13 May
2. Los condicionantes naturales del espacio agrario. El medio natural en España, en general, presenta condiciones poco favorables para la actividad agraria.
El relieve tiene una altitud media elevada y muchas pendientes, lo que dificulta la mecanización y favorece la erosión. Gran parte del territorio está entre 200 y 1000 metros de altitud, y hay pocas zonas llanas. El clima también es un problema, ya que las precipitaciones son escasas e irregulares, con fenómenos como tormentas o granizo. Además, hay temperaturas extremas, como heladas y olas de calor, y bastante aridez. Las aguas son limitadas por la escasez de lluvias, lo que dificulta el regadío.
La vegetación natural está en muchos casos degradada o ha sido sustituida por otros usos, lo que reduce su aprovechamiento. Y los suelos suelen ser poco fértiles y fácilmente erosionables. Aun así, hoy en día estas limitaciones son menores gracias a los avances técnicos, como los invernaderos, el uso de fertilizantes o la ganadería intensiva.
1.1.1 La población agraria⚠️. La población agraria en España es escasa (alrededor del 4%), aunque hay diferencias entre regiones. Además, está envejecida y masculinizada, sobre todo en el interior. La principal causa es el éxodo rural (1960-1975), provocado por la mecanización del campo y las mejores oportunidades en la industria y los servicios en las ciudades. Después, entre 1975 y 1990, el éxodo se frenó un poco por la crisis económica, y aumentó el trabajo agrario a tiempo parcial. Desde los años 90, hay dos tendencias: En las zonas agrarias más atrasadas, sigue el descenso de población y el envejecimiento, debido a la emigración y al abandono de explotaciones./En las zonas más dinámicas, hay cierta recuperación gracias a la llegada de inmigrantes y a nuevas actividades económicas.
1.1.2 El sistema de propiedad y explotación.
La propiedad agraria es el conjunto de tierras de un propietario, y la explotación es el conjunto de parcelas que gestiona un agricultor, sean o no suyas. Según el tamaño: La pequeña explotación (menos de 10 ha) es muy numerosa pero poco rentable en muchos casos, aunque algunas son modernas e intensivas./La mediana explotación (10-100 ha) ha aumentado y es la más equilibrada./La gran explotación (más de 100 ha) ocupa mucha superficie, sobre todo en el interior, y puede ser tradicional o moderna. Antes había muchas parcelas dispersas, pero esto ha mejorado con la concentración parcelaria, que agrupa las tierras para hacerlas más grandes y facilitar su uso. Según el régimen de tenencia: La tenencia directa (el propietario trabaja la tierra) es la más común./La tenencia indirecta incluye el arrendamiento (alquiler) y la aparcería (parte de la cosecha).
1.1.3 Los aprovechamientos, sistemas y técnicas agrarias Los aprovechamientos agrarios pueden ser agrícolas, ganaderos o forestales. Actualmente se tiende a la especialización según el mercado. Los sistemas agrarios pueden ser: Extensivos, con poca inversión y menor rendimiento./Intensivos, con mayor uso de tecnología y productividad. Hoy en día predomina la intensificación, aunque también se fomenta una agricultura más sostenible. Las técnicas agrarias han mejorado mucho con el uso de maquinaria, fertilizantes, selección genética y piensos. También están creciendo las técnicas más ecológicas y respetuosas con el medio ambiente.
1.2 Las diferentes estructuras agrarias. En España existen diferentes estructuras agrarias debido a la evolución de la población, la propiedad de la tierra y los sistemas de producción. Esto hace que el espacio agrario sea muy variado. La estructura agraria tradicional predominó hasta los años 60. Su objetivo era la autosuficiencia alimentaria. Se caracterizaba por una población agraria numerosa, el contraste entre pequeñas y grandes explotaciones, y la coexistencia de agricultura, ganadería y uso forestal. Predominaban los sistemas extensivos y las técnicas poco avanzadas. Como resultado, la producción era escasa y se destinaba sobre todo al autoconsumo. El impacto ambiental era moderado, principalmente por la deforestación. La estructura agraria productivista comenzó en los años 60. Su objetivo es aumentar la producción para vender en el mercado. Se caracteriza por una población agraria escasa, explotaciones más grandes y especializadas, uso de sistemas intensivos y avances tecnológicos. Como consecuencia, la producción es alta y se destina a un mercado globalizado. Sin embargo, tiene un fuerte impacto ambiental, como contaminación y sobreexplotación. La estructura agraria posproductivista, desde los años 90, busca la sostenibilidad. Combina la producción con el cuidado del medio ambiente y el mantenimiento del mundo rural. Se caracteriza por explotaciones familiares, diversificación de actividades, uso de técnicas más respetuosas y sistemas más extensivos. La producción es variada y de calidad, dirigida a consumidores que valoran productos ecológicos. Su objetivo es reducir el impacto ambiental.
2.2.2 Las reformas y la PAC actual Desde los años 90, la Política Agraria Común (PAC) ha sido reformada para corregir problemas del modelo productivista, orientándose hacia un modelo más sostenible. En la actualidad, la PAC (2023-2027) tiene varios objetivos: Lograr un sector agrario más resistente a crisis./Garantizar alimentos suficientes, seguros y de calidad./Fomentar una agricultura sostenible./Impulsar el desarrollo rural y atraer a jóvenes agricultores. Para conseguirlo, se organiza en dos pilares: El primer pilar financia ayudas directas y medidas de mercado a través del FEAGA:Los pagos de mercado se usan en situaciones de crisis./Los pagos directos aseguran ingresos a los agricultores. Incluyen: Un pago básico por hectárea, condicionado al cumplimiento de normas ambientales.//Ayudas adicionales para pequeñas y medianas explotaciones.//Apoyo a jóvenes agricultores.//Incentivos para prácticas ecológicas (ecoesquemas).//Ayudas a sectores con dificultades. El segundo pilar financia el desarrollo rural a través del FEADER. Se centra en mejorar la competitividad, proteger el medio ambiente y fomentar el empleo rural, apoyando especialmente a jóvenes y zonas con dificultades. Para recibir estas ayudas, los países deben elaborar planes estratégicos.
