28 Feb
El Reinado de Fernando VII: Entre el Absolutismo y el Liberalismo
El reinado de Fernando VII, tras su regreso de Francia después de la Guerra de la Independencia, representa la rivalidad constante entre el absolutismo y el liberalismo. Su etapa en el trono se divide cronológicamente en tres periodos bien definidos:
1. El Sexenio Absolutista (1814–1820)
Tras el Tratado de Valençay (1813), Fernando VII, apodado “el Deseado”, regresó a España en 1814. Aunque las Cortes de Cádiz esperaban que jurase la Constitución de 1812, el monarca recibió en Valencia el “Manifiesto de los Persas”, un documento entregado por diputados absolutistas que solicitaba la restauración del Antiguo Régimen. En respuesta, el 4 de mayo de 1814, Fernando VII publicó un decreto que anulaba toda la labor legislativa de las Cortes, incluyendo la Constitución.
Este periodo se caracterizó por:
- Una dura represión contra liberales y afrancesados.
- La restauración de instituciones como la Inquisición y los privilegios señoriales.
- Una profunda crisis económica agravada por el proceso de independencia de las colonias americanas.
- La oposición liberal recurrió a pronunciamientos militares, la mayoría fracasados hasta 1820.
2. El Trienio Liberal (1820–1823)
El éxito del pronunciamiento del comandante Rafael de Riego el 1 de enero de 1820 en Las Cabezas de San Juan (Sevilla) obligó al rey a jurar la Constitución de 1812 en marzo de ese año. Durante este periodo, se restablecieron las reformas de Cádiz: supresión del régimen señorial, de los mayorazgos y de la Inquisición, además de la creación de la Milicia Nacional.
Sin embargo, los liberales se dividieron en moderados (doceañistas) y exaltados, lo que debilitó el gobierno. La oposición absolutista se organizó en «partidas realistas» en zonas rurales. Finalmente, la intervención de la Santa Alianza a través del ejército francés de los “Cien Mil Hijos de San Luis”, al mando del Duque de Angulema, restauró el absolutismo en 1823.
3. La Década Ominosa (1823–1833)
Se inició con una represión feroz y la ejecución de líderes liberales como Riego. Se anularon las leyes del Trienio, aunque Fernando VII introdujo algunas reformas técnicas y se apoyó en absolutistas moderados, lo que provocó el rechazo de los sectores más extremistas (ultrarrealistas o apostólicos).
El final del reinado estuvo marcado por el problema sucesorio. En 1830, el rey publicó la Pragmática Sanción, que anulaba la Ley Sálica y permitía reinar a su hija Isabel. Esto desplazó de la sucesión a su hermano, el infante Carlos María Isidro, cuyos partidarios (carlistas) iniciaron una guerra civil tras la muerte del rey en 1833.
El Sistema Político del Reinado de Isabel II (1833–1868)
Se basó en el dominio de partidos de notables y la constante intervención militar a través de los «espadones». Las principales fuerzas políticas fueron:
- Carlismo: Defensores del absolutismo bajo el lema “Dios, Patria, Fueros, Rey”. Apoyaban las pretensiones de Carlos María Isidro y rechazaban cualquier reforma liberal. Tuvieron su base en el mundo rural del norte (País Vasco, Navarra, Cataluña), defendiendo los fueros tradicionales frente al centralismo liberal.
- Moderados: Liderados por el general Ramón María Narváez, representaban a los grandes terratenientes y la alta burguesía. Defendían el liberalismo doctrinario: soberanía compartida, amplios poderes para la Corona, sufragio censitario restrictivo y un orden público estricto (creación de la Guardia Civil en 1844). Su marco legal fue la Constitución de 1845.
- Progresistas: Su figura principal fue el general Baldomero Espartero. Apoyados por la mediana y pequeña burguesía y clases medias urbanas. Defendían la soberanía nacional, el predominio de las Cortes sobre el Rey, la ampliación de libertades y un sufragio más abierto. Impulsaron leyes como la desamortización de Mendizábal y la Constitución de 1837.
- Unión Liberal: Partido de centro fundado por el general Leopoldo O’Donnell en los años cincuenta. Buscaba una posición ecléctica y pragmática entre moderados y progresistas, integrando a los sectores descontentos de ambos.
- Demócratas y Republicanos: Surgieron como escisión del progresismo a partir de 1849. Los Demócratas exigían el sufragio universal masculino, soberanía nacional plena y amplios derechos de reunión y asociación. Por su parte, los Republicanos, con un ideario similar pero antimonárquicos, se dividieron en tendencias centralistas y federalistas. Ambos movimientos fueron clave en el descontento que llevó a la Revolución de 1868.
La Guerra de la Independencia (1808–1814)
Ámbito Geográfico y Cronología
Nos encontramos ante el contexto de la Península Ibérica durante los sucesos de la Guerra de Independencia, concretamente en su primera fase entre 1808 y 1811, caracterizada por el dominio militar francés. Esta primera fase acaba con la batalla de Bailén, cuando el avance francés es detenido.
Fenómeno Histórico
Se refleja la Guerra de Independencia, que puede ser interpretada bajo una doble perspectiva: por un lado, fue una guerra de liberación nacional contra el invasor francés y, al mismo tiempo, supuso una revolución política en la medida en que sirvió para introducir el liberalismo en España.
