24 Abr

La derrota del Eje

La derrota de las potencias del Eje se produjo entre 1944 y 1945 en los distintos frentes. En Italia, tras la rendición del gobierno, Hitler ocupó el norte y creó la República Social Italiana, colocando a Mussolini al frente. Sin embargo, el avance aliado obligó a los alemanes a retirarse; Mussolini fue capturado y ejecutado, y las tropas alemanas se rindieron en mayo de 1945.

En el frente occidental, el acontecimiento clave fue el Desembarco de Normandía en junio de 1944, que permitió la liberación de Francia y el avance hacia Alemania. En el frente oriental, la Unión Soviética avanzó desde Stalingrado, liberando territorios ocupados por los nazis y llegando hasta Berlín. En abril de 1945, la ciudad fue rodeada, Hitler se suicidó y Alemania firmó su rendición el 8 de mayo.

En el frente asiático, Estados Unidos recuperó territorios ocupados por Japón y lanzó bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945. Junto con la ofensiva soviética, esto provocó la rendición de Japón el 2 de septiembre de 1945, poniendo fin a la guerra.

Las consecuencias de la guerra

La Segunda Guerra Mundial tuvo consecuencias muy graves en distintos ámbitos:

  • Consecuencias demográficas: Fueron devastadoras, ya que murieron alrededor de 60 millones de personas, en su mayoría civiles, y hubo millones de heridos y desplazados. Esto provocó una reducción de la población activa y un descenso de la natalidad.
  • Consecuencias económicas: La guerra causó una enorme destrucción de ciudades, industrias e infraestructuras, especialmente en Europa, que perdió gran parte de su capacidad productiva. La reconstrucción fue difícil debido a la falta de recursos y al endeudamiento. En contraste, Estados Unidos salió reforzado y se convirtió en la primera potencia mundial, mientras que la URSS se consolidó como segunda potencia.
  • Consecuencias ecológicas: El conflicto provocó la destrucción de ecosistemas, la contaminación de suelos y aguas, y daños agravados por el uso de armas como las bombas atómicas.
  • Consecuencias políticas: Incluyeron la desaparición de los regímenes totalitarios de Alemania, Italia y Japón, así como la aparición de un nuevo orden internacional dominado por Estados Unidos y la URSS.
  • Consecuencias morales: Reflejaron una profunda degradación de valores, evidenciada en hechos como el genocidio nazi, los bombardeos sobre población civil, las deportaciones y el uso de trabajos forzados, lo que llevó a una reflexión sobre la crueldad humana y la guerra.

Además, tras la guerra surgió el problema de Israel. Palestina estaba bajo control británico y, ante la creciente tensión entre judíos y árabes, el Reino Unido trasladó la cuestión a la ONU. En 1947 se propuso la división del territorio en un Estado judío y otro árabe, con Jerusalén bajo control internacional. Sin embargo, el Estado árabe no llegó a crearse y, tras la proclamación de Israel en 1948, se produjo la Nakba, que supuso el desplazamiento de unos 700.000 palestinos. Este hecho originó un conflicto que continúa hasta la actualidad.

La organización de la posguerra

Tras el final de la guerra, los países aliados comenzaron a organizar la posguerra mediante acuerdos y organismos internacionales.

Las conferencias de paz

Las conferencias de paz fueron fundamentales:

  • Conferencia de Teherán (1943): Los líderes aliados acordaron la estrategia final para derrotar a Alemania.
  • Conferencia de Yalta (1945): Decidieron la división de Alemania y Berlín en zonas de ocupación, el establecimiento de elecciones libres en Europa y la creación de un organismo internacional para garantizar la paz.
  • Conferencia de Potsdam (1945): Se confirmaron estos acuerdos, se decidió juzgar a los criminales de guerra y se estableció el control de Japón por parte de Estados Unidos.

La creación de la ONU

En junio de 1945 se organizó la Conferencia de San Francisco, donde se creó la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un nuevo organismo internacional que sustituiría a la Sociedad de Naciones. La ONU nació con los siguientes objetivos: el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, el derecho a la libre determinación de los pueblos, la protección de los derechos y libertades fundamentales del ser humano y el impulso de la cooperación pacífica entre países. Una de las primeras medidas fue la promulgación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948). En la actualidad, la ONU es una referencia mundial por sus labores humanitarias y de mediación.

Los juicios de Núremberg y Tokio

De acuerdo con lo establecido en la Conferencia de Potsdam, los Estados aliados detuvieron y llevaron a juicio a más de 600 personas pertenecientes al Gobierno, el ejército, la policía y el partido nazi. Los procesos tuvieron lugar entre noviembre de 1945 y octubre de 1946 en Núremberg. Los procesados fueron acusados de:

  • Crímenes contra la paz: Por desencadenar una guerra, violando los acuerdos internacionales.
  • Crímenes de guerra: Por el asesinato o maltrato de prisioneros de guerra, la ejecución de rehenes, el saqueo de bienes y la destrucción de ciudades.
  • Crímenes contra la humanidad: Por el asesinato, exterminio, esclavitud, deportación y otros actos inhumanos contra poblaciones civiles.

Asimismo, entre agosto de 1946 y diciembre de 1948 tuvieron lugar los procesos de Tokio, en los que fueron juzgados y condenados miembros del Estado y el ejército nipón. La mayor parte de los mandatarios del Eje fueron condenados a muerte o a cadena perpetua. El emperador japonés Hirohito no fue juzgado.

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