19 Ene

Reconstrucción, autarquía e intervencionismo tras la Guerra Civil

Tras la Guerra Civil, era necesaria una reconstrucción material del país, por lo que el gobierno llevó a cabo medidas económicas de carácter intervencionista y autárquico, con el objetivo de conseguir el autoabastecimiento agrario e industrial dentro del país, evitar la dependencia extranjera y convertirse en una potencia internacional.

Medidas aplicadas

Para llevarlo a cabo se tomaron ciertas medidas, entre las que destacan:

  • La limitación de las importaciones por medio del proteccionismo, exceptuando productos imprescindibles (algodón, petróleo…).
  • La comercialización y distribución de cereales, creando el Servicio Nacional del Trigo, que fijaba los precios.
  • El racionamiento de productos de consumo de primera necesidad, utilizando cartillas desde 1939 a 1952.
  • La fundación del Instituto Nacional de Industria (INI) en 1941 para impulsar la industrialización, surgiendo empresas estatales (por ejemplo, Endesa o SEAT).
  • La creación de la empresa pública RENFE, que llevó a cabo la electrificación del tendido ferroviario, aunque el 80 % de las locomotoras españolas eran de vapor en 1960.

Consecuencias de la política autárquica

Las consecuencias de la práctica de dicha política autárquica fueron:

  • El estancamiento económico del país y el retroceso de la producción industrial por la falta de materias primas, capital y maquinaria moderna.
  • El aumento de la inflación.
  • La reducción de los intercambios comerciales con el exterior, de los salarios y de la renta per cápita.
  • La acumulación de beneficios en los bancos más poderosos.

Apertura económica y Plan de Estabilización (mediados-finales de los años 50)

A mediados de los años cincuenta, las autoridades franquistas comenzaron a facilitar la apertura de la economía española al comercio internacional. Por ello, Franco nombró a nuevos ministros como Mariano Navarro Rubio y Alberto Ullastres, tecnócratas del Opus Dei, para poner fin a la estrategia autárquica.

El Plan de Estabilización (1957-1959)

Entre 1957 y 1959 ambos pusieron en marcha un Plan de Estabilización cuyo objetivo fue la reinserción de España en el espacio comercial y financiero internacional. De entre las medidas tomadas destacan:

  • La concesión de facilidades a la inversión de capital extranjero en España.
  • El incremento de impuestos.
  • La limitación de subidas salariales, lo que derivó en el control de precios y en la evitación de la bancarrota.

Todo ello desarrolló consecuencias a corto plazo, como la disminución del nivel de consumo de los asalariados y el aumento del desempleo, pero a largo plazo las reformas alcanzaron el éxito, haciendo posible el crecimiento económico del país.

Planes de Desarrollo (1960-1973)

Entre 1960 y 1973 se diseñaron unos Planes de Desarrollo cuyo máximo responsable fue un tecnócrata del Opus Dei, Laureano López Rodó, quien estuvo al frente de la Comisaría del Plan de Desarrollo desde 1962 y se encargó de dirigir los programas intervencionistas para industrializar el país.

Objetivos y medidas

Se iniciaron estos planes en 1964 con el objetivo de aumentar los intercambios comerciales con el exterior, las exportaciones de artículos españoles, el PIB y el consumo de la población. Para ponerlos en práctica, el gobierno creó un fuerte flujo de inversiones de dinero público y concedió ayudas estatales a empresas privadas.

El plan contenía Polos de Desarrollo y de Promoción para atenuar los desequilibrios regionales y fomentar la industrialización en las regiones más empobrecidas, como Córdoba, Granada, Burgos y Zaragoza, esta última dedicada a la producción de automóviles.

Resultados

En 1967 comenzó el II Plan de Desarrollo, que impulsó un rápido crecimiento: aumentaron los niveles de bienestar social, se duplicaron las exportaciones y se incrementó la producción de acero y de automóviles. Entre 1960 y 1970, España pasó a vender al extranjero manufacturas industriales.

Factores de impulso y limitaciones del desarrollo

Factores que contribuyeron al desarrollo económico

  • El contexto económico internacional favorable.
  • Las masivas inversiones de capital extranjero.
  • Los bajos costes laborales (y los bajos salarios).
  • Las inversiones estatales para construir infraestructuras, como carreteras.

Limitaciones y problemas

También hubo limitaciones, entre las que destacan:

  • El desigual crecimiento de los sectores productivos: el desarrollo del sector agrícola no fue tan grande como el de la industria ni como el del sector terciario.
  • La masiva emigración de trabajadores españoles a otros países de Europa.
  • La expansión desordenada de las principales ciudades.
  • El mantenimiento de un sistema fiscal injusto.

Impacto social del desarrollo económico

El desarrollo económico afectó a la sociedad de múltiples formas. La población aumentó significativamente hacia 1970, se produjeron migraciones de las zonas rurales a las ciudades y las clases urbanas crecieron. La influencia de Europa, impulsada por el turismo extranjero, se dejó sentir en la vida familiar, en las relaciones sexuales, en el papel de la mujer y en la educación de los niños.

Esta llegada de turistas trajo modas y cambios culturales, como el movimiento hippie, el uso de pantalones vaqueros, las discotecas y el rock and roll. Las mujeres comenzaron a ir a la universidad, condujeron coches y se incorporaron al mundo laboral.

Asimismo, el analfabetismo se redujo hasta situarse en torno al 1,5 % de la población, ya que se crearon más universidades, plazas para alumnos de primaria e institutos.

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