15 Mar
Romanización de Hispania: Transformación y Legado
El periodo comprendido entre el siglo III a. C. y el V d. C. fue la etapa durante la cual se transformaron los habitantes de la península en ciudadanos del Imperio romano, asumiendo las costumbres, la organización política, jurídica y social romanas.
Hispania fue dividida inicialmente en dos provincias. Después, Augusto la dividió en Baetica, Tarraconensis y Lusitania. Finalmente, se crearon la Carthaginensis, Gallaecia y Balearica. Al frente de cada una había un gobernador y estaban divididas en conventos jurídicos.
La llegada de Roma supuso la explotación de las tierras con latifundios y esclavos, además de la introducción de nuevas técnicas como el barbecho, el regadío y el uso de animales de tiro. Mientras tanto, la artesanía y el comercio experimentaron un intenso desarrollo y se generalizó el sistema monetario romano. Se implantó la organización social romana, así como la difusión de su religión, cultura y costumbres.
Las antiguas ciudades se revitalizaron y se fundaron colonias, convirtiéndose en el centro administrativo, jurídico, político y económico de la Hispania romana. En ellas se construyeron teatros, foros, templos, anfiteatros y acueductos. Una importante red de calzadas las comunicaba entre sí y con el resto del Imperio.
La presencia romana dejó importantes legados culturales como el latín y el derecho romano, lo que contribuyó a cohesionar dentro del Imperio a los habitantes de Hispania, cuna de intelectuales como Séneca, Quintiliano y Marcial, y de emperadores como Trajano, Adriano y Teodosio.
Al-Ándalus: Evolución Política, Sociedad y Cultura
El término Al-Ándalus se refiere a la península ibérica bajo dominio musulmán. Políticamente, este periodo pasó por varias fases:
- El emirato dependiente de Damasco (711): Táriq, con un ejército de árabes y bereberes, derrotó en Guadalete al rey visigodo Rodrigo. Ocuparon casi toda la península mediante pactos de sumisión y establecieron su capital en Córdoba, dentro del califato Omeya.
- El emirato independiente de Bagdad (756): Abderramán I, último omeya superviviente de la matanza abasí, se declaró emir independiente del califa de Bagdad.
- Califato de Córdoba (929): Abderramán III se proclamó califa independiente política y religiosamente. El territorio se dividía en tres grandes marcas, subdivididas en coras con un valí al frente.
- Los Reinos de Taifas, almorávides y almohades: Periodo comprendido entre el año 1031 y el 1232.
- El Reino Nazarí de Granada: Desde 1232 hasta 1492, año en que fue conquistado por los Reyes Católicos.
Las ciudades fueron centros de la vida política, religiosa y cultural, además de concentrar la actividad artesanal (tejidos, orfebrería) y comercial, actuando como nexo entre África, Asia y Europa. No obstante, los andalusíes fueron excelentes agricultores, construyendo canales, acequias, pozos y norias, y desarrollando el regadío.
La sociedad andalusí estaba integrada por musulmanes y dimmíes (las «gentes del libro»), quienes estaban protegidos por el islam a cambio del pago de mayores impuestos.
Por último, hay que reseñar que Al-Ándalus fue uno de los grandes focos culturales del mundo medieval. Destacaron campos como la filosofía con Averroes, Avempace y Maimónides; la geografía con Al-Idrisi; la historia con Ibn Jaldún; y la medicina con Avicena. También destacó su arte con obras maestras como la Mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada o el Palacio de la Aljafería.
La Repoblación Cristiana: Cartas de Población y Fueros
El proceso por el cual los núcleos cristianos del norte fueron expandiéndose hacia el sur a costa de Al-Ándalus se denomina Reconquista, pero el proceso de repoblación comenzó incluso antes.
Modelos de Repoblación
- Siglos IX y X: En las zonas abandonadas por los musulmanes al norte del Duero y en el Pirineo se dio la presura, una repoblación libre a cambio de cultivar la tierra y defenderla, protagonizada en su mayoría por campesinos libres.
- Siglos XI y XII: Con la superioridad militar cristiana, se dio la repoblación concejil mediante Cartas Pueblas y fueros de tipo militar, burgués y de frontera. En Aragón se propició la permanencia de mudéjares mediante capitulaciones y la llegada de francos desde el norte y mozárabes desde el sur. El sistema de fueros fue fundamental, sirviendo de base para los Fueros de Aragón, vigentes desde 1247 hasta 1707.
- Siglos XII y XIII: En el oeste de Castilla y el valle del Guadiana, tuvieron gran protagonismo las órdenes militares, que recibían encomiendas lideradas por un caballero con cargo de comendador.
La gran nobleza recibió extensos latifundios en el valle del Guadalquivir gracias a los repartimientos que premiaban su ayuda militar. La estructura de propiedad resultante fueron los latifundios dedicados a la explotación ganadera, idónea para una zona rica en espacio pero escasa en mano de obra.
La consecuencia de todo este proceso fue la creación de una estructura de propiedad de la tierra basada en grandes latifundios que ha perdurado hasta la actualidad y, sobre todo, el surgimiento de una nueva organización social basada en grandes señores, dueños de la tierra, y el conjunto de vasallos dependientes de ellos.

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