21 Ene

La Realidad Moral del Ser Humano

Existen tres dimensiones fundamentales que constituyen lo **moral**:

  • La moral como estructura: Se refiere a la capacidad intrínseca de **elegir** y **justificar** las propias acciones. Esta capacidad es la base de la **libertad** humana.
  • La moral como contenido: Comprende el conjunto de **normas, costumbres y valores** que son contingentes y varían según la época y la sociedad.
  • La moral como actitud: Implica la **decisión personal** y la forma en que el individuo se posiciona ante la vida, asumiendo o no la **responsabilidad social**.

La moralidad es intrínseca al ser humano. A diferencia del **animal**, que responde automáticamente a los estímulos sin elegir, cuestionar o justificar, el ser humano experimenta una **suspensión** ante los estímulos, lo que le obliga a elegir entre distintas posibilidades. Esta necesidad de **justificación** de las acciones constituye el núcleo de la moral humana.

El ser humano tiene la capacidad de distanciarse de sus instintos y estímulos, permitiéndole elegir entre múltiples opciones. Es esta capacidad de elección la que posibilita nuestra **libertad**. En este sentido, la **libertad nace de la moral**, y no al revés.

Las Cuatro Virtudes Cardinales

Estas virtudes explican cómo debe actuar el ser humano para vivir de manera racional, libre y moralmente correcta. Se denominan **cardinales** porque de ellas dependen las demás virtudes y estructuran las dimensiones principales de la conducta humana:

La Prudencia

Es la virtud **intelectual y práctica** que permite discernir el bien y seleccionar los medios adecuados para realizarlo en cada situación concreta. La prudencia no es mera cautela o miedo al error; consiste en saber **decidir correctamente** considerando las circunstancias, la experiencia y las consecuencias de los actos. Por ello, la prudencia dirige y orienta a las demás virtudes, siendo esencial para actuar bien de manera constante.

La Justicia

Es la virtud que regula las **relaciones con los demás**, consistiendo en dar a cada uno lo que le corresponde. Garantiza el respeto de los **derechos y deberes** en la vida social y es fundamental para la **convivencia**. Abarca las interacciones individuales y las relaciones entre el individuo y la sociedad, siendo crucial para quienes ejercen el poder y determinan el orden justo de la comunidad.

La Fortaleza

Proporciona **firmeza de ánimo** ante las dificultades. Permite resistir el dolor, el miedo y el cansancio, así como afrontar los sacrificios necesarios para defender y alcanzar el bien. Gracias a la fortaleza, la persona no se rinde ante los obstáculos ni abandona lo correcto a causa del sufrimiento o la adversidad.

La Templanza

Modera el **deseo de placer** y regula los impulsos sensibles. Controla especialmente los placeres corporales (comida, bebida, sexualidad), evitando los excesos y permitiendo que la **razón gobierne las pasiones**. Contribuye así al equilibrio interior de la persona.

En conjunto, estas cuatro virtudes cardinales se complementan y permiten al ser humano orientar su libertad hacia una vida moralmente buena, equilibrada y justa, tanto en el ámbito personal como en el social.

La Noción de Persona

Se define a la persona como “aquel que no es cosa”. Implica que la persona:

  1. Nunca puede ser tratada como un objeto; siempre es un **fin en sí misma**.
  2. Posee **dignidad deontológica** (ejemplificado en la distinción entre Teresa y Hitler).
  3. Es **dueña de sí misma**.
  4. Tiene **valor total absoluto**; clasificarla es cosificarla y definirla es limitarla.
  5. Es un **ser inacabado**: puede mejorar, pero también degradarse; no puede ser juzgada solo por un momento concreto de su existencia.
  6. Es un **ser libre y responsable** de su propia vida, aunque esté condicionada por factores externos.
  7. No es un ser **autosuficiente**; necesita de los demás para crecer y realizarse plenamente.
  8. Es un **ser paradójico**: posee valor absoluto y autonomía, pero requiere de otros; existe, pero está inacabada; su libertad permite el crecimiento, pero también el empobrecimiento y el error.

La Conciencia Moral

La **conciencia moral** es la capacidad de la inteligencia humana para juzgar las acciones propias como buenas o malas desde una perspectiva ética. Funciona como un **juicio racional interior**, actuando como brújula para el bien y freno para el mal.

La conciencia se activa cuando la razón juzga moralmente una acción que afecta el núcleo profundo de la persona, como mentir, traicionar o actuar injustamente.

Limitaciones de la Conciencia

La conciencia no garantiza por sí sola el recto obrar. Es posible saber qué es lo correcto y, aun así, actuar mal. Por lo tanto, la conciencia es una **condición necesaria, pero no suficiente**, para la acción moralmente buena.

Educación de la Conciencia

La conciencia es una pieza insustituible de la personalidad humana, con raíces profundas en la estructura psicológica esencial. Debe ser educada continuamente, comenzando desde la infancia. Esta educación se apoya en tres **principios morales fundamentales**:

  • Hacer el bien y evitar el mal.
  • No hacer el mal para obtener un bien.
  • No hacer a los demás lo que no queremos que nos hagan a nosotros (Regla de Oro).

