19 Ene
El Espacio en el Real Decreto 95/2022: ¿Cómo Enseñar?
En el Real Decreto 95/2022, por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Infantil, el concepto de espacio no aparece como un contenido aislado, sino integrado de forma transversal dentro del área de Descubrimiento y Exploración del Entorno. Este enfoque responde a una concepción globalizadora del aprendizaje propia de la etapa infantil, donde los niños y niñas construyen el conocimiento a partir de la interacción con su entorno físico y social.
El espacio, desde esta perspectiva, se entiende como el entorno cercano y significativo del niño, que incluye:
- El aula y el centro escolar.
- El patio y las zonas de recreo.
- La casa y el barrio.
- La ciudad o el medio natural.
El Real Decreto señala la importancia de que el alumnado explore, observe y se relacione con estos espacios para desarrollar nociones espaciales básicas como dentro-fuera, cerca-lejos, arriba-abajo, así como la orientación y el desplazamiento. Estas nociones no se aprenden de manera abstracta, sino a través de la experiencia corporal, sensorial y motriz.
Además, el currículo destaca la necesidad de que los niños se sitúen progresivamente en el espacio, comprendiendo las relaciones entre objetos y personas, y desarrollando una primera representación mental del entorno. Todo ello contribuye al desarrollo de la autonomía, la seguridad y la comprensión del mundo.
Metodología para la enseñanza del espacio
En cuanto a cómo enseñar el espacio, el Real Decreto apuesta por una metodología activa, basada en situaciones de aprendizaje significativas. Para ello, el docente debe partir de la experiencia directa:
- Recorridos por el aula y el centro.
- Exploración del patio y salidas al entorno cercano.
- Juegos de orientación y desplazamiento.
- Actividades que impliquen el uso del cuerpo.
También es fundamental el uso del lenguaje espacial, integrando términos como “delante”, “detrás”, “al lado” o “lejos” en la vida cotidiana. Asimismo, se pueden introducir representaciones sencillas como dibujos, planos simples o maquetas, que ayuden a relacionar el espacio real con su representación gráfica.
En definitiva, se propone una enseñanza basada en la vivencia, la exploración y el juego, favoreciendo una comprensión progresiva del entorno físico y social.
Estrategias para Enseñar el Espacio Urbano y Rural
Para enseñar el concepto de espacio urbano a un niño que vive en el campo, y el de vida rural a un niño de ciudad, es imprescindible partir de sus experiencias previas, tal y como establece el Real Decreto 95/2022. El objetivo es que comprendan estas realidades a través de la comparación, la observación y la vivencia.
Del campo a la ciudad: Descubriendo el entorno urbano
En el caso de un niño de campo, el espacio urbano puede resultar ajeno. Para enseñárselo, se utilizarían:
- Recursos visuales: Imágenes, vídeos y relatos que muestren calles, edificios, semáforos y medios de transporte.
- Diálogo guiado: Invitándole a observar y comparar con su propio entorno rural para identificar diferencias y similitudes.
- Juego simbólico: Recrear una pequeña ciudad en el aula con materiales reciclados y señales de tráfico.
- Experiencia directa: Si es posible, una salida didáctica a una ciudad cercana.
De la ciudad al campo: Acercando el medio rural
Para enseñar la vida de campo a un niño de ciudad, es necesario acercarle el medio rural de forma concreta y sensorial:
- Manipulación de elementos: Llevar al aula tierra, hojas, semillas o piedras.
- Narrativa y simulación: Uso de cuentos y juegos que representen el cuidado de animales o el cultivo de plantas.
- Vivencia directa: Visitas a una granja, huerto escolar o espacio natural para experimentar sus ritmos y actividades.
En ambos casos, la comparación entre espacios favorece el desarrollo del pensamiento social y la comprensión del entorno.
El Tiempo Social e Histórico desde la Subjetividad Infantil
El tiempo social e histórico no es únicamente una sucesión objetiva de fechas, sino una construcción social y subjetiva, determinada por cómo las personas viven e interpretan sus experiencias. Esta idea es clave en la infancia, donde la noción de tiempo se construye a partir de vivencias cotidianas, tal como recoge el Real Decreto 95/2022 sobre la comprensión del cambio, la continuidad y la secuencia temporal.
Ejemplos de construcción temporal en la infancia
- Categorías temporales subjetivas: Cuando un niño dice “ayer fui al parque” o “mañana es mi cumpleaños”, utiliza hitos significativos en lugar de fechas abstractas. El pasado, presente y futuro se definen por lo vivido o lo esperado.
- Fotografías familiares: Al ver una imagen de cuando era bebé y reconocer que “antes era pequeño”, el niño comprende el paso del tiempo desde su propia historia personal, una forma inicial de pensamiento histórico.
- Celebraciones sociales: Los cumpleaños o fiestas tradicionales actúan como hitos que permiten organizar la experiencia vital.
- Relatos intergeneracionales: Las historias de abuelos o padres sobre cómo era la vida “antes” introducen la noción de tiempo histórico a través de los cambios percibidos en la vida cotidiana.
De este modo, el tiempo se construye desde la emoción y la interacción social.
El Patrimonio Local como Recurso Didáctico
El Real Decreto 95/2022 permite trabajar contenidos del área de Descubrimiento y Exploración del Entorno a partir del patrimonio cultural y social. Aunque el término no aparezca explícitamente, se destaca la importancia de que el alumnado conozca y valore su entorno.
Proyecto: «Descubrimos nuestro patrimonio local»
A partir del patrimonio se pueden trabajar la observación, la orientación espacial, el lenguaje descriptivo y el respeto por los bienes comunes. Un ejemplo práctico sería:
- Salida didáctica: Visita a una plaza histórica o monumento representativo. Los niños observan, describen formas y colores, y relacionan el lugar con sus experiencias familiares.
- Actividades en el aula: Expresión gráfica (dibujar lo visitado) y actividades orales.
- Noción de cambio: Mostrar imágenes antiguas y actuales del mismo espacio para trabajar la continuidad y el cambio, aproximándose al tiempo histórico.
El patrimonio se convierte así en un recurso fundamental para fomentar el sentido de pertenencia y la comprensión del espacio y el tiempo social desde edades tempranas.
Asimismo, los relatos de familiares, como abuelos o padres, sobre cómo era la vida “antes”, introducen al niño en una primera noción de tiempo histórico, que no se mide en años,

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