14 Ene
Elementos dramáticos y temáticos en Vértigo
Presentación del protagonista (Scottie Ferguson)
La primera aparición visual del protagonista en pantalla lo muestra colgado de un tejado, incapaz de moverse mientras otro policía cae al vacío. Esta escena establece visualmente su arco dramático: un hombre definido por la parálisis. El entorno urbano, la altura y el silencio posterior anticipan su relación con el vértigo, la culpa y la muerte. Desde el inicio, Hitchcock nos muestra a un protagonista reactivo, no activo, cuya lucha será interna y fallida.
Diálogo y funciones dramáticas: La conversación con Gavin Elster
Una escena donde el diálogo cumple varias funciones a la vez es la conversación entre Scottie y Gavin Elster en su despacho, cuando este le explica por qué cree que Madeleine está “poseída” por Carlotta Valdés. Aunque parece una simple escena de exposición, el diálogo es clave para la historia.
Caracterización
El diálogo define claramente a los personajes. Gavin habla con calma, seguridad y detalle, lo que lo presenta como una figura racional y digna de confianza. Scottie, en cambio, se muestra escéptico y prudente: hace preguntas, duda y no acepta de inmediato la explicación sobrenatural. Esto refuerza su perfil como detective lógico, lo que hace más trágico que luego caiga en la ilusión.
Avance de la trama
La escena pone en marcha toda la historia. El relato de Gavin sobre los comportamientos extraños de Madeleine y su miedo a que se suicide justifica el seguimiento y conduce directamente a las escenas de vigilancia por San Francisco. Sin este diálogo, no existiría el caso.
Exposición del tema
Aquí se introduce el tema central de Vértigo: el pasado dominando el presente. Gavin explica que Madeleine “no es ella misma” y que otra mujer parece vivir a través de ella. Aunque luego sabremos que es mentira, el subtexto anticipa el verdadero conflicto: Scottie acabará amando una imagen fabricada, no a una persona real.
Creación de tensión y subtexto
El diálogo es breve y natural. La tensión surge del contraste entre lo que se dice y lo que se oculta. Gavin nunca afirma directamente que Madeleine esté loca o poseída; deja espacios que Scottie —y el espectador— completa. El subtexto es claro: Gavin está manipulando la situación. La eficacia de la escena reside en que el diálogo parece informativo, pero en realidad construye el engaño que sostiene toda la tragedia.
Estructura narrativa y puntos de giro (Plot Points)
La estructura de la película Vértigo es clásica y cronológica hasta el punto medio (la muerte de Madeleine), donde ocurre una ruptura que cambia el efecto dramático de la historia.
Incidente incitador
Es el encargo de Elster a Scottie para que siga a su esposa Madeleine. Scottie acepta el trabajo y pasa de estar retirado y sin rumbo a involucrarse de nuevo en una investigación. A partir de aquí comienzan las escenas de seguimiento por San Francisco, que establecen el tono obsesivo del filme.Primer giro (Final del Acto I)
Scottie se enamora de Madeleine. La investigación deja de ser profesional y se vuelve personal. Esto se ve claramente en la escena de la bahía, cuando Scottie la rescata tras su intento de suicidio y ella pasa la noche en su apartamento. Desde ese momento, Scottie ya no observa: se implica emocionalmente.Punto medio
La “muerte” de Madeleine en el campanario de la misión. Scottie no puede subir debido al vértigo y ella cae al vacío. Este momento cambia por completo la dirección del relato: el objetivo ya no es salvarla, sino sobrevivir a la culpa y al fracaso. La película pasa del suspense romántico al drama psicológico.Clímax
El clímax ocurre cuando Scottie obliga a Judy a subir de nuevo al campanario y reconstruye la escena del crimen. Allí vence su vértigo y enfrenta la verdad. Sin embargo, la resolución es trágica: Judy muere y no hay redención.Suspensión de la incredulidad: El no-reconocimiento
El hecho de que Scottie no reconozca a Judy exige la suspensión de la incredulidad por parte del espectador. Hitchcock logra esto mediante la estilización visual (iluminación verde, cambios de vestuario y peinado, el estado psicológico del protagonista y el montaje subjetivo).
En relación con la coherencia interna, la película sostiene que Scottie no ama a una mujer, sino a una imagen, lo que mantiene la verosimilitud emocional del universo narrativo, aunque la lógica realista sea forzada. La verosimilitud emocional prima sobre la lógica realista: Scottie ve lo que desea ver.
La fuerza antagonista: De lo externo a lo psicológico
La fuerza antagonista en Vértigo es híbrida y evolutiva. Inicialmente, se presenta como un personaje externo (Gavin Elster), pero progresivamente se transforma en una dimensión abstracta y psicológica: la propia acrofobia y la obsesión necrófila de Scottie.
El antagonista externo: Gavin Elster (La manipulación)
Elster encarna el antagonismo intelectual. No es un villano que amenaza físicamente, sino que planifica la tragedia. En la escena inicial en su oficina, Elster no contrata a Scottie por su habilidad, sino por su discapacidad. Al preguntar «¿Sigues teniendo vértigo?», convierte la debilidad del protagonista en el arma homicida necesaria para su plan. Elster desaparece físicamente de la película tras el juicio, dejando claro que su función era activar la verdadera fuerza destructiva.
El antagonista interno: Vértigo y Obsesión
La verdadera fuerza que impide a Scottie alcanzar su objetivo (salvar a Madeleine y luego amar a Judy) es su psique. Hitchcock muestra el vértigo a través de la acción visual:
- El uso del dolly zoom en la escena de la escalera del campanario es la manifestación física del antagonista. La cámara se deforma, impidiendo que Scottie suba, causando directamente la muerte de «Madeleine».
- En la segunda mitad, la obsesión actúa como antagonista de la felicidad. En la escena de la tienda de ropa, cuando Scottie obliga a Judy a comprar el traje gris, su neurosis ataca violentamente la identidad de Judy.
En conclusión, el antagonista comienza como una conspiración criminal (Elster), pero termina siendo la incapacidad de Scottie para distinguir entre el pasado muerto y el presente vivo.
Lo ordinario vuelto extraordinario: El moño en espiral
Hitchcock toma un elemento estético, el peinado femenino (específicamente el moño en espiral de Carlotta Valdés), y lo transforma en un vórtice de obsesión, muerte y tiempo.
Escena del Museo
La cámara realiza un zoom lento hacia el retrato de Carlotta Valdés, enfocándose en su moño en espiral. Inmediatamente, corta al reverso de la cabeza de Madeleine, que lleva el mismo peinado. Esta yuxtaposición visual, sin necesidad de diálogo, sugiere que Madeleine no es una mujer viva, sino una extensión de una muerta.
Escena de la transformación (Hotel Empire)
Cuando Judy sale del baño vestida con el traje gris, la transformación parece completa, pero Scottie no está satisfecho. «Tienes que recogerte el pelo», le exige. La tensión dramática se detiene por completo hasta que este detalle «ordinario» se corrige. Cuando Judy finalmente sale con el moño rubio, emerge entre una luz verde fantasmal. El peinado ya no es pelo; es la llave que abre la puerta al pasado, permitiendo que la «muerta» camine de nuevo.

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