31 Ene
Mecanismos de Defensa y Fisiología Cutánea
Protección frente a las Radiaciones Solares
La piel emplea diversos mecanismos para protegerse de las radiaciones solares:
- La Emulsión Epicutánea: Posee un papel fotoprotector. El ácido urocánico, presente en el sudor, actúa como filtro frente a las radiaciones UVB.
- El Estrato Córneo: Es capaz de reflejar una parte de las radiaciones solares que inciden sobre la piel. Además, tras varias exposiciones al sol, sufre un aumento de espesor (hiperqueratosis), lo que refuerza la protección.
- La Pigmentación Melánica: Constituye la principal protección de la piel contra la radiación solar. La radiación UV estimula la actividad de los melanocitos, aumentando la producción de melanina, lo que origina el bronceado. La melanina actúa como un filtro químico, capaz de absorber y reflejar más del 90% de los rayos UV que han logrado atravesar la capa córnea.
- El Cabello: Ejerce un papel importante en la protección del cuero cabelludo frente a las radiaciones. Las personas con alopecia necesitan protección específica en esta zona para evitar los eritemas solares.
Definición de Eritema
Eritema: Lesión cutánea caracterizada por enrojecimiento debido a la vasodilatación de los capilares sanguíneos, que puede ser causada por la exposición solar.
Protección frente a Microorganismos
La piel se defiende de la acción de los microorganismos actuando en diferentes niveles:
- Estrato Córneo: Constituye la primera línea de defensa gracias a su estructura de células queratinizadas compactas y su descamación constante.
- Emulsión Epicutánea: Su acidez dificulta la proliferación de microorganismos en la superficie cutánea.
- Flora Cutánea: Está constituida por microorganismos comensales que viven en la superficie de la piel sin alterarla ni lesionarla. Limitan el crecimiento de otros microorganismos patógenos debido a la competencia existente entre ellos.
Si los microorganismos logran atravesar estas barreras (por una fisura, herida, etc.), el organismo activa la respuesta inflamatoria de la dermis. Esta inflamación se debe a la vasodilatación de los capilares sanguíneos, lo que incrementa el flujo sanguíneo y facilita la llegada de células del sistema inmunitario para combatir la infección.
- Células de Langerhans: Participan en la protección frente a microorganismos y sustancias extrañas que entran en contacto con la piel.
Glándulas Cutáneas y Anexos
Concepto de Glándula
Glándula: Es una especialización de la epidermis donde se agrupan células que generan y secretan sustancias químicas. Existen dos tipos principales de glándulas en el organismo: las endocrinas, que secretan su contenido a la sangre, y las glándulas sebáceas y sudoríparas, que vierten su contenido al exterior.
Las glándulas sebáceas y sudoríparas, al igual que el pelo y las uñas, son anexos cutáneos. Las secreciones de estas glándulas se vierten fuera de la piel y tienen la capacidad de emulsionarse, formando la emulsión epicutánea, una especie de cosmético natural que cubre, hidrata y protege las cualidades de la piel.
Las Glándulas Sebáceas
Son glándulas asociadas a los folículos pilosos que segregan una sustancia grasa denominada sebo.
Morfología y Estructura Anatómica
Las glándulas sebáceas tienen forma arracimada, constituidas por numerosos lóbulos. Todos ellos vierten su secreción en el folículo piloso a través de un conducto común. La secreción sebácea llena el folículo en su parte inferior y sale al exterior cuando este se satura. Fuera de la piel, el sebo se mezcla con la secreción sudoral para formar la emulsión epicutánea. La glándula sebácea está rodeada por una membrana que es una continuación del estrato basal epidérmico, y sus lóbulos están separados por tejido conectivo. Las células en las paredes de estos lóbulos se reproducen y desarrollan la capacidad de fabricar y excretar sebo. Las glándulas sebáceas no están inervadas, pero sí están rodeadas por numerosos vasos sanguíneos.
Aspectos Fisiológicos de la Secreción Sebácea
Las células de las paredes glandulares presentan una gran actividad mitótica. La secreción sebácea está regulada fundamentalmente por las hormonas andrógenos. Por lo tanto, los desequilibrios hormonales pueden provocar disfunciones, resultando en una deslipidización de la piel por falta de actividad glandular o, por el contrario, una afección seborreica por exceso de producción de sebo. Además de las hormonas, la secreción sebácea está influenciada por:
- Abundancia de glándulas sebáceas: En regiones con mayor densidad glandular, la producción de sebo es superior.