El barbecho y el regadío La agricultura intensiva ha aumentado en España gracias a la reducción del barbecho en los secanos y a la expansión del regadío, aunque actualmente la PAC también promueve prácticas más extensivas. El barbecho es una técnica tradicional que consiste en dejar descansar la tierra durante un tiempo para que recupere su fertilidad.Puede ser de varios tipos: Según la duración: corto o largo./Según el trabajo del suelo:
Sin laboreo o con laboreo (cuando se ara la tierra)./Según lo que se siembra: barbecho blanco (sin cultivo) o barbecho semillado (con plantas que ayudan a recuperar el suelo). En los últimos años, el barbecho ha disminuido por el uso de maquinaria, fertilizantes y la expansión del regadío, aunque la PAC ha frenado esta reducción para favorecer el medio ambiente. Se localiza sobre todo en zonas de secano del interior, como las submesetas y Aragón. Sus ventajas son que mejora la fertilidad del suelo y favorece la biodiversidad, pero reduce la producción.
El regadío es una técnica agrícola que consiste en aportar agua adicional a los cultivos, además de la lluvia, utilizando aguas superficiales o subterráneas. Se puede realizar mediante distintos sistemas como el riego por gravedad, aspersión o goteo. Existen dos tipos principales: El regadío intensivo, que permite varias cosechas al año, incluso en invernaderos. Se dedica sobre todo a frutas, hortalizas y cultivos tropicales, y tiene gran valor económico./El regadío extensivo, que produce una sola cosecha, pero con mayor rendimiento que el secano. Se destina a cereales, cultivos industriales y forrajeros. El regadío ha crecido mucho desde el Siglo XX gracias a políticas hidráulicas y a su importancia económica y social. En cuanto a su distribución, es escaso en el norte húmedo y se concentra en zonas mediterráneas: En el litoral mediterráneo predomina el regadío intensivo, favorecido por el clima suave y la demanda internacional./En el interior peninsular predomina el extensivo, gracias a los grandes ríos.
El regadío tiene muchas ventajas:Económicas: aumenta y estabiliza la producción, permite diversificar cultivos y mejora las exportaciones./Sociales: mejora el nivel de vida y los servicios./Demográficas: crea empleo y ayuda a fijar población, incluso atrayendo inmigrantes./Territoriales: favorece el equilibrio entre regiones./Culturales: mantiene tradiciones y sistemas históricos como acequias./Medioambientales: puede diversificar paisajes y ecosistemas. Pero también tiene problemas: Consumo excesivo de agua en algunos sistemas./Conflictos por el uso del agua con ciudades, industria o turismo./Impactos ambientales, como la contaminación por fertilizantes, la erosión del suelo o la alteración del paisaje (por ejemplo, invernaderos). Por eso, la política actual del regadío busca hacerlo más sostenible. Se pretende mejorar la eficiencia del agua con sistemas como el riego por goteo, reutilizar aguas, usar energías renovables y adaptar el regadío al cambio climático. También se busca mantener el empleo rural y proteger el medio ambiente.
2.1 La estructura ganadera. La ganadería en la actualidad ha cambiado bastante respecto al pasado. Antes de modernizarse, la ganadería tradicional se basaba en la convivencia de distintas especies en el mismo espacio. Se utilizaban razas autóctonas, resistentes pero poco productivas, y técnicas poco avanzadas. Además, predominaba el sistema extensivo, por lo que la producción era baja. Hoy en día, la ganadería ha evolucionado hacia dos modelos. Por un lado, están las explotaciones productivistas, que buscan producir mucho para vender en el mercado. Estas se caracterizan por la especialización, la tecnificación y la intensificación. Por otro lado, están las explotaciones posproductivistas, que apuestan por la diversificación, sistemas más extensivos y productos de mayor calidad. Actualmente, la ganadería tiende a especializarse en carne o leche, lo que ha provocado la sustitución de muchas razas autóctonas por razas extranjeras más productivas, aunque en los últimos años se están recuperando gracias a subvenciones.También ha aumentado la tecnificación, con el uso de maquinaria como ordeñadoras y un mayor control de la alimentación del ganado, lo que ha mejorado mucho los rendimientos. En cuanto a los sistemas, destaca el crecimiento de la ganadería intensiva frente a la extensiva. La ganadería extensiva depende del medio natural, ya que el ganado se alimenta en pastos naturales. Se localiza sobre todo en el norte de España, zonas de montaña y algunas áreas de la España seca. Utiliza razas autóctonas, técnicas tradicionales y depende bastante de las ayudas. Actualmente se fomenta porque favorece el bienestar animal y el desarrollo rural. La ganadería intensiva, en cambio, está estabulada y no depende del medio físico, ya que el ganado se alimenta con piensos. Se localiza cerca de las ciudades y en zonas como el nordeste y el litoral mediterráneo. Utiliza técnicas modernas y razas seleccionadas, pero depende mucho de los piensos y de la industria. Este tipo ha crecido desde los años 60 por el aumento de la demanda y la reducción de los pastos.

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