15 Dic

La oposición a la Dictadura durante el primer franquismo (1939-1959)

1.1. La oposición exterior:

La oposición exterior puede darse por iniciada con los grupos de la resistencia antinazi con la esperanza de acabar con Franco. Los grupos de oposición más representativos formaron en 1943 en México la Junta Española de Liberación que decidió formar un Gobierno republicano en el exilio.

1.2. La oposición monárquica:

Una restauración de la monarquía en la persona de don Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII. En 1945, don Juan presentó el Manifiesto de Lausana para reclamar la restauración de una monarquía parlamentaria. Las negociaciones entre el dictador y don Juan provocaron que su hijo, Juan Carlos de Borbón, viniera a estudiar a España bajo la tutela de la Dictadura.

1.3. La oposición interior:

Los comunistas apoyaron la lucha guerrillera contra el régimen franquista, protagonizada por los maquis, excombatientes republicanos. En octubre de 1944 tuvo lugar la invasión del valle de Arán (Lérida). A finales de la década de 1940 empezó a resurgir en España un tímido movimiento de protesta popular, las clases trabajadoras, contra las precarias condiciones de vida y trabajo. Estas actuaciones obreras eran fruto de la reorganización de la izquierda. El PCE abandonó la lucha armada y se centró en la acción política. Sectores obreros católicos como la HOAC, empezaron a plantear reivindicaciones sociales y laborales.

Hubo conflictos laborales huelga general en Manresa (Barcelona)(46), y en 1947, una huelga general en el País Vasco. En 1958, un movimiento huelguístico en Asturias conllevó la imposición del Estado de excepción durante cuatro meses.

El movimiento estudiantil iba despertando las primeras revueltas estudiantiles en las universidades de Madrid y Barcelona.

La oposición a la Dictadura durante el segundo franquismo (1959-1975)

2.1. El distanciamiento de la Iglesia:

Tuvo lugar el Concilio Vaticano II. Las nuevas ideas reformistas y la preocupación por la injusticia social, aparición, dentro de la Iglesia Católica, de actitudes críticas con la dictadura. Una parte de la jerarquía eclesiástica se distanció del régimen11 y se expandieron actitudes antifranquistas entre los sacerdotes jóvenes (curas obreros).

2.2. La oposición social:

La protesta de trabajadores foco de oposición al régimen, las huelgas y las reivindicaciones obreras crecieron en zonas con arraigada tradición sindical y reivindicativa como Asturias, Barcelona, Guipúzcoa o Vizcaya entre otras. Las huelgas de mineros asturianos con ramificaciones en el País Vasco y Barcelona, produjeron el nacimiento de un nuevo sindicalismo. En 1964 nace Comisiones Obreras (CCOO) y, a partir de 1967, Juventudes Obreras Cristianas fundaron la Unión Sindical Obrera (USO).

La protesta estudiantil, segundo frente de conflictividad social. Estas protestas impulsaron la creación de sindicatos democráticos de estudiantes, enfrentados a la dictadura y opuestos al sindicato oficial (SEU). El número de huelgas y manifestaciones aumentaran.

Otros movimientos sociales fueron los vecinales, asociaciones de vecinos que reclamaban mejores condiciones de vida para unos barrios desatendidos por la administración.

El ejército, donde un grupo de oficiales creó la Unión Militar Democrática (UMD).

2.3. La oposición política:

El Gobierno republicano en el exilio había mantenido su continuidad, hasta que en 1977 fue disuelto. En Europa las fuerzas de oposición, conIV Congreso del Movimiento Europeo, se reunieron en Múnich representantes de esos partidos políticos. Al final del encuentro se redactó un documento a favor de la democracia en España. El régimen denominó a la reunión el contubernio de Múnich. En el interior, los partidos políticos de izquierda reactivaron su oposición. El Partido Comunista de España (PCE), dirigido por Santiago Carrillo, El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), en el Congreso de Suresnes (Francia), celebrado en 1974, eligió una nueva dirección compuesta por líderes como Felipe González o Alfonso Guerra. En la extrema izquierda partidos como el PCEML, y grupos terroristas como el FRAP.