Dinamismos de la Persona

1. El Deseo de Plenitud

Más allá de los deseos naturales, el ser humano busca la **plenitud**, es decir, ir más allá de sí mismo. Aspiramos constantemente a más, y lo que parecía colmar una necesidad a menudo deja insatisfacción. Este deseo de plenitud también implica la búsqueda de vivir de manera unificada y equilibrada todas las dimensiones de la vida. La búsqueda obsesiva del éxito puede generar comportamientos compulsivos. No se trata solo de ser feliz, sino de hallar el **camino de la propia felicidad**.

La persona vive en **tensión**: desea una gran plenitud, pero experimenta sus límites, fallos y fragilidad. Esta contradicción genera dolor e inseguridad, pero impulsa el camino de crecimiento personal.

2. El Encuentro con los Otros

Todo crecimiento hacia la plenitud se da en el **encuentro con los demás**. Los valores e ideales suelen recibirse de personas en quienes creemos y amamos. Los otros nos construyen en cierto modo, y es difícil trascender sin su apoyo.

3. El Sentido de la Vida

Cada circunstancia de la vida posee un para qué, un sentido hacia el cual caminar buscando la plenitud. Esto implica:

  • Reconocer lo recibido y responder con agradecimiento, esforzándose por ser lo mejor de uno mismo.
  • Descubrir la **vocación** y la manera en que la vida responde a ese sentido.
  • Crecer y fortalecerse asumiendo las tensiones y responsabilidades, no eliminándolas.

El sentido de la vida se puede encontrar en una triple dirección:

  • Desde la creatividad: Hallar sentido en cualquier acción donde se despliega el potencial personal.
  • Desde las vivencias de la apertura a otros: Encontrar sentido en la experiencia amorosa (amistad, pareja, familia, comunidad o Dios) que implica un encuentro enriquecedor y significativo.
  • Desde la experiencia de la pasividad y del dolor: Los aspectos negativos (sufrimiento, culpa, muerte) pueden transformarse positivamente si se afrontan con la actitud correcta, permitiendo al ser humano trascender el sufrimiento y aprender de él.

Consecuencias de la Ausencia de Sentido

Cuando la vida carece de un sentido global, surge la **neurosis por ausencia de sentido**, la enfermedad psíquica más extendida en el mundo contemporáneo. Sus consecuencias incluyen:

  • Búsqueda compulsiva de placer, resultando en insatisfacción crónica.
  • Conformismo (hacer lo que hacen todos) o totalitarismo (dejarse guiar ciegamente por la mentalidad dominante).
  • La **“triada neurótica”**: adicciones, depresión y ansiedad.

Relación Interpersonal

Se distinguen tres tipos de relación:

  1. Relación **reificante** (cosificadora).
  2. Relación de **asociación**.
  3. Relación **personal**: Es la relación fundamental para la persona. Cada uno toma al otro como **fin en sí mismo**, acogiéndolo y entregándose. En esta relación, el yo y el tú se transforman en un **nosotros**.

Cuatro Aprendizajes para una Vida Plena y Social

Estos aprendizajes ayudan a construir una vida personal plena y una convivencia social basada en el respeto y la ética:

1. La Limitación de la Condición Humana

Los seres humanos no somos perfectos ni omnipotentes; somos **vulnerables**, cometemos errores y tenemos límites físicos, emocionales y morales. Reconocer esta limitación fomenta la **humildad** y evita actitudes de superioridad. Aceptar nuestras limitaciones facilita la comprensión y la tolerancia hacia los errores ajenos.

2. El Sentido del Agradecimiento

La **gratitud** es una actitud vital para valorar lo que somos, lo que tenemos y lo que recibimos. Incluye no solo lo material, sino también las relaciones, oportunidades y la vida misma. Cultivar esta actitud promueve una mirada positiva, reduce el egoísmo y fortalece los vínculos sociales.

3. La Escucha de la Conciencia

Es crucial atender a la **conciencia moral** como guía para decisiones y acciones, ayudando a distinguir lo justo de lo injusto. Escucharla implica **reflexionar antes de actuar** y asumir la responsabilidad de las consecuencias.

4. La Dignidad Humana

Es un valor común que nos hace merecedores de **respeto** independientemente de nuestra situación económica, social o cultural. No podemos ser utilizados como objetos o instrumentos. Debemos reconocer nuestra dignidad abriéndonos a los demás, viendo que sufren, disfrutan y sueñan igual que nosotros. Esto requiere **escuchar de verdad**, dejar de juzgar y ponernos en el lugar del otro. A pesar de las diferencias, debemos buscar similitudes (familia, problemas, aspiraciones) y sentir respeto. En una sociedad enfocada en el éxito, la noción de dignidad humana es esencial. Estos cuatro aprendizajes ofrecen una propuesta ética para la vida individual y la convivencia colectiva.

