto por el cual todos los reinos deberían contribuir a la defensa de la monarquía, aportando contingentes en función de la población y la riqueza de cada uno de ellos. Sin embargo, la idea suscitó una fuerte resistencia de los reinos que, amparados en los fueros y acuciados por la crisis económica, se negaban a enviar soldados fuera de su territorio. Esta oposición determinaría que el proyecto acabara fracasando tras el estallido de las revueltas de 1640.
Paz de Westfalia
La Paz de Westfalia (1648) fue el tratado que puso fin a la Guerra de los Treinta Años, iniciada en 1618 con la Defenestración de Praga. La principal consecuencia fue el debilitamiento de las posiciones de Austria y España en Centroeuropa. Paralelamente, salía muy fortalecida Francia, que, representada por el cardenal Mazarino, ganaba numerosos territorios en su frontera más oriental. Su guerra con España continuó hasta 1559 y terminó con la anexión del Rosellón y su promoción a potencia hegemónica del continente en la Paz de los Pirineos. Las Provincias Unidas, ahora llamadas Holanda, tras años de rebelión, fueron reconocidas como independientes.
Tratado de los Pirineos
Firmado en 1659, el Tratado de los Pirineos fue un acuerdo internacional suscrito por representantes de las monarquías española y francesa en la Isla de los Faisanes (sobre el río Bidasoa, en la frontera franco-española) para poner fin a un conflicto iniciado durante la Guerra de los Treinta Años. El tratado también preveía la boda entre Luis XIV de Francia y María Teresa de Austria, hija de Felipe IV de España, cuya dote se fijó en medio millón de escudos de oro a cambio de renunciar a sus derechos sucesorios al trono de España. En el tratado se incluyó un indulto general y la restitución de bienes a todos los perseguidos durante los años de la sublevación catalana (1640-1659).
Leyes de Burgos
Firmadas por Fernando el Católico en 1512, las Leyes de Burgos fueron las primeras normas que la Monarquía Hispánica dictó para su aplicación en América. Se abolió la esclavitud indígena y se concluyó que el Rey de España tenía justos títulos de dominio del continente americano y que el indio tenía la naturaleza jurídica de hombre libre. El indio no podía ser explotado, pero como súbdito debía trabajar a favor de la Corona, para lo cual fueron creadas dos instituciones indianas: el requerimiento y la encomienda. Se pueden considerar como precursoras de la declaración de los Derechos Humanos y del Derecho internacional.
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