01 Ene

La Segunda República Española

En 1931 se proclama la Segunda República en España, acontecimiento que se celebra con una gran fiesta popular en gran parte del país, ya que muchos sectores sociales la ven como una realización hacia sus aspiraciones. También se redacta una Constitución, considerada una de las más moderadas y progresistas, reconociendo amplios derechos y libertades.

Principales fuerzas políticas de la Segunda República

  • Acción Republicana: Partido de centro-izquierda que aspiraba a la construcción de una república democrática. Era fuertemente anticlerical.
  • Partido Radical: Partido republicano de derechas que proponía una república unitaria y se oponía al regionalismo catalán. Mantenía ideas liberales en lo económico, apoyado por empresarios y burgueses.
  • PSOE: Partido socialista de inspiración marxista, dividido en un ala reformista y otra más revolucionaria. Representaba a la clase obrera y campesina.
  • CEDA: Partido católico de derechas que quería transformar la República en un sentido autoritario y corporativo. Contaba con el apoyo de terratenientes y campesinos más conservadores, especialmente en Castilla y León.
  • CNT: Sindicato anarquista con mucha fuerza en Cataluña y otras zonas del país. Buscaban cambiar la sociedad en un sentido revolucionario y libertario, integrando a obreros y campesinos.

El Bienio Reformista (1931-1933)

El primer gobierno republicano, encabezado por Manuel Azaña y apoyado por una coalición de partidos de izquierdas, llevó a cabo una intensa actividad legislativa en la que destacaron:

  1. Reforma del ejército: Se jubilaron muchos generales (el ejército español tenía un exceso de mandos) y se creó la Guardia de Asalto, un cuerpo de policía más fiel a la República.
  2. Reforma agraria: Reparto de las tierras improductivas de los grandes latifundios, especialmente en el sur de España.
  3. Reforma educativa: Creación de nuevas escuelas y una separación efectiva entre la Iglesia y el Estado.
  4. Sufragio femenino: Reconocimiento del derecho al voto de la mujer, ejercido por primera vez en 1933.

El Bienio Conservador

Debido a la lentitud en la aplicación de muchas de las reformas mencionadas, especialmente la cuestión agraria, las izquierdas perdieron las elecciones en 1933. El partido más votado fue la CEDA, aunque inicialmente no entró en el gobierno debido al miedo del Presidente de la República a una fuerte reacción de la izquierda. Se formó una inestable alianza con el Partido Radical de Lerroux, cuyo objetivo principal fue la derogación de las reformas del bienio anterior.

La Guerra Civil Española: Fuerzas y Desarrollo

Fuerzas militares en cada bando

El Bando Nacional

La mayor parte de los generales y oficiales se posicionaron a favor del golpe de Estado. Este bando contó con la participación del ejército marroquí (las mejores tropas del ejército español en ese momento) y de mercenarios conocidos como moros, tropas reclutadas entre las tribus marroquíes con gran experiencia en batalla. También recibieron el apoyo de tropas italianas y de la aviación alemana.

El Bando Republicano

Debido a la falta de oficiales y mandos, la República tuvo que improvisar la construcción de un ejército prácticamente nuevo. La falta de tropas inicial llevó a la creación de las milicias populares: grupos de civiles armados y entrenados apresuradamente que, en ocasiones, discutían las órdenes de sus oficiales, resultando poco eficaces. Solo avanzada la guerra se logró organizar el Ejército Popular de la República de manera tradicional, como ocurrió con las milicias del Partido Comunista. La República también contó con el apoyo de las Brigadas Internacionales, cuerpos militares reclutados por la URSS en todo el mundo para luchar por la democracia.

Factores estratégicos y económicos

Al inicio, las grandes zonas agrícolas del norte quedaron en manos de los sublevados, mientras que la República controlaba las zonas industriales y las áreas agrícolas del Levante. Aunque esto suponía una ventaja teórica para la República, fue desaprovechada por la desorganización del ejército. Conforme el ejército franquista ganaba terreno, la pérdida de zonas agrícolas provocó hambre en la zona republicana.

Además, los sublevados recibieron una generosa financiación de la Italia fascista y de la Alemania nazi, que utilizó el conflicto como laboratorio para las tácticas que emplearía en la Segunda Guerra Mundial. Por su parte, la República fue apoyada por la Unión Soviética, aunque este apoyo estuvo condicionado al pago en dinero y oro.

Conflictos internos y situación internacional

Durante la guerra, existió un fuerte desacuerdo entre los republicanos sobre cómo conducir el enfrentamiento. Para la CNT y otros grupos, la guerra debía ir acompañada de un proceso revolucionario; mientras que para los republicanos moderados y el Partido Comunista, era prioritario ganar la guerra antes de hacer la revolución. Estas tensiones derivaron, en algunos casos, en choques armados internos.

El contexto internacional

Tras el estallido del conflicto, las principales potencias firmaron un Pacto de No Intervención, comprometiéndose a no vender armas a ninguno de los bandos. Sin embargo, dado que el bando franquista no era un gobierno reconocido internacionalmente al principio, se utilizaron vacíos legales para suministrarle armamento. La URSS denunció esta situación y abandonó el pacto para apoyar a la República. Por otro lado, Francia, pese a tener un gobierno de afinidad ideológica, no intervino para evitar un conflicto con Alemania, y el gobierno británico prefirió la neutralidad, aunque algunas de sus actuaciones favorecieron indirectamente a los sublevados.

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