21 Feb

Introducción: La Narrativa Finisecular y el Cambio de Siglo

Tras la extraordinaria floración narrativa que se produjo en el último tercio del siglo XIX por los escritores realistas, los años del cambio de siglo traen modificaciones sustanciales al arte de la novela. En el siglo XX, la inseguridad del hombre en un mundo con profundas transformaciones da lugar a relatos teñidos de angustia y subjetivismo. Por tanto, podemos decir que el fin de siglo supone la superación del realismo decimonónico, sobre todo, en dos aspectos:

  1. Subjetivismo: La narración se centra en reflejar la conciencia y el mundo interior de los individuos que protagonizan la acción.
  2. Preocupación artística: Hay una preocupación artística por renovar el estilo literario y léxico empleado, así como las técnicas narrativas usadas en los relatos.

Los nuevos modelos narrativos salen a la luz en 1902 con la publicación de cuatro novelas fundamentales:

  • Amor y pedagogía (Unamuno)
  • Sonata de otoño (Valle-Inclán)
  • Cambio de perfección (Pío Baroja)
  • La voluntad (Azorín)

A partir de aquí existen tres generaciones en la narrativa del primer tercio del siglo XX: la modernista-noventayochista, la Generación del 14 (Novecentismo) y las Vanguardias y Generación del 27.

La Novela de la Generación del 98

En 1902 publican en España autores significativos como Azorín, Unamuno y Pío Baroja, pertenecientes a la conocida Generación del 98. Inician un camino marcado por:

  • Denuncia de los males de España: Especialmente el desastre colonial de 1898.
  • Influencia de la filosofía: Los planteamientos existencialistas de Kierkegaard y Schopenhauer (el escepticismo, la vida como algo absurdo).
  • El dolor de España y Castilla: Castilla como profundo símbolo de patriotismo casticista.
  • Renovación estética o del estilo: Mediante el subjetivismo o antirrealismo y la concepción totalizadora (Azorín habla de novela permeable).

Unamuno (1864-1936)

Unamuno, en vez de usar el término novela, utiliza nivolas. Usó la novela para dejar testimonio de su intimidad agónica; para ello, interviene en el relato y dialoga con sus personajes.

Novelas Importantes:

  • Niebla (1914): Lo que más sorprende al lector de esta obra es la utilización del conocido juego vida-literatura: el protagonista se enfrenta con su creador en un ambiente de confusión entre lo que es verdad y lo que es ficción.
  • Abel Sánchez (1917): Unamuno se sintió atraído por el tema de la lucha entre hermanos, por la historia bíblica de Caín y Abel.
  • La tía Tula (1921)
  • San Manuel Bueno, mártir (1930): En esta obra aparecen todos los motivos que habían ido apareciendo en sus novelas anteriores: la lucha agónica del individuo en este mundo, el creer y el aparentar creer, la soledad, los problemas de la fe. Se narra a través de unas supuestas memorias de Ángela Carballino.

Valle-Inclán (1866-1936)

Su obra se divide entre el modernismo y el esperpento.

Modernismo:

Representado por las cuatro Sonatas, Memorias del Marqués de Bradomín:

  • Sonata de otoño (1902)
  • Sonata de estío (1905)
  • Sonata de primavera (1904)
  • Sonata de invierno (1905)

De esta primera época también es la Trilogía de la Guerra Carlista (1908-1909), que narra episodios de la última guerra carlista de España.

Esperpento:

Una de las mejores novelas de la primera mitad del siglo XX es Tirano Banderas (1926), esperpento ambientado en un México idealizado, que ridiculiza a un supuesto dictador. Las tres novelas de El ruedo ibérico (1927-1932) reflejan la historia y vida de nuestro país desde el reinado de Isabel II hasta el desastre del 98.

Azorín (1873-1967)

Destaca su obra La voluntad.

Pío Baroja (1872-1956)

Forma con Cervantes y Galdós el trío de los grandes narradores españoles. Sus novelas se caracterizan por:

  • Estar centradas en un personaje.
  • Abundancia de acción y diálogos.
  • Presencia del narrador a través de comentarios y reflexiones.
  • Descripciones impresionistas a base de pinceladas.
  • Presencia de cierto desaliño expresivo.

Producción Narrativa:

Se suele organizar en grupos de tres novelas que siguen un tema común. El autor parte de una observación de la realidad.

Etapa 1: Triloguías
  • Lucha por la vida: La busca, Mala hierba, Aurora roja.
  • La tierra vasca: La casa de Aizgorri, El mayorazgo de Labraz, Zalacaín el aventurero.
  • La raza: La dama errante, La ciudad de la niebla, El árbol de la ciencia.
  • El mar: Las inquietudes de Shanti Andía, El laberinto de las sirenas, Los pilotos de altura.

Destaca El árbol de la ciencia (1911), novela que resume el espíritu de Baroja, su búsqueda ideológica y sus contradicciones.

Etapa 2: Memorias de un hombre de acción

Compuesta por 22 novelas sobre un personaje llamado Avinareta.

Etapa 3: Memorias

Desde La vuelta del camino (memorias).

Novela Novecentista (Generación del 14)

La Generación del 14 integra a intelectuales que están entre el noventayochismo y las vanguardias. Son más europeístas y liberales. Aparte de sus ensayos y cuentos, también destacan en narrativa.

Autores Destacados:

  • Gabriel Miró: El abuelo del rey (1915).
  • Ramón Pérez de Ayala: Sus novelas como Troteras y danzaderas (1913) tienen un marcado carácter autobiográfico. En los años veinte escribe novelas intelectuales como Belarmino y Apolonio (1921). Lo importante de estas novelas son las reflexiones diversas que las acercan al ensayo.
  • Ramón Gómez de la Serna: La base de su producción literaria es la greguería: “Humorismo + Metáfora = Greguería”. Su obra más famosa es El torero Caracho (1927).

La Novela Hacia 1927

El grupo de autores de esta época se divide en dos tendencias:

  1. El primero está formado por novelistas republicanos que padecieron el exilio. Estos autores, en sus primeras obras, practican una novela en línea con el “arte deshumanizado”.
  2. El segundo grupo (llamado nuevo romanticismo) plantea una novela social muy comprometida con la ideología revolucionaria.

Conclusión

La novela del siglo XX hasta 1939 se opone a la realidad y al barroquismo. Los noventayochistas se duelen de España, pretenden mejorarla y usan un estilo más natural y selectivo. Los modernistas cuidan más las cuestiones formales. Los novecentistas son europeístas, más racionalistas y elitistas. Los novelistas del 27 aúnan compromiso social y forma en la España de preguerra.

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