02 Abr

Según el mecanismo de la lesión

Se refiere a cómo se produce la fractura debido a la fuerza aplicada.

  • Traumatismo indirecto:
    • F. por compresión: La fuerza ocurre en dirección longitudinal, comprimiendo el hueso y produciendo un aplastamiento. Se producen en caídas de altura o impactos.
    • F. por tensión o tracción (avulsión): Hueso sometido a dos fuerzas de misma dirección y sentido opuesto. Ocurre por la contracción súbita y fuerte de un músculo en zonas donde el tendón se inserta en el hueso.
    • F. por flexión (en angulación): La fuerza provoca que el hueso se doble más allá de su resistencia. Se producen por la caída sobre una mano extendida.
    • F. por cizallamiento: Dos fuerzas actúan en direcciones opuestas sobre el mismo eje del hueso. Se producen en accidentes de tráfico o actividades deportivas.
    • F. por torsión: Cuando una fuerza rotacional actúa sobre el hueso, sometiéndolo a la acción de dos fuerzas que rotan en sentido inverso (fuerzas espiroideas). Común en actividades deportivas.
  • Traumatismo directo:
    • F. por estrés o fatiga.
    • F. por estallido.
    • F. por aplastamiento.
    • F. combinadas: Se producen en politraumatismos o lesiones múltiples, generalmente en accidentes de tráfico, caídas graves y accidentes laborales.

Según el patrón de la fractura

Describe cómo se posicionan las partes del hueso tras la lesión:

  • F. no desplazada.
  • F. desplazada.
  • F. con angulación.
  • F. con rotación.
  • F. con acortamiento.

Según la disposición de los fragmentos

  • F. transversal: Fractura perpendicular al eje longitudinal del hueso. El hueso se rompe en dos fragmentos.
  • F. longitudinal: La línea de fractura sigue el eje longitudinal del hueso.
  • F. oblicua: Presenta inclinación o ángulo con el eje del hueso. Se produce por fuerzas combinadas de compresión y flexión. Se caracteriza por fragmentos con bordes puntiagudos que pueden desplazarse fácilmente.
  • F. espiral: Fractura helicoidal alrededor del hueso, producida por fuerzas de torsión.
  • F. conminuta: El hueso se rompe en múltiples fragmentos.
  • F. en tallo verde: Parte del hueso se fractura, mientras la otra se dobla sin romperse por completo. Ocurre en niños debido a la elasticidad de sus huesos.
  • F. segmentaria: Dos fracturas en un mismo hueso, formando un segmento óseo intermedio aislado.
  • F. impactada: Los fragmentos se comprimen entre sí.
  • F. deprimida: Parte del hueso se hunde hacia adentro. Producidas por golpes directos en huesos planos.
  • F. por fisura: No rompe por completo el hueso. Producidas por traumas leves o estrés repetitivo.

Según la ubicación anatómica

  • F. de los huesos del cráneo: Fracturas lineales, en la base del cráneo o hundimientos óseos.
  • F. faciales: Las más comunes son la nasal, del maxilar superior o inferior, orbitaria y del arco cigomático.
  • F. de la columna vertebral: Afecta a vértebras cervicales, torácicas, lumbares y sacras. Incluye compresión, fractura-luxación y fractura de la apófisis espinosa.
  • F. de la cintura escapular: Afecta a clavícula, escápula y articulaciones circundantes. Las más habituales son las de clavícula en caídas, el cuerpo de la escápula y la espina de la escápula.
  • F. de los huesos de la extremidad superior: Brazo, antebrazo, muñeca y mano (húmero, radio, cúbito, carpo, metacarpo y falanges).
  • F. de la pelvis: Huesos de la pelvis (ilion, isquion y pubis). Habituales son la fractura del acetábulo y del anillo pélvico.
  • F. de los huesos de la extremidad inferior: Muslo, pierna, pie y rodilla (fémur, tibia, peroné, maléolos, tarso, metatarsianos, falanges y rótula). Comunes son la fractura de la cabeza femoral, de la diáfisis, del maléolo, del calcáneo y astrágalo.

Fracturas en niños

  • F. fisarias (epifisiolisis): Afectan al fisis (cartílago de crecimiento), responsable del crecimiento longitudinal del hueso largo. Son exclusivas de la infancia.
  • F. de clavícula: Ocurren en el parto (neonatos con mucho peso o uso de fórceps) o por caídas sobre el hombro.
  • F. de húmero: Frecuentes en el maltrato infantil, niños mayores de 3 años y adolescentes.
  • F. del codo, antebrazo y tibia: Las de tibia son habituales en niños mayores de 2 años que comienzan a caminar (fracturas de los primeros pasos).
  • F. del tobillo: Frecuentes en la adolescencia.

Fracturas en ancianos

El hueso del adulto ya no presenta fisis. La fragilidad depende de la dieta, el ejercicio y enfermedades subyacentes.

  • F. de cadera: Suele producirse por caídas o pérdida de densidad ósea. Son dolorosas, incapacitantes y requieren hospitalización y cirugía.
  • F. del radio distal: Por caídas sobre la mano. Suelen ser conminutas y pueden complicarse con compresión del nervio mediano o artrosis.
  • F. en la columna lumbar: Por osteoporosis, provocando pérdida de altura y curvaturas en la columna.

Fracturas en deportistas

  • F. por estrés.
  • F. del escafoides carpiano: Por caída con apoyo en las manos (ciclismo, fútbol). Dolor en la base del pulgar e hinchazón.
  • F. de clavícula: Por caídas sobre el hombro o impactos (ciclismo, rugby).
  • F. de tibia y peroné: Por traumas directos o giros bruscos (esquí).
  • F. del radio distal: Por caídas con apoyo en la mano (skate).
  • F. del quinto metatarsiano: Por torsión repentina o impacto (fútbol, atletismo).
  • F. en costillas: Por impactos directos o estrés repetitivo (remo, deportes de contacto).
  • F. en el tobillo: Por torsiones o golpes fuertes (fútbol).

Fracturas en adultos

Generalmente causadas por caídas domésticas o laborales, accidentes de tráfico o práctica deportiva. Las más frecuentes incluyen: radio, cadera, vértebras, clavícula, costillas, tobillo y fémur.

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