07 Mar
Las Cortes de Cádiz y la Fundación del Liberalismo Español
A modo de introducción, en el contexto de la Guerra de la Independencia (1808-1814), las Cortes de Cádiz protagonizaron un significativo intento de transformación socioeconómica y política en España, culminando en la redacción de la Constitución de 1812, conocida como «La Pepa».
Desarrollo Histórico y Soberanía
Las abdicaciones de Bayona y la invasión napoleónica provocaron la transición de la soberanía desde el poder absoluto del monarca hacia los ayuntamientos y, posteriormente, a las juntas provinciales, conduciendo a la formación de la Junta Suprema Central en Cádiz.
Corrientes Ideológicas y Representación
Las diferentes corrientes de pensamiento entre los patriotas reflejaron las tendencias divididas entre:
- Los reformistas ilustrados (jovellanistas).
- Los partidarios de las ideas de la Revolución Francesa (liberales).
Los representantes abarcaban desde la baja nobleza y el clero hasta la emergente burguesía, mientras que los absolutistas representaban los principios del Antiguo Régimen y pertenecían a los estamentos privilegiados.
Las Cortes Generales, convocadas en 1810, reunieron representantes de todos los españoles mediante un complicado sistema electivo.
La Constitución de 1812: Principios Fundamentales
El 19 de marzo de 1812, se aprobó la Constitución, que proclamaba:
- La soberanía nacional, reconociendo a los españoles como ciudadanos con derechos y deberes comunes e iguales.
- El reemplazo del sistema social estamental por uno de clase, basado en la capacidad individual y el dinero.
Definición del Régimen Político y Territorial
El régimen político se definió como monarquía constitucional hereditaria, con cierta potestad legislativa para el monarca, pero ejercida principalmente por un parlamento unicameral elegido por sufragio universal masculino. España se definió como un Estado unitario y centralizado, desestimando las pretensiones americanas de un modelo federal, y declarando la oficialidad de la religión católica.
Reformas Económicas y Sociales
Se intentó establecer un modelo fiscal común y un Ejército formado por la Milicia Nacional. Se promulgaron decretos para destruir fundamentos antiguo regimentales, aboliendo señoríos jurisdiccionales, garantizando la libertad de imprenta, eliminando gremios y estableciendo el principio de libertad económica. Además, se intentó sanear la Hacienda mediante la desamortización de tierras comunales y la derogación de privilegios de la Mesta.
Conclusión sobre Cádiz
En conclusión, a pesar de su impacto teórico, las Cortes de Cádiz enfrentaron dificultades prácticas debido a la guerra, la autonomía de las juntas americanas y el retorno al absolutismo con Fernando VII en 1814. La Constitución gaditana estuvo vigente durante el Trienio Liberal (1820-23) y mientras se preparaba la Constitución de 1837. Considerada una de las constituciones más liberales de su tiempo, influyó en otras europeas y en las proclamadas en América independiente.
El Reinado de Isabel II (1833-1868): Consolidación del Estado Liberal
A modo de introducción, el reinado de Isabel II (1833-68) se enfocó en la modernización económica y la consolidación del modelo liberal en España, a pesar de las luchas internas y los enfrentamientos políticos. Se dividió en dos fases principales:
- Las regencias de María Cristina y Espartero (1833-43).
- El propio reinado de Isabel II, subdividido en:
- La Década Moderada (1844-54).
- El Bienio Progresista (1854-56).
- El retorno del moderantismo (1856-68).
Fase I: Las Regencias (1833-1843)
Regencia de María Cristina (1833-1840)
Centrados en el desarrollo del tema, durante la Regencia de María Cristina (1833-40), la guerra carlista marcó este periodo, siendo una lucha entre carlistas y liberales. La Expedición Real y la figura de Zumalacárregui destacaron, culminando en el Convenio de Vergara (1839), que puso fin a la guerra. A pesar de ello, las tensiones carlistas persistieron en el siglo XIX con la Segunda y Tercera Guerra Carlista.
La obra política de la primera Regencia se caracterizó por:
- La organización estatal en 49 provincias.
- La desamortización de Mendizábal (1836).
- El Estatuto Real (1834).
Aunque surgieron conflictos como el «Motín de la Granja» y la Constitución de 1837, la Ley de Ayuntamientos (1840) provocó la renuncia de María Cristina y la asunción de la Regencia por Espartero.
Regencia de Espartero (1840-1843)
Este periodo se caracterizó por el autoritarismo progresista, que culminó con su caída.
Fase II: El Reinado de Isabel II (1843-1868)
La Década Moderada (1844-1854)
Se fundamentó en la Constitución de 1845, que incrementaba el poder de la Corona y del Gobierno. Se impuso el bipartidismo entre progresistas y moderados, liderados por Espartero y Narváez respectivamente. Se llevaron a cabo reformas significativas como:
- La Ley Fiscal de Mon.
- El Código Civil y Penal.
- La creación de la Guardia Civil (1844).
- El concordato con el Vaticano (1851).
El Bienio Progresista (1854-1856)
Dirigido por Espartero, implementó reformas como la desamortización de Madoz (1855) y la Ley Bancaria (1856). Sin embargo, la reacción del moderantismo, liderada por O’Donnell, llevó al fin del autoritarismo progresista.
El Retorno del Moderantismo y la Crisis Final (1856-1868)
Trajo de nuevo a Narváez y restableció la Constitución de 1845. Se reorganizó el sistema educativo con la Ley de Educación o de Moyano (1857). Destacó el «gobierno largo» de O’Donnell (1858-63) y la creciente intervención de España en asuntos exteriores, como la Guerra de Crimea y la aventura colonial.
La crisis económica, la oposición obrera, los partidos marginados y republicanos, así como intentos de pronunciamientos, culminaron en el Pacto de Ostende (1866) y el inicio del Sexenio Revolucionario, marcando el fin del reinado de Isabel II.
Conclusión General
A pesar de las disputas internas, el reinado de Isabel II consolidó el modelo liberal en España y dejó una impronta política que perduró en el siglo XIX y el primer tercio del XX.

Deja un comentario