30 Dic

  1. Introducción

Tras la Guerra Civil (1936-39), la figura del general Franco domino todos los aspectos de la vida del país, incluida la cultura. Muchos artistas e intelectuales de la época se vieron obligados a exiliarse, otros acabaron malogrados; mientras que solo aquellos afines al régimen o que se sometieron a la censura, pudieron permanecer en España. Teniendo esto en cuenta, podemos hablar, dentro de la poesía de posguerra, de diferentes grupos, generaciones o tendencias:

  1. LA GENERACIÓN DEL 36

Por un lado, podemos señalar la llamada “generación del 36”. Dentro de ella, se agrupan aquellos poetas cuyas obras reflejaron las graves consecuencias sociales y políticas de la guerra en un intento de rehumanizar la poesía, centrándose en la expresión de preocupaciones y sentimientos humanos, individuales o sociales. Uno de los autores más representativos de este grupo generacional fue Miguel Hernández, “ese genial epígono del 27”, tal y como lo denominaba Dámaso Alonso. Su poesía destaca por el tono energético y apasionado, integrando en ella, muy habitualmente, las influencias de la poesía clásica castellana con movimientos de vanguardia y el estilo de poetas contemporáneos como Aleixandre y Neruda. La Guerra Civil supondrá un punto de inflexión en sus temas y modos expresivos: de su primera etapa,  caracterizada por el virtuosismo formal y la complejidad lingüística, podemos destacar obras como Perito en lunas o El rayo que no cesa
; de la segunda etapa, que se inicia con el arranque del conflicto bélico, podemos incidir en obras como Viento del pueblo, El hombre acecha o Cancionero y romancero de ausencias, con marcado compromiso político y social.

  1. POESÍA ARRAIGADA

Por otro lado, la dictadura se esforzará por difundir los valores tradicionales, idealizando el pasado histórico y artístico. Como vehículo de todo ello, aparecerá un tipo de poesía a la que Dámaso Alonso bautizará con el nombre de “poesía arraigada”. Sus autores ofrecen una visión serena del mundo a través de un estilo sobrio y empleando formas métricas clásicas. Dentro de la esta tendencia podemos destacar la figura de Luis rosales con obras como La casa encendida o Abril.

  1. POESÍA DESARRAIGADA

Juntos a aquellos poetas afines a la dictadura, también hemos de mencionar a aquellos que permanecieron en España, pro tuvieron que someterse a la censura, aunándose en lo que Dámaso Alonso denominaba “Poesía desarraigada”. Estos poetas trasmiten en sus obras una profunda angustia, fruto de esa visión caótica de la realidad que los rodea. Suelen emplear un  tono dramático y un lenguaje directo, desgarrado, de gran fuerza expresiva. Dentro de este grupo destacaremos la figura del propio Dámaso Alonso cuya obra más sobresaliente es Hijos de la ira. Junto a él, otros nombres relevantes de esta tendencia poética serán Manuel Altolaguirre con obras como Las islas invitadas
;
Emilio Prados con Llanto en la sangre
;
León Felipe con Español del éxodo o Juan Gil-Albert con obras como Misteriosa presencia.

  1. POESÍA SOCIAL

A partir de 1950, el puto de mira se centra en los intereses colectivos de la sociedad, surgiendo así la llamada “Poesía social”. Ésta busca convertirse en herramienta de transformación social siguiendo la línea iniciada antes de la Guerra Civil por autores como A. Machado o Miguel Hernández. La situación de España, la injusticia social y el anhelo de paz y libertad se convertirán en sus temas más recurrentes. Entre los autores más destacados de esta vertiente podemos citar a Blas de Otero, con obras como Pido la paz y la palabra y
Gabriel Celaya, con títulos como Movimientos elementales.

  1. POESÍA DE LOS 60

La década de los sesenta fue un periodo de crecimiento económico que coincide con la crisis política y social de la dictadura. Durante los primeros años de esta década, se publicaran dos antologías poéticas que marcaran una nueva forma de hacer poesía:
Veinte años de poesía española
  y Poesía última
. En ambas aparecen composiciones de autores jóvenes con el objetivo de renovar el género lírico, con un enfoque humanista y que se aunaran bajo el epígrafe de  “Generación de los 60”. Los autores más representativos serán:
José Hierro, con obras como Tierra sin nosotros o Cuadernos de New York
;
Ángel González con Breves canciones para una biografía o Áspero mundo
;

José Ángel

Valente con obras tan importantes como Poemas a Lázaro o Mandorla
; o Jaime Gil de Biedma de cuya producción señalaremos títulos como Moralidades y Poemas póstumos.

  1. POESÍA DE LOS 70

En la década de los setenta, surgíó la llamada “generación del 68”, también conocida como los Novísimos. Como rasgos comunes, podemos señalar el rechazo del Realismo social, influencias heterogéneas del cine, de la publicidad, la televisión…, el refinamiento, la artificiosidad y el culturalismo. Entre los grandes nombres de este grupo generacional, podemos señalar a Pere Gimferrer, con obras tan sobresalientes como La muerte en Beverly Hills
;
Leopoldo Mª Panero con Poemas del manicomio de Mondragón
; o Antonio Colinas con títulos como Truenos y flautas en un templo
.

  1. CONCLUSIÓN

En definitiva, durante este largo y difícil periodo de la historia, la poesía se convierte en el faro que guía a los intelectuales, en un amplio abanico de tendencias. Como diría Dámaso Alonso “Para otros el mundo nos es un caos y una angustia, y la poesía, una frenética búsqueda de ordenación y de ancla”

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