30 Ene

Aspectos Fundamentales de la Integración Monetaria

En el contexto de una unión monetaria, es crucial examinar dos dimensiones principales:

  1. Los dos tipos de visiones (optimista y pesimista) sobre la integración comercial y la simetría de los países que conforman la unión.
  2. La relación directa entre el grado de apertura comercial y los costes de pertenecer a una unión monetaria.

La Simetría en la Unión Monetaria

La simetría hace referencia al hecho de que los países dentro de la unión sean similares. Si existe simetría, esto implica que sus ciclos económicos irán a la par. Esto es altamente deseable dentro de una unión monetaria, ya que una política monetaria única favorecerá a todos los integrantes por igual.

Visiones sobre la Integración y la Simetría

  • Visión Optimista: Sostiene que al crear una unión monetaria se genera integración comercial, lo que conduce a estructuras de producción similares y, por lo tanto, genera simetría.
  • Visión Pesimista: Sostiene que la integración comercial genera especialización (y por ende, diferenciación), lo que resulta en asimetría.

Por lo tanto, si impera la versión optimista, sabemos que una unión monetaria llevará a la sincronización de ciclos económicos, facilitando la intervención de política monetaria y disminuyendo los costes. Al contrario ocurrirá si impera la versión pesimista.

Apertura Comercial y Costes de la Unión Monetaria

Imaginemos un país que no pertenece a una unión y debe decidir si se incorpora, basándose en los costes que esto supone. Si somos una economía con mucha apertura, somos muy sensibles a las importaciones y exportaciones. Antes de entrar a la unión, el país puede devaluar la moneda; entrar a la unión supone perder esta herramienta.

Impacto de la Devaluación según el Grado de Apertura

  • País con mucha apertura: Devaluar la moneda supone una alta presión sobre los precios, ya que el coste de las importaciones aumenta mucho (incrementando precios) y la demanda de nuestras exportaciones también (también incrementa precios). Por lo tanto, esta herramienta es poco eficaz, pues genera mucha inflación. Además, si tenemos mucha apertura, tenemos más simetría (coherente con la versión optimista).
  • País con poca apertura: Devaluar la moneda genera poca presión inflacionista, por lo que la Política Monetaria (PM) es eficaz. Si tenemos poca apertura, tenemos menos simetría.

Resumiendo: A mayor apertura, menores costes de formar parte de una UM (prescindimos de una herramienta poco eficaz y tendemos a tener mayor simetría).

Estructura Institucional y Política Fiscal en Áreas Monetarias

Primero de todo, vamos a definir concepto por concepto para organizarnos antes de abordar las implicaciones.

Unión Monetaria Incompleta y Normas Fiscales

Una unión monetaria incompleta implica que la competencia de política fiscal sigue estando delegada a los países miembros (no existe una unión presupuestaria completa).

La existencia de normas fiscales se debe a que, como la política fiscal está descentralizada, se establecen limitaciones para intentar homogeneizar las decisiones de gasto público, déficit y deuda de los países miembros. En el caso de la eurozona, estas normas vienen dadas por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Su objetivo es limitar la creación excesiva de deuda y evitar problemas de riesgo moral o de insostenibilidad de la deuda.

Política Fiscal y Flexibilidad en Áreas Monetarias Óptimas

Existe una relación negativa entre el grado de unión presupuestaria (cuán centralizadas están las decisiones de política fiscal) y la flexibilidad. Si no existe unión presupuestaria, la política fiscal es flexible (cada país toma sus decisiones).

La idea central es un trade-off: mayor unión presupuestaria implica menores costes (mayor optimalidad) pero menor flexibilidad. Por lo tanto, para decidir el nivel óptimo de integración fiscal, necesitamos tener en cuenta la naturaleza de los shocks asimétricos.

Shocks Asimétricos y Optimalidad

Los shocks asimétricos de demanda agregada ocurren precisamente cuando distintos países se encuentran en distintas situaciones, queriendo tomar decisiones de política fiscal diferentes. Si los shocks fueran simétricos, no habría tantos problemas.

  • Si los shocks son permanentes: hay que permitir flexibilidad (descentralización fiscal).
  • Si los shocks son temporales: hay que favorecer la unión presupuestaria (homogeneización).

Las normas fiscales son un mecanismo que intenta homogeneizar las políticas fiscales, es decir, restan flexibilidad y acercan a una unión presupuestaria. Esto es deseable si los shocks son temporales. Por lo tanto, la respuesta es un “depende de la naturaleza de los shocks asimétricos”. Si son temporales, la teoría sostiene que la optimalidad pasa por mayor integración fiscal, mientras que si son permanentes, la optimalidad pasa por mayor flexibilidad.

