13 May

Principales etapas del proceso de urbanización en España
El proceso de urbanización no ha sido regular en España teniendo el mayor
incremento entre 1920-81, pero no todas las ciudades han tenido el mismo ritmo
de crecimiento. Las principales etapas en el sistema de urbanización español han
sido:
∙ Proceso de urbanización en la España industrial
Los cimientos del actual sistema urbano español se encuentran en la época
romana, pero es a mediados del Siglo XX, coincidiendo con los efectos de
industrialización, cuando se consolida. A partir de entonces pierde importancia el
sistema urbano regional de la época preindustrial, aparece el provincial y el
estatal, gracias a la creación de carreteras nacionales y el desarrollo de las vías de
ferrocarril. Además, el desarrollo industrial determina la creación de dos grandes
centros urbanos, Madrid y Barcelona. Además crecen Bilbao, Valencia, Murcia,
Zaragoza y, en general, las capitales de provincia. Pero aparecen fuertes
desequilibrios territoriales que para corregirlos se diseñaron los Planes y Polos de
Desarrollo a partir de los años 1960, que contribuyeron al desarrollo de algunas
ciudades y a equilibrar la red urbana, como los de Vitoria, Pamplona, Burgos,
Zaragoza, Logroño, Valladolid, A Coruña, Vigo, Sevilla, Huelva, Granada
∙ Proceso de urbanización en la España postindustrial


La etapa postindustrial empezó a manifestarse en los últimos años de la década de
1970 y se caracteriza por la desindustrialización de la población activa y la
terciarización socioeconómica, que provocaron el descenso en el ritmo de
crecimiento de la población urbana y el aumento de la movilidad de la información.
Estas nuevas circunstancias motivaron el estancamiento y la crisis de las ciudades
más industrializadas en la etapa anterior (País Vasco, Cantabria, Asturias) y
obligaron a crear parques tecnológicos con industrias de alta tecnología
(Barcelona, Madrid, Málaga, Sevilla, Valencia…) Otro fenómeno que conviene
destacar es la terciarización de las ciudades, con el consiguiente desarrollo de la
innovación tecnológica, informatización, comunicación, comercialización…, lo que
consolidó los ejes litorales urbanos y las capitales de provincia.
Los factores que han influido en el proceso de urbanización han sido:
– La industrialización concentrada en las regiones cantábrica, vasca y
catalana.
– El turismo que ha afectado a espacios más reducidos. La llegada de turistas
a las costas mediterráneas ha modificado la vida y estructuras de muchos
pueblos al dedicarse al sector servicios. Lloret de Mar, Salou, Benidorm,
Torremolinos,…
– Influencia ejercida por una gran ciudad que incrementa el proceso
urbanizador de núcleos próximos. El caso de Madrid, es un ejemplo.


– El éxodo rural: la transformación de sistemas y técnicas de producción
agraria que ocasiona excedente de mano de obra en el campo.
– El desarrollo de la agricultura especializada y de regadío que concentra
población en algunas zonas, caso del valle del Ebro, Valencia, Almería,
Murcia,..
Las consecuencias de este proceso de urbanización son:
● En las consecuencias territoriales destacan el despoblamiento del medio
rural y la concentración de población en ciudades más grandes. Los

municipios menores de 10.000 habitantes han ido perdiendo población
progresivamente.
● Entre las consecuencias sociodemográficas destaca la composición por edad
de la población urbana con un incremento de la población joven y descenso
de la fecundidad, mientras los núcleos rurales se han envejecido.
● Entre los efectos medioambientales más importantes estarían el aumento
del consumo de recursos y energía, la degradación del paisaje y entornos
naturales y la contaminación atmosférica del agua y de los suelos.
El sistema interurbano: jerarquía, funciones y zonas de influencia
Ciudad es un núcleo de población de más de 10 mil habitantes, caracterizado por
una alta densidad de edificación, cuyos habitantes se dedican a actividades no
agrarias, con unas relaciones sociales más superficiales y anónimas que en el
campo.
El sistema de ciudades o sistema interurbano es el conjunto de relaciones que las
ciudades establecen entre ellas. Las ciudades españolas presentan