- Edad: En la infancia, la producción de sebo es casi inexistente. Con la activación hormonal de la pubertad se inicia la producción sebácea, que aumenta con la edad hasta aproximadamente los 50 años, momento en el que comienza a disminuir.
- Sexo: Los hombres producen mayor cantidad de secreción que las mujeres.
Las Glándulas Sudoríparas
Son glándulas de tipo tubular localizadas en la dermis profunda o, incluso, en la hipodermis. Vierten su secreción a través de un conducto largo.
Morfología y Estructura Anatómica
- Glomérulo Sudoríparo: Es la porción enrollada de la glándula que contiene las células productoras del sudor. Se localiza en la dermis profunda o hipodermis.
- Conducto Sudoríparo: Conecta el glomérulo con el exterior a través de un poro. Este conducto o túbulo se ensancha a medida que se acerca a la superficie.
Se distinguen dos tipos de glándulas sudoríparas: Ecrinas y Apocrinas.
Las Glándulas Sudoríparas Ecrinas
Las glándulas sudoríparas ecrinas vierten su secreción sudoral directamente al exterior de la piel. Están fuertemente inervadas y rodeadas de vasos sanguíneos, especialmente a nivel del glomérulo. Se distribuyen por toda la superficie cutánea (con excepciones como el lecho ungueal o los labios), abundando en las palmas de las manos y las plantas de los pies. El sudor que producen está compuesto mayoritariamente por agua (99%), en la que se disuelven sustancias inorgánicas como cloruro de sodio (sal común) y sustancias orgánicas como urea, ácido láctico y pirúvico. Su pH es ácido, variando entre 4,2 y 5,5, y su función principal es la termorregulación.
Las Glándulas Sudoríparas Apocrinas
Las glándulas sudoríparas apocrinas vierten su secreción sudoral en los folículos pilosos, donde se mezcla con la secreción sebácea. Están presentes fundamentalmente en axilas, región anogenital y areola mamaria. El glomérulo de estas glándulas es de mayor tamaño que el de las ecrinas y se localiza profundamente en la hipodermis. El sudor producido es distinto al ecrino: es de aspecto lechoso y más viscoso. Aunque su componente fundamental es el agua, contiene una pequeña fracción lipídica entre las sustancias disueltas. Su pH es neutro, lo que facilita el asentamiento y descomposición por parte de las bacterias superficiales, generando el característico olor desagradable (el sudor apocrino es inodoro al ser producido). El flujo de sudor apocrino es muy variable y se mantiene prácticamente inactivo hasta la pubertad, sugiriendo una regulación por componentes hormonales.
Evolución de la Piel según los Distintos Estados Fisiológicos
La actividad constante de la piel implica su continua renovación. Los cambios hormonales afectan la actividad de las glándulas cutáneas, lo que se traduce en modificaciones significativas en la piel. Además, los cambios asociados al paso del tiempo provocan diferencias en el órgano cutáneo.
Niñez
En los recién nacidos, la epidermis es muy fina, con un estrato córneo delgado y escasamente queratinizado; presentan poco pelo y las glándulas sebáceas funcionan mínimamente. Es una piel mucho más hidratada y permeable debido a la laxitud del estrato córneo. A partir de los 3 años, comienza a adquirir mayor capacidad de protección, asemejándose a la piel adulta; la secreción sebácea es menor, pero suficiente para formar una fina emulsión epicutánea.
Adolescencia
Al llegar la pubertad, la piel se ve afectada en sus secreciones glandulares. Las glándulas sebáceas, estimuladas hormonalmente, aumentan significativamente su secreción, y las glándulas sudoríparas apocrinas se activan. A partir de este momento, la piel adquiere las propiedades y los procesos fisiológicos característicos de la edad adulta.
Embarazo
El embarazo conlleva cambios hormonales que se reflejan en la piel. Estos cambios pueden desaparecer en las primeras semanas o extenderse hasta después del parto. Los cambios más notables son el aumento de la pigmentación y el melasma. Puede aparecer una línea fina de pigmentación entre el ombligo y el pubis, a lo largo de la línea alba. Se producen alteraciones vasculares que pueden manifestarse como angiomas estelares. La secreción glandular general se ve ligeramente aumentada, excepto la de las glándulas apocrinas, que disminuye. Puede ser llamativo un aumento de la pilosidad seguido de un efluvio postparto, aunque la pilosidad generalmente recupera su normalidad posteriormente.

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