07 Feb

Ockham y Maquiavelo: La Transformación de la Política y la Religión

El fin de la Edad Media y el inicio del Renacimiento marca la ruptura con la visión política medieval; es decir, la hegemonía espiritual sobre el Estado. Tanto Guillermo de Ockham (s. XIV) como Nicolás Maquiavelo (s. XVI) fueron claves para la secularización del poder, aunque partieron de motivaciones y métodos distintos.

  • Ockham: Fue precursor de la separación entre Iglesia y Estado. Su crítica se dirige a lo que denominó el «Estado tiránico del Papa», argumentando que este no debería tener autoridad en asuntos políticos ni civiles. Esta idea nace de su defensa de la pobreza franciscana, sosteniendo que la Iglesia debe centrarse solo en lo espiritual y renunciar a la riqueza o al poder temporal. Al defender que la fe y la razón son independientes, Ockham sentó las bases para que la política fuese ajena a la revelación divina.
  • Maquiavelo: Es considerado el fundador del pensamiento político moderno al separar la política de la moral y la religión. En su obra El Príncipe, abandona las utopías para centrarse en el realismo político (cómo funciona el poder y no cómo debería ser). El gobernante debe actuar según la «razón de Estado», donde la supervivencia y el bienestar común son el fin supremo, justificando medios inmorales si es necesario. Contrario a Ockham, para Maquiavelo la religión no es un límite, sino un instrumento de control social que el príncipe puede usar o ignorar según convenga a la estabilidad del Estado.

Ambos autores coinciden en rechazar el poder civil legitimado en Dios, surgiendo así el Estado moderno y la política como un ámbito independiente de la fe.

Averroes y la Secularización del Conocimiento

Esta secularización progresiva transformó tanto el conocimiento como la política, colocando al ser humano en el centro en lugar de Dios.

El Ámbito del Conocimiento: Ockham vs. Descartes

En el ámbito del conocimiento, Guillermo de Ockham defiende un nominalismo en el que únicamente existe lo individual, conocido a través de la experiencia sensible, convirtiendo los conceptos en meros nombres. En oposición, René Descartes funda el racionalismo, rechazando los sentidos como fuente de certeza y buscando verdades universales mediante la razón. Mientras Ockham reduce la realidad con su «navaja» empírica, Descartes construye su filosofía sobre el cogito y las ideas innatas.

El Terreno Político y el Orden Teocrático

En el terreno político, ambos cuestionan el orden teocrático establecido. Ockham defiende la separación entre Iglesia y Estado, argumentando que el Papa carece de autoridad política temporal. Maquiavelo va más allá con su realismo político, desvinculando completamente la política de la moral. Según él, el gobernante debe emplear cualquier recurso efectivo por razón de Estado, ya que la política constituye una técnica de poder independiente y autónoma respecto a la ética.

La Evolución entre Razón y Fe

Respecto a la relación entre razón y fe, la historia refleja una ruptura progresiva:

  • Anselmo de Canterbury: Las integra para justificar la fe a través del argumento ontológico.
  • Averroes: Planteó la doble verdad, proponiendo vías distintas para la filosofía y la religión.
  • Santo Tomás de Aquino: Intentó armonizarlas, sosteniendo que son complementarias y que los preámbulos de la fe pueden alcanzarse mediante una razón sana.
  • Ockham: Completó la separación absoluta, restringiendo la razón al ámbito de la experiencia y reservando a Dios exclusivamente para la fe.

El Pensamiento de René Descartes y el Problema Filosófico

Descartes, filósofo y matemático francés del siglo XVII, fue uno de los representantes más importantes del racionalismo y de la filosofía moderna. Su aportación más significativa fue establecer un criterio válido, la razón, como fundamento del conocimiento a partir de la duda metódica. Sus obras más importantes son el Discurso del método y las Meditaciones metafísicas (o Meditaciones cartesianas).

Ideas Principales del Pensamiento Cartesiano

  • La búsqueda de un fundamento sólido mediante la duda metódica.
  • El descubrimiento del «Yo» como cosa pensante (Res cogitans).
  • La subjetividad de las sensaciones e imaginaciones.
  • El criterio de verdad: Claridad y Distinción.
  • La clasificación de las ideas.
  • Dios como garante del conocimiento.
  • Las reglas del método.

Explicación del Problema Filosófico

El problema filosófico que se aborda en el texto es la fundamentación del conocimiento y la transición hacia la modernidad. El texto se enmarca en las Meditaciones metafísicas de René Descartes y su búsqueda de un fundamento absolutamente seguro. Para ello, emplea la duda metódica, que consiste en poner en duda todo aquello que no sea completamente evidente, especialmente el conocimiento procedente de los sentidos.

Mediante esta duda, Descartes alcanza la primera certeza: la existencia del yo como cosa pensante (res cogitans), expresada en el famoso «pienso, luego existo». El pensamiento incluye actos como dudar, afirmar, negar, imaginar y sentir. Sin embargo, las sensaciones e imaginaciones son subjetivas y pueden ser engañosas, aunque es indudable que existen como modos del pensamiento.

A partir del cogito, Descartes establece el criterio de verdad, según el cual es verdadero todo lo que se percibe de manera clara y distinta. Además, distingue entre ideas innatas, adventicias y facticias, siendo las innatas las más fiables para el conocimiento.

La existencia de Dios, concebido como ser perfecto y no engañador, actúa como garante del conocimiento, asegurando la validez de las ideas claras y distintas y del mundo exterior. Finalmente, Descartes formula las reglas del método (evidencia, análisis, síntesis y enumeración) como guía para el uso correcto de la razón.

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