20 Ene

Autores Fundamentales de la Literatura Española (1898-1936)

1. Antonio Machado: De la Introspección al Compromiso Social

Antonio Machado es la voz poética más relevante de la Generación del 98. Su trayectoria evoluciona desde un inicio modernista hacia un profundo compromiso con España. Su obra se divide en tres etapas:

Etapas Poéticas de Machado

  • Etapa modernista e intimista: Destaca la obra Soledades, galerías y otros poemas, caracterizada por la introspección de sentimientos como la melancolía y la angustia temporal. Utiliza símbolos recurrentes como la tarde (decadencia), el camino (vida), la fuente (fluir del tiempo) o la noria (monotonía).
  • Etapa noventayochista: Publica Campos de Castilla, donde su mirada se vuelca hacia el exterior, identificando el paisaje árido y duro de Soria con el alma y la historia de España. Esta etapa incluye el dolor personal por la muerte de su esposa Leonor y el conflicto religioso.
  • Etapa filosófica: Se condensa en Nuevas canciones, de estilo breve y conceptual.

Clave de identificación: Si el poema abunda en jardines y tristeza, pertenece a la primera etapa; si describe tierras secas, encinas o crítica social, pertenece a Campos de Castilla.

2. Juan Ramón Jiménez: La Búsqueda de la Poesía Pura

Vinculado al Novecentismo, Juan Ramón Jiménez persigue obsesivamente la belleza y el conocimiento a través de la «Poesía Pura». Su obra atraviesa tres fases:

Fases de la Obra de Juan Ramón Jiménez

  • Etapa sensitiva (hasta 1915): De influencia modernista, marcada por el color, la musicalidad y sentimientos de soledad en obras como Arias tristes y Platero y yo.
  • Etapa intelectual (desde 1916): Supone un cambio radical hacia la esencia, eliminando los adornos («poesía desnuda») para buscar el nombre exacto de las cosas. Su obra clave, Diario de un poeta recién casado, inaugura la poesía contemporánea española.
  • Etapa verdadera o suficiente: Escrita en el exilio, es profundamente metafísica, identificando a Dios con la naturaleza y la conciencia creadora en libros como Dios deseado y deseante.

Clave de identificación: Podrás identificarlo por poemas abstractos, intelectuales, sin rima fácil y el uso de «j» en lugar de «g» por purismo ortográfico.

3. Ramón María del Valle-Inclán: Del Modernismo al Esperpento

Valle-Inclán es el gran innovador que transita desde una prosa modernista elegante, visible en las Sonatas (memorias del decadente Marqués de Bradomín), hacia la ruptura total con el esperpento. Este género teatral, inaugurado en 1920 con Luces de bohemia, deforma la realidad para exponer la miseria de España mediante una mezcla de lo trágico y lo grotesco.

Rasgos Fundamentales del Esperpento

  • La animalización o cosificación de los personajes.
  • La ambientación en lugares degradantes.
  • Una mezcla brutal de registros lingüísticos (desde el culto hasta el argot y vulgarismos).

Todo ello al servicio de una feroz crítica social contra la corrupción y el conformismo.

4. La Prosa de Pío Baroja: El Novelista del Pesimismo

Baroja es el novelista por excelencia del grupo, caracterizado por una visión pesimista y amarga de la existencia. Su estilo es inconfundible: tono agrio, frase corta y párrafo breve, dotando a la narración de un ritmo rápido y nervioso. Sus temas giran en torno a la lucha por la vida frente a la abulia (falta de voluntad o desinterés).

Trilogías Novelescas de Baroja

  • Tierra vasca (con la novela de acción Zalacaín el aventurero).
  • La lucha por la vida (con La busca, sobre la miseria de los suburbios).
  • La raza, que incluye su obra maestra, El árbol de la ciencia. Esta última es una novela filosófica donde el protagonista, Andrés Hurtado, choca trágicamente contra el atraso cultural y social de España.

5. Miguel de Unamuno: Filosofía y la Nivola

Considerado el «cerebro» del 98, Unamuno vierte sus conflictos filosóficos en la narrativa. Creó el concepto de «nivola» para diferenciar sus obras de las novelas realistas, priorizando los diálogos y monólogos interiores sobre la acción externa, como se ve en Niebla (1914), obra metaficcional donde el protagonista se rebela contra el autor.

Otro concepto clave es la intrahistoria, referida a la vida silenciosa del pueblo que sustenta la historia real. Sus temas recurrentes son la angustia por la inmortalidad, el sentido de la vida y el «problema de España», abordados también en obras como San Manuel Bueno, mártir.

6. Rubén Darío y la Introducción del Modernismo

Aunque nicaragüense, Rubén Darío es fundamental por introducir el Modernismo en España. Su evolución marca el ritmo del movimiento a través de tres obras clave:

  • Azul: Inicia la tendencia con cuentos y poemas de corte parnasiano y perfección formal.
  • Prosas profanas: Representa la plenitud del modernismo «exagerado» (exotismo, mitología, erotismo y ritmo).
  • Cantos de vida y esperanza: Obra final de tono más íntimo y reflexivo donde, sin perder la belleza, aborda la pérdida de la juventud y el miedo a la muerte.

Características de los Géneros Literarios

7. La Poesía: Modernismo frente a Generación del 98

Tanto el Modernismo como la Generación del 98 surgen como una reacción de rebeldía frente a la literatura burguesa y el Realismo anterior, aunque siguen caminos estéticos opuestos.

Contraste Estético

  • Modernismo: Persigue la evasión y el ideal estético del «arte por el arte» (influencia del parnasianismo). Sus temas se centran en mundos exóticos, la fantasía, la melancolía y el erotismo, empleando un lenguaje muy sensorial, musical y rico en cultismos.
  • Generación del 98: Busca la reflexión, analizando la decadencia de España y los problemas existenciales. Sus autores prefieren un estilo sobrio, antirretórico y un lenguaje tradicional, centrando sus temas en el paisaje de Castilla como alma del país, el sentido de la vida y Dios.

8. La Prosa: Subjetivismo y Renovación Narrativa

La prosa experimenta una profunda renovación, especialmente de la mano de la Generación del 98, que difumina las fronteras entre la novela y el ensayo e impone el subjetivismo, donde prima la visión personal del autor sobre la descripción objetiva. Esta evolución rompe con la estructura narrativa clásica:

  • Gana importancia el diálogo y el monólogo para mostrar los conflictos internos (como se ve en la «nivola» de Unamuno).
  • La descripción se vuelve minuciosa y lírica para recrear emociones (en autores como Azorín).
  • Se adopta un tono pesimista y crítico hacia la sociedad (característico de Pío Baroja).

9. El Teatro: La Innovación del Esperpento

El teatro busca superar las fórmulas comerciales de la época, alcanzando su máxima innovación con Valle-Inclán, quien evoluciona desde un teatro poético y estético hacia una visión crítica y deformada. Esta nueva etapa culmina en el esperpento, caracterizado por ofrecer una visión crítica de la realidad española mediante la mezcla de lo trágico y lo grotesco. En el esperpento, los personajes sufren un proceso de animalización o cosificación (son tratados como muñecos) y se ven inmersos en situaciones absurdas que reflejan la miseria moral y social.

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