carácterísticas
diferentes según su tamaño, posición jerárquica, su distribución espacial, sus
funciones y su influencia sobre un área más o menos grande.
La jerarquía urbana: Las ciudades se organizan de forma jerárquica sobre el
territorio, pues no todas tienen la misma importancia ni desempeñan las mismas
actividades económicas o funciones. Las ciudades mantienen entre sí unas
relaciones de interdependencia: las ciudades mayores tienen un área de influencia
que prestan servicios especializados a ciudades menores. Según su tamaño, sus
funciones y su área de influencia las ciudades se dividen en:
– Ciudades pequeñas o villas: tienen menos de 50 mil habitantes. Presentan
funciones poco especializadas (administrativas, comerciales), pueden tener
equipamientos especializados (ESO), son nudos de transporte para la
comarca y su área de influencia es comercial: Torrelavega, Reinosa, Corrales
de Buelna
– Ciudades medianas: entre 50 mil y 200 mil habitantes. Suelen ser capitales
de provincia (como Huelva, Jaén, Almería), con funciones terciarias
(comercio, administración, educación, sanidad… Como Jerez) o bien tener
una función industrial o portuaria (Algeciras, Motril). Su área de influencia
es comercial.
– Ciudades grandes o Metrópolis: tienen más de 200 mil habitantes,
presentan funciones especializadas y variadas relacionadas con la industria
y el sector terciario. Su área de influencia es amplia, concentran población y


actividad económica, además de centros de decisión, investigación e
innovación tecnológica. Tipos de metrópolis:
● Metrópolis nacionales: tienen más de 3 millones de habitantes, con
funciones especializadas y diversas, y su área de influencia es
nacional e internacional (Madrid y Barcelona).
● Metrópolis regionales de primer orden: tienen entre 1 millón y medio
de habitantes y 500 mil habitantes. Funciones administrativas y
comerciales, con áreas de influencia regional y relaciones muy
intensas con metrópolis nacionales. (Valencia, Sevilla, Bilbao, Málaga
y Zaragoza).
● Metrópolis regionales de segundo orden o subregionales: entre 200
mil y 500 mil habitantes, con funciones especializadas en sector

servicios (Universidad, turismo…), con área de influencia provincial y
regional. (Granada, Córdoba, Cádiz, Palma de Mallorca, Oviedo,
Murcia, Alicante, A Coruña, Santander, S. Sebastián, Valladolid, Santa
Cruz de Tenerife, Las Palmas…).

Se llama AGLOMERACIÓN URBANA al crecimiento excesivo de un núcleo urbano
hasta llegar a conectar o absorber a otros núcleos de población. Tipos de
aglomeraciones urbanas son:
● Área Metropolitana: es una gran extensión urbana que rodea a una
metrópolis o ciudad importante y abarca administrativamente a varios
municipios rurales con los que establece relaciones económicas y sociales.
La ciudad central proporciona empleo y servicios a la población del área
metropolitana, y ésta alberga a los trabajadores de la ciudad central


(ciudades-dormitorio) e instala infraestructuras que requieren espacio
abundante y barato. (Madrid, Barcelona, Sevilla…)
● La conurbación: es un área urbana continua formada al crecer dos o más
ciudades hasta unirse. (Ej: desde Málaga a Marbella)
● Regíón urbana: es un área urbana discontinua, integrada por ciudades
dispersas pero muy densas, por lo que todo el territorio parece una
nebulosa urbana (Asturias)
● La Megalópolis: cuando la urbanización alcanza escala suprarregional,
creándose una red urbana discontinua pero próxima y densa, uniendo
varias áreas metropolitanas, conurbaciones, pequeñas ciudades…De varias
regiones o comunidades autónomas. Ej: desde la frontera francesa hasta
Cartagena (Murcia).
Se llaman funciones de una ciudad a las actividades socioeconómicas que
desempeñan las ciudades hacia el exterior. La función de la ciudad es la actividad
principal que se realiza en ella y que sirve para relacionarla con el territorio
circundante. Son los diferentes empleos los que definen la función general de la
ciudad. Tipos de funciones:
– Funciones primarias: ciudades especializadas en el sector primario: agro-
ciudades (Écija, Martos, Priego de Córdoba…) y ciudades mineras (Almadén,
Ponferrada…)
– Funciones secundarias: ciudades especializadas en la función industrial y
la construcción. (Bilbao, Mataró́, Alicante…)
– Funciones terciarias: ciudades especializadas en el sector servicios:


