25 Abr
Conceptos fundamentales
- Anarquismo: Doctrina política que pretende la desaparición del Estado y de sus organismos e instituciones representativos; defiende la libertad del individuo por encima de cualquier autoridad.
- Caciquismo: Forma distorsionada de gobierno local mediante la que un dirigente político tiene un dominio total de una sociedad en el ámbito rural, expresada como un clientelismo político. Este sistema tuvo su incidencia en el periodo de la Restauración.
- Capitalismo: Sistema económico caracterizado por defender que los medios de producción deben estar en manos privadas.
- Eclecticismo: Corriente filosófica cuya originalidad consiste en tomar ideas de otras corrientes filosóficas. Se dice que la Constitución de 1876 tiene esta característica.
- Estado confesional: Es aquel que tiene una religión específica como oficial, respetando o no el resto.
- Marxismo: Ideología derivada del pensamiento de Carlos Marx. Su fundamento es la defensa de la propiedad pública de los bienes de producción. Es el contrario al capitalismo y de él se derivan el socialismo y el anarquismo.
- Nacionalismo: Principio político que afirma que una comunidad humana con lengua, costumbres y territorio tiene derecho a ser independiente.
- Regionalismo: Ideología que, aun aceptando la existencia de un poder político superior como la nación, pretende la defensa específica de una de sus partes, una región que se distingue por su homogeneidad étnica, ideológica y cultural.
- Sabino Arana: Político vizcaíno fundador del Partido Nacionalista Vasco (PNV). Sus ideas están recogidas en el folleto titulado “Bizkaia por su independencia”.
- Sistema bicameral: Forma de organización de un Estado en el que existen dos cámaras legislativas: Congreso y Senado. Es el sistema vigente en España.
- Soberanía compartida: Forma de gobierno en la que el poder se comparte entre varias instituciones (la Corona y las Cortes).
- Socialismo: Aplicación de las teorías marxistas. La primera agrupación socialista fue fundada en España por Pablo Iglesias.
- Sufragio censitario: Forma de ejercer el principio ilustrado de la soberanía nacional. Tiene derecho a votar únicamente los ciudadanos con determinada fortuna.
- Turnismo: Forma que adquiere en España la “alternancia de partidos”. Se da en el periodo de la Restauración (1875-1923).
Principios generales de la Constitución de 1876
Como principio general, indicamos que se trataba de volver al régimen anterior al Sexenio Revolucionario, cansada la clase burguesa de los cambios políticos (monarquía democrática de Amadeo I, república federal, república centralista).
Las bases del sistema son dos: la Constitución de 1876 y el turno de partidos. Fue promulgada en junio de 1876, tras escasos debates. Sus principales características (además de su moderación, eclecticismo y duración) eran:
- Soberanía compartida (Cortes con el Rey) en la línea del liberalismo doctrinario.
- Amplias atribuciones del monarca (convocar, suspender o disolver las Cortes).
- Sistema bicameral: Senado mixto (con miembros de derecho propio) y Congreso (con miembros elegidos por los ciudadanos).
- Declaración amplia de derechos individuales, regulados por la legislación ordinaria. En la práctica, los derechos quedaban limitados por leyes restrictivas.
- Ámbito religioso: Se optó por la tolerancia del Estado confesional con otros cultos no católicos, aunque reconocía los privilegios tradicionales de la Iglesia católica; era una fórmula intermedia entre la libertad de cultos (1869) y la confesionalidad del Estado (1845).
- Centralismo: El Estado se organizaba de forma centralista. Se controlaban los ayuntamientos (en las poblaciones de más de 30.000 habitantes, los alcaldes eran nombrados por el Rey). Se establecía la unidad de códigos y la igualdad jurídica, quedando abolidos los fueros de las Provincias Vascas.
- Sufragio censitario: La participación electoral en 1881 era de poco más del 5% de la población, excluyendo a las clases populares.
Bipartidismo y turnismo
El sistema estuvo controlado por dos opciones políticas representativas:
- Partido Conservador: Liderado por Cánovas, aglutinó a las fuerzas moderadas (nobleza, terratenientes, oligarquía, ejército, Iglesia).
- Partido Fusionista o Liberal: Liderado por Sagasta, agrupó a partidarios de la Constitución de 1869 que pedían el sufragio universal.
Existía un pacto de “turno pacífico” para gobernar, excluyendo al resto de partidos. Este sistema funcionaba mediante el caciquismo, donde los caciques manipulaban las elecciones y falseaban las actas (pucherazo). Tras la muerte de Alfonso XII en 1885, se mantuvo el turno mediante el Pacto de El Pardo.
Oposición al sistema canovista
Bloques de oposición
- Antidinásticos: Carlistas (no aceptaban a los Borbones) y republicanos (fragmentados en diversas corrientes como el Partido Posibilista de Castelar).
- Movimiento obrero: Dividido entre anarquismo (rechazo al Estado, huelga general, implantado en Andalucía y Cataluña) y socialismo (lucha de clases, creación del PSOE en 1879 y la UGT en 1888).
- Mujeres en el movimiento obrero: Destacaron figuras como Teresa Claramunt y, posteriormente, Dolores Ibárruri.
Regionalismo y nacionalismo
Surgieron como respuesta al fracaso del liberalismo para vertebrar una identidad nacional española:
- Cataluña: Impulsada por la Renaixença y la creación de la Lliga Regionalista (Prat de la Riba y Francesc Cambó).
- País Vasco: Sabino Arana fundó el PNV en 1895, basándose en el integrismo católico, la lengua y la defensa de los fueros.
- Galicia: Movimiento cultural del Rexurdimento con figuras como Manuel Murguía.
La crisis del sistema canovista
- Crisis de 1898: Guerra con Estados Unidos, pérdida de Cuba y Filipinas, y crisis de prestigio del sistema.
- Crisis de 1909: La Semana Trágica de Barcelona, provocada por el envío de tropas a Marruecos.
- Crisis de 1917: Huelga general motivada por la inflación y el descontento social, que derivó en crisis militar, política y social.

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