Personajes Relevantes
- Carlos IV y su primer ministro Manuel Godoy: Representan la decadencia que la monarquía sufría en esas fechas.
- Napoleón: Líder francés que quiere ejercer un dominio sobre Portugal e indirectamente sobre España.
Causas del Conflicto
- Causas Externas: La política imperialista de Napoleón Bonaparte y su deseo de ocupar la Península en el contexto de la rivalidad que mantenía con Inglaterra.
- Causas Internas: La crisis del reinado de Carlos IV, manifestada en una crisis económica (subida de precios e impuestos, colapso del comercio colonial tras Trafalgar) y una crisis política debido al poder del valido Manuel Godoy. Esto acabó desencadenando el Motín de Aranjuez en 1808.
Hitos y Consecuencias
La invasión francesa se aceleró a raíz de dos acontecimientos:
- Tratado de Fontainebleau (1807): Bajo el pretexto de someter a Portugal, escondía la aspiración francesa de ocupar toda la Península.
- Las Abdicaciones de Bayona (1808): Maniobra diseñada por Napoleón que acabó entregando el trono de España a su hermano José Bonaparte.
En 1813 se firmó el Tratado de Valençay, que concluyó la guerra y permitió el regreso de Fernando VII en 1814. Las consecuencias fueron:
- Demográficas: La población descendió un 5% debido a los combates.
- Económicas: Destrucción de ciudades, infraestructuras y cultivos, empeorando la crisis y el endeudamiento.
- Coloniales: Inicio de los procesos de independencia de las colonias americanas.
La Constitución de 1812: «La Pepa»
Naturaleza y Contexto
Nos encontramos ante una selección de artículos de la Constitución de 1812, de naturaleza jurídica y política. Su destinatario es la totalidad del pueblo español (Península y colonias). Fue promulgada el 19 de marzo de 1812 en Cádiz.
Ideas Principales y Secundarias
Representa el fin del Antiguo Régimen y la monarquía absolutista, inaugurando un estado liberal. Sus artículos clave establecen:
- Artículo 1: España se define como una nación unida.
- Artículo 3: La soberanía reside esencialmente en la Nación.
- Artículo 4: Protección de derechos y libertades.
- Artículo 12: Confesionalidad católica del Estado.
- Artículo 14: Monarquía constitucional con limitación de poderes reales.
- Artículos 15, 16 y 17: División de poderes (Legislativo, Ejecutivo y Judicial).
- Artículo 27: Cortes formadas por diputados elegidos por sufragio masculino indirecto.
- Artículo 258: Establecimiento de la igualdad legal.
Conceptos Clave del Periodo
Decretos de Nueva Planta, Tratado de Utrecht, Isabel de Farnesio, Pactos de Familia, Canal de Castilla, Tratado de Fontainebleau, Motín de Aranjuez, Abdicaciones de Bayona, Simón Bolívar, Pronunciamiento de Riego, Carlos María Isidro, Isabel II, Desamortización, Espartero, Ley General de Ferrocarriles.
Las Cortes de Cádiz y las Reformas Liberales
Surgieron en el contexto de la Guerra de Independencia, convocadas en 1810 por la Junta Central Suprema. Fue la primera manifestación de soberanía nacional en España. Su composición era heterogénea (liberales, ilustrados y absolutistas), pero acordaron:
- Reconocimiento de Fernando VII como rey.
- Soberanía nacional y división de poderes.
- Abolición de los señoríos jurisdiccionales, gremios, el Concejo de la Mesta, el mayorazgo, el diezmo y la Inquisición.
- Primeras desamortizaciones y decreto de libertades individuales.
La Transición Jurídica: Del Absolutismo al Liberalismo
Durante la minoría de edad de Isabel II, el tránsito se articuló a través de tres textos:
- Estatuto Real de 1834: Carta otorgada por María Cristina de Borbón. Compromiso sin soberanía nacional, con Cortes bicamerales y sufragio muy restringido (0,15%).
- Constitución de 1837: Fruto del Motín de la Granja (1836). Recuperó la soberanía nacional pero buscó consenso con los moderados (Cortes bicamerales y poder de veto real).
- Constitución de 1845: Obra del Partido Moderado. Estableció la soberanía compartida (Rey y Cortes) y restringió el voto a menos del 1%.
Análisis de las Desamortizaciones
Procesos de expropiación y venta de bienes para sanear la Hacienda y consolidar el Estado liberal.
| Aspectos | Desamortización de Mendizábal (1836) | Desamortización de Madoz (1855) |
|---|---|---|
| Contexto | Regencia de María Cristina; 1ª Guerra Carlista. | Bienio Progresista; mayor estabilidad. |
| Bienes | Clero regular y secular (eclesiástica). | Civil o general: bienes municipales (comunales), del Estado y órdenes militares. |
| Objetivos | Financiar la guerra, reducir la deuda y crear una base social liberal. | Reducir deuda y financiar infraestructuras (ferrocarril). |
| Consecuencias | Menos ingresos de lo esperado; pérdida de patrimonio artístico. | Mayor recaudación; gran perjuicio para campesinos pobres (pérdida de comunales). |
Ambas fracasaron en realizar una reforma agraria social, favoreciendo la concentración de tierras en manos de la burguesía y grandes propietarios.

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