1939-1959: LA AUTARQUÍA y sus EFECTOS

Principales objetivos de la primera etapa del franquismo fue conseguir la autosuficiencia económica (autarquía). Para ello aislamiento del exterior y el intervencionismo del Estado en la economía.

La política autárquica tuvo tres grandes ámbitos de actuación:

1. La reglamentación del comercio exterior: Las importaciones y las exportaciones controladas por el Estado. Se limitaban al máximo los intercambios con el exterior, reduciendo las importaciones. El resultado fue el encarecimiento de estos productos y una gran escasez de bienes de consumo. Afectó también a las materias primas y provocó descenso de la producción industrial.

2. El fomento de la industria: creación de empresas públicas, la nacionalización de sectores considerados indispensables ( RENFE, CTNE ). En el año 1941 se fundó el Instituto Nacional de Industria (INI), producir los bienes que el sector privado no fabricaba. Se crearon las principales empresas del grupo: Iberia, Banco Exterior de España , Ensidesa y Seat.

3. Sector agrario: vio cómo el Estado regulaba la producción, Los bajos precios oficiales provocaron un descenso de la producción.

Los resultados de la autarquía fueron muy negativos y prolongaron los efectos de la Guerra Civil. El poder adquisitivo se redujo, Los problemas de desabastecimiento de productos agrarios generalizaron las cartillas de racionamiento y la extensión del mercado negro7 (estraperlo). Carencia de viviendas dignas, sobre todo en las grandes ciudades (aumento del chabolismo). Se extendieron un conjunto de enfermedades ya erradicadas como la tuberculosis.

1959-1973: EL DESARROLLISMO ECONÓMICO

El gobierno formado por Franco en 1957 y los que le sucedieron en la década de 1960 marcaron la transición de una primera etapa dominada por los principios del falangismo a una segunda con un claro predominio de los llamados tecnócratas. Esta nueva generación de políticos, algunos de ellos vinculados al Opus Dei, apostaban por un reformismo técnico que, sin cuestionar la dictadura, encontrase una salida a la grave situación económica y social derivada de la autarquía.

La primera acción, Plan de Estabilización (1959). Su objetivo era poner fin al fuerte intervencionismo estatal de los años precedentes y suprimir los obstáculos a la liberalización comercial y financiera. Se apostó por una política keynesiana en la que el Estado actuó de estímulo de la producción, el consumo y el empleo.

Al programa se añadió, en la década de 1960, la puesta en marcha de los Planes de Desarrollo Económico y Social. En total se promulgaron tres planes de vigencia cuatrienal.

El sector industrial expansión de la economía española. crecimiento debido a la mejora de la productividad, lo que permitió el descenso de los precios y ello favoreció las exportaciones. Las zonas con tradición industrial (Vizcaya, Cataluña, Asturias) continuaron su crecimiento, y también se produjo una gran expansión económica en zonas como Madrid, además de generarse nuevos enclaves industriales

La agricultura tradicional entró en crisis. iniciaron un proceso de mecanización y de uso de abonos químicos que comportaron una intensificación de los cultivos.. En la “terciarización” de la economía tuvo un peso muy específico el turismo (“boom” turístico). Crecimiento del sector bancario, que invirtió cuantiosos capitales en empresas industriales y obtuvo abundantes beneficios.

El comercio internacional aumentó su volumen, tanto en importaciones como en exportaciones, pero la balanza comercial resultante seguía siendo negativa, déficit comercial que se vio compensado por los ingresos procedentes del exterior (el turismo, las inversiones extranjeras y las remesas enviadas por los emigrantes españoles en Europa), que generaban un saldo positivo en la balanza de pagos.

Consecuencias del crecimiento económico:

1. Aumento de un 40 % en la renta por habitante

2. Las acciones emprendidas se polarizaron en el sector industrial y de servicios, mientras que el sector agrario era relativamente abandonado

3. La gran dependencia de la tecnología y de las inversiones extranjeras significaba, además de un gasto importante, la supeditación a los ritmos de crecimiento y las decisiones de empresas foráneas.

Deja un comentario