15 Mar

Suplementación en sistemas pastoriles

La productividad de los sistemas ganaderos pastoriles es extremadamente variable, ya que depende de las condiciones climáticas y de la cantidad y calidad de los recursos forrajeros. El hombre ha desarrollado estrategias para reducir la incertidumbre de los sistemas de producción, buscando que la provisión de alimentos sea más confiable y previsible. Los cambios en la biomasa y la calidad de los pastizales generan desajustes con las necesidades nutricionales de los animales.

El uso de alambrados y apotreramientos colabora para mejorar la eficiencia de utilización de los recursos forrajeros, así como su persistencia y productividad. Asimismo, se emplean estrategias de conservación de forrajes (heno y silaje) o la importación de alimentos externos (granos, subproductos).

Los sistemas de alimentación para rumiantes varían desde el manejo extensivo (pastoril) hasta sistemas intensivos de confinamiento (feed-lot). Los sistemas mixtos, denominados “con suplementación”, consisten en suministrar un alimento adicional al forraje pastoreado, lo cual genera interacciones complejas que afectan la producción animal, el uso de forrajes y la recirculación de nutrientes.

Objetivos de la suplementación

El objetivo primario es asegurar la previsibilidad de los sistemas ganaderos. Existen diversos tipos de suplementación según los ingredientes, formas y resultados esperados.

  • Aumentar la rentabilidad del sistema.
  • Aumentar la producción animal por unidad de superficie.
  • Mejorar la producción individual.
  • Aumentar la carga animal.
  • Equilibrar la oferta forrajera y la dieta (fibra, humedad).
  • Transformar subproductos industriales en producto animal.
  • Reducir el riesgo climático (sequías, inundaciones).
  • Prevenir enfermedades nutricionales.

Tipos de suplementos: Energética, Proteica, Grasa, Energético-proteica y Mineral.

Relaciones entre suplemento y forraje

Dependiendo de la disponibilidad y calidad del forraje, se establecen las siguientes relaciones:

  • Adición: El suplemento eleva la producción animal sin modificar el uso de la pastura (Tasa de Sustitución, TS = 0).
  • Sustitución: El suplemento reemplaza una cantidad equivalente de pastura (TS = 1).
  • Adición con sustitución: Sustitución parcial (TS < 1).
  • Adición con estímulo: El suplemento promueve un mayor consumo del forraje base (típico en forrajes de baja calidad).
  • Sustitución con depresión: Ocurre cuando el suplemento es de inferior calidad que el forraje base.

¿Qué es suplementar?

Es incorporar a la dieta uno o más nutrientes para eficientizar la utilización del forraje base mediante un mejor balance nutricional. Actualmente, se busca la intensificación de los procesos para mantener el stock y aumentar la competitividad.

Consideraciones clave:

  • Acostumbramiento: Respuesta neofóbica (3-4 días), biota ruminal (12-15 días), hepática (18-21 días).
  • Efecto asociativo positivo: Bajo nivel de grano, mejora la digestibilidad del forraje.
  • Efecto asociativo negativo: Alto nivel de grano, reduce el pH y la digestibilidad de la fibra.

Recría y Terminación

Recría

  • Silaje de maíz: Con alta proporción de grano y tamaño de partícula adecuado.
  • Heno de leguminosa: Rico en proteína y hojas.
  • Concentrados proteicos: (>20% de Proteína Bruta).

Terminación

  • Grano de maíz: Fuente de energía rápidamente fermentable.

Partición de la energía

La calidad de un alimento es la resultante de la interacción entre su composición y el proceso digestivo. La partición de la energía analiza las pérdidas y fracciones remanentes en el organismo.

  • Energía Bruta (EB): Calor liberado durante la combustión completa.
  • Digestibilidad: Proporción del alimento que no aparece en heces.
  • Metabolicidad (q): Proporción de EB que llega a Energía Metabolizable (EM).
  • Incremento Calórico (IC): Pérdida de calor asociada a la ingestión, digestión y metabolismo.

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