Valores Morales según Ortega y Gasset

Ortega y Gasset, tomando como referencia a Max Scheler, sostiene que los **valores no son subjetivos**; no dependen de la preferencia personal. Se presentan en dos polos: positivos y negativos. Los valores positivos (alegría, belleza, justicia) son necesarios para una vida verdaderamente humana.

Ortega distingue los **valores morales** (bondad, justicia, lealtad, respeto) porque su realización depende de la **libertad de la persona**. La conducta moral adecuada frente a los valores positivos consiste en:

  1. Respetarlos allí donde ya existen.
  2. Defenderlos cuando están en dificultad.
  3. Tratar de **encarnarlos** donde no están presentes o donde predominan los valores negativos.

Características de los Valores Morales

  1. Dependen de la **libertad humana**: solo se realizan si la persona decide libremente actuar conforme a ellos.
  2. Son **propiamente humanos**: una vida sin ellos pierde humanidad, por lo que deben universalizarse (considerar que todas las personas deberían realizarlos).

Estas ideas se conectan con la filosofía de **Kant**, quien distingue entre seres que tienen **valor relativo** (cosas, que sirven para algo y tienen precio) y seres que tienen **valor absoluto** (personas, que valen por sí mismas y nunca pueden perder ese valor). Por ello, las personas no tienen precio, sino **dignidad**.

Valores según López Quintás

Los valores indican cómo nos relacionamos con el mundo y con los demás. Se describen dos trayectorias:

Trayectoria de Dominio y Posesión (Valores Negativos)

  1. La persona trata a la realidad como si todo fueran **objetos**.
  2. La persona trata al otro como un **medio**, perdiendo su valor y quedando reducido a cosa.
  3. La persona dominada intenta rebelarse y el opresor recurre a la **violencia**.
  4. La persona dominada intenta liberarse definitivamente, y el dominador prefiere un acto supremo de posesión: **quitarle la vida**.
  5. El agresor se burla de la víctima, atacando su memoria, incluso después de haberla eliminado.

Trayectoria de Creatividad y Trascendencia (Valores Positivos)

  1. El ser humano se relaciona con la realidad como si todo fueran objetos (punto de partida).
  2. El ser humano supera el dominio y entra en una **relación creativa** con la realidad; ya no posee al otro, sino que **convive** con él.
  3. El encuentro se vuelve **estable y profundo**.
  4. La persona abre su vida a la **trascendencia**. La fe en Dios proporciona sentido último y fuerza interior para vivir el bien de forma radical.

Luces y Sombras de la Sociedad Contemporánea

Luces

  1. Facilita una visión más **universal del mundo**.
  2. Favorece la **implicación** en los problemas de la humanidad.
  3. Enriquece el conocimiento y potencia la **sensibilidad**.

Sombras

  1. Todos los hechos parecen tener la misma importancia, lo que provoca la **pérdida de profundidad** en la experiencia personal.
  2. Vivencia excesiva del **presente**, que debilita la conciencia histórica (olvido del pasado y del futuro).
  3. Genera acumulación de datos sin reflexión y fomenta una **curiosidad simplista**.

La Teoría de Marshall McLuhan sobre los Medios

McLuhan realizó un **estudio del impacto** que los medios de comunicación ejercen sobre la conducta humana, la cultura y la conciencia ética. Sostiene que los medios influyen no principalmente por sus contenidos, sino por los **efectos colaterales** que producen por el mero hecho de existir y ser utilizados.

El Medio es el Mensaje

El verdadero mensaje no reside en los contenidos específicos que circulan, sino en el **medio como entorno** que transforma la percepción, el pensamiento y el comportamiento humano. No importa el programa de televisión, sino el hecho de estar inmersos en un entorno dominado por pantallas.

El Medio es el Masaje

McLuhan usa este juego de palabras para denunciar el **efecto narcotizante** de los medios. Actúan de forma subliminal, “masajeando” el cerebro, adormeciendo la capacidad crítica y generando una dependencia progresiva.

Los Medios como Prolongaciones del Ser Humano

Todo medio extiende alguna facultad física o psíquica (la rueda prolonga el pie, el libro prolonga el ojo). La aparición de un nuevo medio modifica profundamente nuestra forma de pensar y actuar. Por ejemplo, la **mucha estimulación visual** reduce la capacidad de concentración profunda, y la **conexión constante** dificulta el silencio y la interioridad.

Clasificación de Medios: Calientes y Fríos

  • Medios Calientes: Como la radio, el cine o la fotografía. Ofrecen gran cantidad de información y requieren **poca participación** del receptor.
  • Medios Fríos: Como la televisión, el teléfono o el cómic. Proporcionan menos información y exigen una **participación más activa** del usuario.

Los medios influyen en nuestra conducta sin que nos demos cuenta, convirtiéndonos en **esclavos voluntarios** y debilitando el pensamiento crítico, lo que facilita la manipulación. McLuhan advierte que la amenaza real reside en la **dependencia y el poder invisible** que el medio ejerce sobre el ser humano. Su pensamiento exige desarrollar una actitud crítica y reflexiva frente al uso de los medios en la sociedad contemporánea.

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