Política Monetaria, Independencia y Rigideces Laborales

a) Interpretación Económica del Equilibrio No Eficiente

Los sindicatos deciden subir los salarios nominales (prefieren el “status quo” a un aumento de la ocupación, según se indica). Como respuesta, el banco central puede decidir:

  1. Subir los precios y mantener el mismo nivel de ocupación.
  2. Mantener los precios y disminuir el nivel de ocupación.

Dado que el banco central tiene preferencias fuertes respecto a la creación de empleo, elige la opción 1: decide subir los precios a costa de generar inflación, manteniendo el nivel de ocupación constante.

El equilibrio no es eficiente desde un punto de vista social. Estamos en la misma situación que antes en términos de empleo, pero tenemos mayor inflación. El equilibrio socialmente eficiente sería aquel donde nadie hace nada (misma situación de empleo que en el equilibrio actual, pero sin inflación).

b) Implicación sobre la Independencia del Banco Central

Este ejemplo ilustra el hecho de que los bancos centrales (quienes realizan política monetaria) no son independientes. Un banco central independiente no está “sujeto” a la presión política y, por lo tanto, se asume que prioriza siempre el objetivo de mantener la inflación constante, incluso a costa de generar desocupación.

Si en este escenario el banco central fuera independiente, priorizaría mantener los precios constantes, con lo cual se llegaría al equilibrio eficiente, ya que en respuesta a mantener los salarios constantes, optaría por no modificar los precios.

c) Instituciones Laborales y Costes de Entrada a la Unión

Dentro de la zona euro cada país tiene instituciones laborales diferentes, lo que complica la gestión común. Esto se debe a que los sindicatos pueden tener diferente tipo de negociación: centralizada, descentralizada o intermedia.

Los países con diferentes instituciones de mercado les es más costoso entrar en la unión monetaria. Si los salarios son más flexibles, es más fácil el ajuste ante un choque asimétrico; si son rígidos, se genera una espiral de precios y de desocupación.

Experiencia de España e Italia en la Eurozona

España e Italia son dos países en donde la integración monetaria causó altos beneficios por la parte de estabilización de los tipos de interés, las primas de riesgo y la inflación, pero conllevó pérdidas importantes a nivel de competitividad.

Beneficios: Estabilización Macroeconómica

Antes de la creación de la UM, estos países podían llevar a cabo su propia política monetaria. España e Italia hacían frecuentemente política monetaria expansiva, consistente en imprimir dinero para devaluar la moneda. Esto conllevaba:

  • Altas primas de riesgo: Si cada vez se imprime más dinero, la deuda vale menos, por lo que los inversores requerían altas compensaciones, resultando en tipos de interés excesivamente altos.
  • Problemas de inflación: Había importantes problemas inflacionarios.

Al entrar en la Unión Monetaria se vieron beneficiados: ya no podían aplicar estas medidas que perjudicaban la credibilidad de sus bancos centrales y generaban grandes riesgos cambiarios. Estas eran las medidas que tomaban para incrementar la competitividad.

Costes: Pérdida de Competitividad

Frente a los países del “core” (Alemania, Países Bajos, Austria…), los países periféricos eran extremadamente poco competitivos. Los países del centro de Europa conseguían abaratar costes mediante innovaciones tecnológicas, teniendo altos grados de competitividad.

Para compensar esto, España e Italia devaluaban su moneda, haciendo más baratos sus productos (que eran caros por la poca innovación). Así conseguían mantener altas sus exportaciones. Evidentemente, con la unión monetaria pierden la capacidad de hacer esto, y por lo tanto sufren pérdidas importantes a nivel de competitividad, ya que no pueden devaluar la moneda y no pueden competir contra los países del “core”.

La Crisis del Euro y la Devaluación Interna

Antes de la crisis del euro, debido a la UM, se consiguieron estabilizar los tipos de interés efectivos entre las economías. Sin embargo, al desatarse la crisis económica y la posterior crisis del euro, Italia y España sufrieron un gran aumento en sus primas de riesgo, ya que los mercados dudaban de su capacidad para repagar la deuda al ser economías más débiles.

Para solucionar el problema, desde Europa se propuso:

  1. Una reducción de los déficits y la deuda para reflejar solvencia y permitir reducir la prima de riesgo.
  2. Para favorecer la competitividad, se produjo la “devaluación interna”. Es decir, se abaratan costes a través de la reducción de salarios (ya que la moneda no se puede devaluar).

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