02 Ene

El Teatro Romántico en España

El drama es la expresión teatral más característica del Romanticismo. Enlaza con el teatro del Siglo de Oro, muy del gusto del público romántico y despreciado por los neoclásicos.

El drama romántico aparece tardíamente en España. En 1834 se estrena La conjuración de Venecia, de Martínez de la Rosa, considerado el primer ejemplo. La obra de Zorrilla Traidor, inconfeso y mártir (1849) es la última obra del género.

Temas y finalidad

  • El amor: Un amor imposible más allá del bien y del mal es el tema fundamental, pero no el único.
  • Otros temas: Le acompañan el azar, que vapulea al héroe romántico, la libertad, la venganza y la rebeldía política o moral.
  • Intención: La finalidad del drama romántico no es educar, sino llegar a la sensibilidad del espectador, emocionarle y hacerle sufrir o gozar.

Personajes y escenarios

  • El héroe teatral: Es un ser misterioso, valiente, amante de la libertad, en busca de una felicidad inalcanzable y con un destino inevitablemente desgraciado.
  • La heroína: Es dulce, inocente y una amante apasionada.
  • Ambientación: Se desarrolla en panteones, paisajes solitarios y lugares lúgubres.

Aspectos formales

La libertad es el principio artístico más importante y, en función de ella, encontramos una mezcla de elementos trágicos y cómicos, de prosa y de verso, y el triunfo de la sorpresa sobre la verosimilitud dieciochesca. Se rompen las unidades de tiempo y lugar; el número de actos varía y se utilizan elementos efectistas que intensifican el clima trágico y que producen sorpresa, horror y todo tipo de emociones en el espectador. Todo ello con un lenguaje retórico y grandilocuente.

Autores Destacados del Romanticismo

El Duque de Rivas

Es dramaturgo y poeta. Su obra Don Álvaro o la fuerza del sino (1835) supuso el triunfo del Romanticismo en España. El tema principal de esta obra es la fatalidad o el sino adverso que persigue al protagonista hasta destruirlo. Aparecen otros temas como el amor apasionado, los convencionalismos sociales o el sentido exacerbado del honor.

Estas obras mezclan lo trágico y lo cómico, y la unidad de acción se rompe con las escenas costumbristas; además, se observa una gran variedad de versos y estrofas.

José Zorrilla

Cultivó varios géneros y su producción es muy extensa, pero su obra más famosa es Don Juan Tenorio, el drama romántico más popular, que aún se sigue representando en la actualidad el día 31 de octubre, la víspera de Todos los Santos. Estrenada en 1844 con gran éxito, la obra de Zorrilla refunde el mito de don Juan, cuya primera aparición (El burlador de Sevilla) se debe a Tirso de Molina en el siglo XVII.

El Realismo Literario

Es una corriente cultural y literaria que se abre paso ante el agotamiento del Romanticismo. Es el Realismo, que sustituye la exaltación de la libertad individual por el propósito de explicar y analizar la realidad social, la cual presentaba una desigualdad muy grande entre las distintas clases sociales.

El Realismo nació en Francia con Balzac y Stendhal, quienes hacia 1830 publican sus primeras novelas realistas; poco a poco, se extendió y triunfó por toda Europa. Su manifestación literaria más destacada es la novela, que logra en Europa una «edad de oro».

La novela realista

La novela fue el género más adecuado para observar, representar y explicar la realidad social. La novela realista se caracteriza por:

  • Mantener una postura crítica ante la sociedad; una intención de denunciar y cambiar las miserias y los problemas de la vida cotidiana.
  • Desarrollar asuntos y temas que están presentes en el entorno contemporáneo, en especial de la clase media.
  • Crear atmósferas verosímiles y describir ambientes objetivos que reflejan el medio en que viven los personajes.
  • Describir a personajes igualmente verosímiles, tanto en su relación con los demás como en el conflicto consigo mismos.

Se convierte así en una representación de la vida humana, heterogénea y llena de contrastes, sobre la que el escritor da sus puntos de vista y aplica sus convicciones éticas, aunque sin realizaciones. Con respecto a las técnicas y formas narrativas empleadas, hay que destacar:

  • La observación de la realidad como materia casi científica para extraer de ella la documentación precisa.
  • La descripción fidedigna del medio y del carácter de los personajes para dar verosimilitud a la historia.
  • La narración objetiva, normalmente en tercera persona, en la que el narrador omnisciente deja testimonio de la peripecia y el comportamiento de los personajes.
  • La utilización de un lenguaje y estilo austeros por parte del narrador, que no ofrezcan dificultades al lector y que, al mismo tiempo, reflejen el habla de los distintos grupos sociales.

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