06 Ene
Área de Literatura: Obra de Teatro «El Desalojo»
Autor: Florencio Sánchez
Ficha Literaria
- Título: El Desalojo
- Autor: Florencio Sánchez
- Tipo de obra: Teatral
- Fecha de primera representación: 18 de julio de 1906
- Lugar de primera representación: Teatro Apolo (Buenos Aires)
- Representante: Compañía de los hermanos Podestá
Datos del Autor
Florencio Sánchez nació en Montevideo (Uruguay) el 17 de enero de 1875, en un hogar humilde. Fue el primer escritor uruguayo que se destacó en el ámbito literario del Río de la Plata.
Se inició como escritor en un diario local bajo seudónimo. Se trasladó a la Argentina y trabajó como periodista en Rosario, pero abandonó el cargo y la ciudad para evitar implicancias políticas. En Buenos Aires se entregó a la bohemia literaria de entonces, cultivó la amistad de importantes figuras literarias del momento, colaboró en diversas publicaciones y se inició en el teatro.
Su primer paso fue Puertas adentro, estrenada en Montevideo en 1897. En el Teatro Coliseo (Buenos Aires), en 1903, estrenó con éxito su obra M’hijo el dotor; a partir de entonces, y en el término de seis años, escribió veinte obras dramáticas. Ese mismo año contrajo matrimonio. En 1905, se fue a vivir a Banfield en busca de quietud y tranquilidad, y ese mismo año estrenó Barranca abajo.
Se sucedieron entonces sus dramas, escritos en medio de una neurastenia que lo agotaba. Comisionado por el gobierno del Uruguay, salió rumbo a Italia para informar sobre la concurrencia de la República a la exposición artística en Roma. Allí, entre los embates de una tuberculosis implacable, murió a los treinta y cinco años en un hospital de Milán, el 7 de noviembre de 1910.
Orden cronológico de sus obras
- 1897: Puertas adentro.
- 1902: La gente honesta (Se prohibió; se conoció en 1907 como Los curdas).
- 1903: M’hijo el dotor.
- 1904: Canillita, Cédulas de San Juan, La pobre gente, La gringa.
- 1905: Barranca abajo, Mano santa, En familia, Los muertos.
- 1906: El conventillo, El desalojo, El pasado.
- 1907: Los curdas, La tigra, Moneda falsa, El cacique Pichuleo, Nuestros hijos, Los derechos de la salud.
- 1908: Marta Gruni.
- 1909: Un buen negocio.
Personajes
- Indalecia: Protagonista de la obra e inquilina desalojada. Es una mujer con numerosos hijos, de oficio costurera, aunque no consigue trabajo. De joven se separó de su padre para irse con su marido.
- Encargada: Dueña del conventillo. Es una mujer italiana que habla una mezcla de italiano con español llamada cocoliche. Actúa de manera desconsiderada.
- Vecina 1ª: Inquilina. Mujer humilde y burlona.
- Vecina 2ª: Inquilina. Mujer cortés.
- Juan: Inquilino. En la obra interviene una sola vez.
- Inválido: Padre de Indalecia. Viejo soldado, inválido de la Guerra del Paraguay. Se deduce que nunca había buscado a su hija desde que ella se fue con su marido, hecho que le reprocha. A pesar de la miseria que enfrenta su hija, le pide que le entregue el poco dinero que ella tiene.
- Genaro: Inquilino, inmigrante italiano. Habla cocoliche. Es un hombre de buenos sentimientos que actúa con Indalecia y sus hijos de manera compasiva y paternal; les da comida y trata de defenderlos de las agresiones de la encargada y del propio padre de Indalecia. Constantemente repite la expresión: ¡Bruta gente!
- Chicos: Niños humildes que juegan en el conventillo. En la obra se encuentran hambrientos.
- Una nena: Hija de Indalecia.
- Comisario: Se presenta como un funcionario equilibrado que mantiene el orden sin prepotencia. Muestra cierto grado de compasión por la situación de la mujer.
- Periodista: Muestra compasión por Indalecia.
- Fotógrafo: No parece querer ayudar a Indalecia, sino lograr un tema sensacionalista para su diario.
Estructura de la Obra
La obra se estructura en un acto con un solo cuadro que se desarrolla en el patio de un conventillo. Consta de 8 escenas, marcadas por la entrada o salida de los personajes:
- Escena I: Encargada, Vecina 1ª, Indalecia, Vecina 2ª y Juan.
- Escena II: Primera aparición de Genaro.
- Escena III: Habla uno de los chicos.
- Escena IV: Primera aparición del «Inválido».
- Escena V: Reaparición de la Encargada.
- Escena VI: Reaparición de Genaro.
- Escena VII: Aparición del Comisario y el Periodista. Habla «Una nena».
- Escena VIII: Llega el Fotógrafo.
Lenguaje
En El Desalojo se emplea un lenguaje que contiene las deformaciones que el idioma español sufrió en el Río de la Plata. Los personajes inmigrantes napolitanos mezclan palabras españolas con pronunciación italiana y expresiones de su lengua materna, fenómeno conocido como cocoliche. Se expresan de manera humilde.
Argumento
El Desalojo cuenta la historia de Indalecia, una mujer con numerosos hijos que es desalojada al no poder pagar el alquiler de una pieza en un conventillo. Su marido, Daniel, sufrió un terrible accidente que lo dejó paralítico.
La encargada lucha día a día para cobrar el alquiler a los inquilinos. La mayoría de los vecinos, e incluso la encargada, se quejan del estorbo que representan las pertenencias de Indalecia en el patio. No son solidarios, sino desconsiderados, a excepción de Genaro, quien le brinda su apoyo y ayuda.
Ante esta situación, se publica la noticia en el diario y se organiza una suscripción para que la gente envíe dinero. Durante el transcurso de la obra, y después de muchos años sin verse, aparece el Inválido, padre de Indalecia, quien al enterarse de la noticia se dirige al conventillo. El padre no puede ayudarla y sugiere que envíe a sus hijos a un asilo. La mujer rechaza inmediatamente la propuesta por el profundo amor que les tiene.
Luego aparecen el comisario y el periodista con el escaso dinero de la colecta. Indalecia lo recibe agradecida, pero el comisario le informa que, dada su situación, ya está todo dispuesto para que la Sociedad de Beneficencia se haga cargo de sus hijos. La desconsolada mujer vuelve a rechazar el planteo.
Más tarde aparece el fotógrafo, quien, de forma despiadada, solo desea tomar una foto en medio de la desolación. Finalmente, Indalecia decide tristemente enviar a sus hijos al asilo con la intención de visitarlos a menudo: «… Bueno… Sí… Hagan de mí lo que quieran… ¡Sí!… ¡Pobres hijitos míos!…».
En su desesperación, termina entregando el dinero que era para el alquiler a su padre, quien seguramente lo empleará para emborracharse.
Conflicto
En la obra, la protagonista debe elegir entre dos opciones negativas:
- Quedarse junto a sus hijos: Sin vivienda, en busca de trabajo y arriesgándose a que los niños caigan en la criminalidad para poder subsistir.
- Separarse de sus hijos: Dejarlos a cargo de la Sociedad de Beneficencia, con la posibilidad de verlos periódicamente.

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