23 Ene

La Gran Crisis del Siglo XIV: Hambruna, Peste y Guerra

Tras el despegue económico del siglo XIII, a comienzos del siglo XIV Europa entró en crisis: una serie de calamidades la azotaron. Entonces, se comenzaron a cuestionar muchos valores que hasta entonces habían tenido vigencia, como, por ejemplo, el rol de la Iglesia y el papel de los monarcas.

La hambruna causada por una sucesión de malas cosechas, las guerras y las pestes sacudieron a la población y le dieron un panorama muy sombrío al último periodo de la Edad Media. Como consecuencia de estas catástrofes, la población descendió de una forma alarmante.

Esta difícil situación provocó a su vez numerosos conflictos en el campo y las ciudades:

  • En el campo, se enfrentaron campesinos contra señores.
  • En las ciudades, en cambio, se opusieron artesanos contra ricos mercaderes.

Todo ello trajo consigo la idea de que el fin del mundo anunciado por el Apocalipsis se aproximaba. Por eso, la población de aquel entonces tuvo una insistente y enfermiza obsesión por la muerte. Este pesimismo se plasmó en el arte y en la literatura.

La Peste Negra o Bubónica: El Azote Demográfico

Las epidemias de enfermedades, como la tuberculosis o el paludismo, fueron el azote más frecuente y temible de la Europa Medieval, diezmando a poblaciones enteras. La más fulminante de todas fue la Peste Negra o bubónica. Esta enfermedad fue introducida en Europa por los marineros genoveses que regresaban de Constantinopla. Para los médicos medievales, el mal se expandía a causa del aire corrompido.

Hoy en día, sabemos que la Peste Negra se transmitía a los humanos a través de las pulgas que vivían sobre las ratas. A raíz de esta pandemia, murieron en Europa unos 25 millones de personas entre 1348 y 1490, casi un tercio de la población.

Disturbios Sociales y Levantamientos Populares

Entre los siglos XIV y XV, diversas regiones de Europa se vieron sacudidas por levantamientos populares, tanto en el campo como en las ciudades.

En los últimos siglos de la Edad Media, los campesinos debieron enfrentar diversas dificultades: el fracaso de las cosechas, la peste y las crecientes exigencias tributarias de la Iglesia, el Estado y los señores. Todos estos factores contribuyeron a crear un clima de malestar entre la población campesina que desembocó, con el tiempo, en el estallido de diferentes rebeliones.

En las ciudades, los problemas más corrientes fueron de orden social, pues se había profundizado la separación entre ricos y pobres, y entre los ciudadanos y los que no accedían a la ciudadanía, a los gremios ni al gobierno de la ciudad.

Los levantamientos urbanos y rurales de esta época no presentaban, sin embargo, un programa organizado de reformas. En general, proclamaban la igualdad de los hombres y el respeto de la dignidad humana, pero solo proponían retornar a un tiempo pasado mejor.

Los jefes de los levantamientos, que por lo general no pertenecían al grupo social que encabezaban, aprovechaban la situación para su beneficio personal, y luego del fracaso del estallido, abandonaban a su suerte a los hombres que habían liderado.

La mayoría de las revueltas eran sumamente violentas y muy cortas. A menudo, los cronistas de la época calificaron estos estallidos de furores: solían apagarse tan rápido como habían estallado. Solo ocasionalmente lograron mejoras.

Entre estas revueltas, las más conocidas fueron la Jacquerie en Francia, el levantamiento de Wat Tyler en Inglaterra, la Remença en Cataluña y la de los Irmandiños en Galicia. Todas ellas fueron aplastadas brutalmente por los reyes y los nobles.

reyes y los nobles.

2. Distribución Espacial de la Población Mundial

2.1 La Población y las Fuentes Demográficas

La población es el conjunto de habitantes de un territorio. De su estudio se ocupan diversas ciencias, como la Demografía, la Geografía, la Sociología y la Economía.

La Geografía estudia las características de la población en el espacio que habita; es decir, la distribución, la evolución, los movimientos y la estructura o composición de sus efectivos. Con este fin, utiliza la información aportada por diferentes fuentes.

2.2 El Reparto Desigual de la Población

La población de la Tierra era de 7.238 millones de personas en 2014. Su distribución se analiza por medio de la densidad de población, que relaciona el número total de habitantes de un territorio con la población absoluta.

  • Focos de Concentración

    Los principales son el sur y sureste de Asia, Europa Occidental y Central, y la costa este de Estados Unidos. Además, existen focos menores de alta densidad en los valles de algunos ríos, como el Nilo.

  • Focos de Despoblamiento

    Coinciden con los polos y las zonas frías; con las zonas de alta montaña, como el Himalaya, el Tíbet y las Montañas Rocosas; con los desiertos, como el Sáhara, Arabia, Namibia, Kalahari, Atacama y el australiano; y con las grandes selvas ecuatoriales.

  • 2.3 Los Factores de Distribución de la Población

    La desigual distribución de la población en la Tierra se debe a factores físicos y humanos.

    • Factores Físicos

      Los más destacados son el relieve, el clima, el agua y el suelo. La población prefiere asentarse en las zonas con relieve llano, clima templado, cercanas al mar y donde existe agua dulce, suelos fértiles o recursos minerales y energéticos.

    • Factores Humanos

      Los más influyentes son históricos, políticos y económicos. La antigüedad del poblamiento explica las altas densidades de Asia y Europa.

      Historia del Mundo: Transformaciones Modernas y Contemporáneas: La  población mundial

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