comerciales, administrativas, culturales, sanitarias, religiosas, turísticas…
● Función militar: explica el origen de muchas ciudades debido a un
emplazamiento en lugares estratégicos para la defensa, como en lo
alto de una colina, o junto a los ríos. Hoy en día se da en las
localidades próximas a bases militares: Rota, Cartagena, El Ferrol…
● Función comercial: La ubicación de ferias y mercados en tiempos
medievales y modernos, favorecíó el surgimiento de ciudades en
lugares bien comunicados, como cruces de caminos o puertos de
mar. (Málaga, Algeciras, Valencia, Barcelona…)

● Función cultural: la concentración de actividades culturales y
sociales explican la supervivencia de ciudades en entornos
económicos hostiles. Toledo, Salamanca (por la existencia de
universidades que atraen a estudiantes), Granada.
● Función religiosa: ciudades que viven gracias a la afluencia de
peregrinos a sus santuarios o iglesias: Santiago de Compostela
● Función turística: lugares que ofrecen alojamiento y diversión a los
turistas y otros visitantes. Los lugares de recreo veraniego e invernal
son los que conforman este tipo de ciudades, ejemplos son Marbella,
Benidorm…
● Función política y administrativa: en las capitales se instalan
múltiples organismos públicos que necesitan muchos funcionarios
que los atiendan. Ejemplo es Madrid y todas las capitales de las
CC.AA.

Principales áreas y ejes urbanos
Actualmente se han formando ejes de desarrollo urbano, que se producen


cuando
las ciudades se articulan en torno a un conjunto de infraestructuras de transportes
terrestres, a las que se une la concentración de actividades y de población. Las
aglomeraciones urbanas españolas presentan dos carácterísticas en su
distribución espacial:
– Las grandes ciudades españolas se disponen en la periferia, salvo Madrid.
Hay cuatro ejes de desarrollo urbano periféricos:
● Eje cantábrico o eje septentrional discontinuo: desde el País Vasco a
Galicia (engloba el eje atlántico de Galicia desde A Coruña a
Pontevedra, el eje cantábrico con Oviedo-Gijón-Avilés, y el eje del
País Vasco y Pamplona con ramificaciones a León, Burgos y
Logroño). Presenta algunas discontinuidades y es el espacio más
debilitado por el declive minero-industrial, provocando un declive
urbano, débil crecimiento económico y una red urbana poco
integrada.
● Eje del Ebro: discurre desde Bilbao hasta Tarragona y, aunque ofrece
un gran potencial entre Logroño y Zaragoza, tiene algunos vacíos
demográficos en las provincias de Huesca, Zaragoza y Lleida.
● Eje mediterráneo o levantino (eje Mediterráneo oriental). Se
extiende de Girona a Murcia; es uno de los que tiene mayor potencial
de desarrollo, su nivel de urbanización es muy elevado y presenta
una estructura económica muy diversificada: industrial, terciaria,
agrícola, etc.
● El eje andaluz con dos ramificaciones:


– el eje transversal andaluz en el valle del Guadalquivir con Huelva-Sevilla-
Córdoba-Jaén. Se articula en torno a la Autovía del 92 y pretende el
desarrollo de las ciudades situadas en el llamado depresión intrabética y la
conexión del territorio andaluz con el Levante.

– el eje litoral andaluz con Huelva-Cádiz-Algeciras-Málaga-Granada- Almería,
constituye un gran corredor de gran importancia turística y es además la
continuación natural del eje mediterráneo y enclave de conexión con África.
Las grandes metrópolis se concentran en el Nordeste (Madrid, Barcelona, Bilbao,
Valencia, Zaragoza, A Coruña, Oviedo, San Sebastián.) Madrid por su situación
central tiene una posición de conexión entre varios ejes, pero sufre problemas de
congestión; por ello, está extendiendo su área de influencia a las provincias
limítrofes.

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