04 Ene

Contexto Cultural y Social del Teatro Español

Entre los siglos XIX y XX, el panorama cultural estuvo condicionado por un sentimiento antiburgués y un profundo desprecio hacia lo vulgar. Las corrientes filosóficas del irracionalismo y el antipositivismo se manifestaron mediante doctrinas ocultistas. La ruptura con el Realismo promovió un cambio social y una necesaria renovación literaria.

En el siglo XX, el público asistente es mayoritariamente burgués, convirtiendo el teatro en un acto social. Los intereses económicos de los empresarios, las críticas teatrales y numerosos autores se pusieron al servicio del gusto de este público. Coexistieron dos realidades: un teatro que triunfa y se representa habitualmente, y un teatro innovador que apenas logra estrenarse, con autores como Ramón María del Valle-Inclán y Federico García Lorca.

El Teatro Anterior a 1936

Durante este periodo se estrenan una gran cantidad de obras y coexisten varias generaciones de dramaturgos. Destacan autores realistas como Benito Pérez Galdós con su obra Electra, y otros pertenecientes a la Generación de fin de siglo como Jacinto Benavente, Carlos Arniches, Miguel de Unamuno, Azorín, Valle-Inclán o Jacinto Grau. De la Generación del 14 sobresalen autores como Ramón Gómez de la Serna, y de la Generación del 27, Rafael Alberti y Federico García Lorca.

El Teatro Comercial

Predominan las obras convencionales que responden a los gustos del público y a las exigencias de los empresarios y de los grandes actores. En este teatro destacamos tres líneas principales:

1. Evolución del drama burgués al drama social

El teatro social tuvo su origen en Lope de Vega; su principal representante es Joaquín Dicenta, quien desbarató el drama burgués a través del melodrama para retratar conflictos de la clase media-alta. Destacan también autores como Jacinto Benavente y Gregorio Martínez Sierra.

2. Teatro Poético y Humorístico

  • Teatro Poético: Destacan autores como Eduardo Marquina, con un romanticismo trasnochado en Las hijas del Cid y En Flandes se ha puesto el sol. Francisco Villaespesa utilizó temas históricos o de leyenda en su obra El alcázar de las perlas.
  • Teatro Humorístico: Carlos Arniches, creador de la tragicomedia grotesca, combina elementos trágicos y cómicos para mostrar los vicios de la sociedad a través de personajes caricaturescos; destacan La señorita de Trevélez, donde critica a la juventud burguesa, y Los caciques.
  • Pedro Muñoz Seca: Creador de un nuevo género teatral (la astracanada), cuya obra cumbre fue La venganza de Don Mendo.
  • Hermanos Quintero: Sobresalen con obras principales como Las de Caín y Esgrima.

3. Jacinto Benavente y la Crítica Social

Jacinto Benavente destaca con La Malquerida, perteneciente al subgénero del drama rural, y Los intereses creados, una combinación de sátira y humor que critica el positivismo imperante. Por otro lado, existe una visión idealizada, folclórica y acrítica en obras como La Lola se va a los puertos de Antonio y Manuel Machado.

El Teatro Anticomercial o Innovador

Este movimiento reacciona contra los convencionalismos del teatro comercial, aportando nuevas ideas, enfoques al argumento y personajes más complejos y profundos.

  • Jacinto Grau: Su teatro es personalista y excepcional; en su obra El señor de Pigmalión trata temas como la esencia de las criaturas y su relación con el creador.
  • Miguel de Unamuno: Su teatro es esquemático y filosófico, como se aprecia en Fedra, donde el drama transcurre en el interior de los personajes.
  • Azorín: Trata de renovar la escena experimentando en la línea de lo irreal y lo simbólico. Se caracteriza por el impresionismo descriptivo y el uso de frases cortas en obras como La comedia del arte y Angelita.
  • Rafael Alberti: Con obras vanguardistas como El hombre deshabitado o El adefesio.
  • Ramón Gómez de la Serna: Con su estilo propio o «ramonismo», destaca su obra Los medios seres.

Ramón María del Valle-Inclán

Su objetivo fue unir la escena española a la europea con nuevas estéticas, logrando una profunda renovación formal y temática. Las características generales de su teatro incluyen la distorsión de la realidad, la degradación de los personajes, el humor agrio, el contraste entre lo grotesco y lo doloroso, y un lenguaje rico con gran maestría en las acotaciones.

Ciclos Literarios de Valle-Inclán

  • Ciclo Mítico: Ambientado en una Galicia violenta, arcaica y patriarcal que muestra al ser humano cruel y codicioso. Destacan las Comedias bárbaras (lujuria y avaricia) y Divinas palabras.
  • Ciclo de la Farsa: De signo escapista, incluye La marquesa Rosalinda y Tablado de marionetas para educación de príncipes, que ya anticipa el esperpento.
  • Ciclo del Esperpento: Consiste en una deformación sistemática de la realidad donde predomina la violencia verbal y lo extravagante.
    • Luces de bohemia: Estructurada en 15 escenas, narra la última noche de Max Estrella.
    • Martes de Carnaval: Incluye Las galas del difunto (tradición del entremés), Los cuernos de don Friolera (farsa) y La hija del capitán (sainete y folletín).

Deja un comentario