16 Feb
Trastornos del lenguaje y la comunicación
Los trastornos del lenguaje son las alteraciones que surgen en la comunicación debido a una disfunción en alguno de estos niveles: la adquisición, recepción, comprensión o expresión del lenguaje hablado o escrito.
El trastorno puede comprometer uno o varios de los componentes —fonológico, semántico, morfosintáctico o pragmático— del sistema lingüístico.
Es necesario:
- Analizar los factores que caracterizan el trastorno para establecer las causas, las funciones afectadas y la incidencia sobre la vida de la persona. Esta información orientará sobre las posibilidades de intervención profesional.
- Saber cuáles son los principales trastornos. Según la afección, distinguiremos entre:
- Trastornos en la recepción, entrada o input.
- Trastornos en la emisión, salida u output.
- Trastornos sistémicos.
Cada trastorno del lenguaje deberá atenderse teniendo en cuenta la causa, las funciones dañadas y las características y gravedad de la afectación. La mayoría de los trastornos se beneficiarán con una intervención logopédica.
1.1 Proceso de diagnóstico
¿Qué funciones están afectadas?
Se pueden distinguir tres ámbitos del proceso lingüístico:
- En la recepción: a causa de trastornos sensoriales (audición y visión), que impiden o dificultan la recepción del mensaje.
- En la emisión: son trastornos de la fonación que impiden o dificultan la emisión oral del mensaje.
- En el procesamiento: son trastornos neuronales que afectan a la función cerebral.
¿Cuándo se ha producido el trastorno?
Se distinguen dos grandes grupos:
- Trastornos congénitos: están presentes desde el nacimiento. A priori son más complicados porque el niño, además de la función comunicativa, tiene que configurar todo su esquema mental, por lo que la intervención tendrá que incorporar este objetivo.
- Trastornos adquiridos: a no ser que el trastorno se produzca en la primera infancia (en ese caso presentaría elementos comunes con el anterior), existe una experiencia y unos conocimientos previos (especialmente en la adquisición del lenguaje) que facilitan la intervención.
¿Cuáles son las causas del trastorno?
Hay diversas causas que pueden ocasionar trastornos en el lenguaje. La mayoría de los trastornos son debidos a causas orgánicas, aunque también existen causas ambientales y psicosomáticas, menos evidentes, pero que deben tenerse en cuenta, ya que condicionan la intervención:
- Causas orgánicas: enfermedad, malformación, traumatismo, etc., que provocan una alteración anatómica o fisiológica que ocasiona el trastorno.
- Causas ambientales: derivadas del contexto familiar, social y cultural y la manera en que este influye en el desarrollo de la persona.
- Causas psicosomáticas: los problemas psicoemocionales en la infancia pueden afectar tanto al comportamiento como al lenguaje. En estos casos también es importante detectar a tiempo el trastorno, identificar sus causas e intervenir.
¿Qué consecuencias tiene el trastorno?
- Dificultad o imposibilidad de realizar aprendizajes, tanto lingüísticos como académicos o de socialización. La incapacidad de comunicarse con normalidad con el entorno plantea un problema para recibir estímulos, adquirir conocimientos y alcanzar un óptimo desarrollo cognitivo.
- Aislamiento social. La persona con problemas en la comunicación puede temer la incomprensión o cansarse por la dificultad que le supone emitir mensajes y encerrarse en sí misma. La actitud de las personas de su entorno también puede favorecer el aislamiento.
1.2 Trastornos en la recepción, entrada o input
1.2.1 Deficiencia visual
La deficiencia visual es la alteración permanente que produce una disminución patente en la capacidad de visión. Engloba un amplio espectro que va desde la ceguera absoluta hasta alteraciones leves en la visión; cada situación tendrá sus propias necesidades y requerirá recursos y procesos de intervención específicos.
- Debilidad visual: el resto visual es superior al 30 %. Esto permite una escolarización que requiere adaptaciones en el material (tinta especial, mayor separación entre caracteres, una adecuada corrección óptica, etc.).
- Hipovisión profunda: el resto visual está entre el 20 % y el 30 %. Los volúmenes se ven mejor definidos y los colores se perciben nítidamente. La visión de cerca permite una escolarización aunque empleando apoyos para la lectoescritura.
- Ceguera parcial: la padecen las personas cuyos restos visuales (entre el 10 % y el 20 %) les permiten la orientación a la luz y la percepción de masas poco definidas. Esto facilita la deambulación autónoma y un cierto conocimiento del mundo exterior. En este estadio, las personas ven la luz pero no la imagen.
- Ceguera total: se considera ciega a la persona que conserva menos del 10 % de resto visual. Estas personas no ven ninguna luz ni imagen.
1.2.2 Deficiencia auditiva o hipoacusia
- Hipoacusia leve o ligera: la pérdida es inferior a 40 dB. No comporta alteraciones significativas en la adquisición y desarrollo del lenguaje ni en la vida social.
- Hipoacusia moderada o media: la pérdida está entre 40 y 70 dB. Comporta dificultades en la comprensión y en el desarrollo del lenguaje. No se percibe la palabra hablada salvo que se emita con gran intensidad. En estos casos se utiliza el apoyo de la lectura labial y de audífonos.
- Hipoacusia severa: la pérdida está entre 70 y 90 dB. La persona afectada percibe algunos sonidos pero no puede adquirir el lenguaje espontáneamente. Se utiliza regularmente la lectura labial y es imprescindible el empleo de productos de apoyo para oír y el apoyo logopédico para alcanzar un desarrollo del lenguaje.
- Hipoacusia profunda: la pérdida es superior a 90 dB. Cuando es bilateral y se produce antes de la adquisición del lenguaje, suele acompañarse de mudez si no se ha recibido atención logopédica especializada. Estas personas acceden al lenguaje por vía visual; está restringida la lengua oral. En este caso, la intervención se centrará en reconstruir un mundo ya conocido.
1.2.3 Trastornos en la emisión, salida o output
Incluyen trastornos de la voz, alteraciones de la fluidez y patologías de la articulación del habla.
Trastornos de la voz
Alteraciones que afectan a la fonación o a las características acústicas de la emisión de palabras. Las alteraciones de la voz se diferencian entre disfonías y afonía.
- Disfonías: son alteraciones de una o varias de las características de la voz (timbre, tono e intensidad) que inciden en una pérdida parcial de la voz.
Tipos de disfonías:
- Disfonías orgánicas: están causadas por una lesión anatómica en los órganos de la fonación: inflamación, infección, alteración de las cuerdas vocales, enfermedades respiratorias, malformaciones, etc. Suelen ser permanentes.
- Disfonías funcionales: se deben a un mal uso o abuso vocal; son temporales y son las más frecuentes.
- Disfonías psicógenas: la alteración de la voz es producida por un trastorno psicológico (neurosis, angustia vocal ante situaciones estresantes, etc.).
- Disfonías audiógenas: la alteración de la voz se produce como consecuencia de un déficit auditivo.
- Afónica: la afonía es la pérdida total de la voz. Puede estar provocada por una lesión en las cuerdas vocales o en un nervio, o tener un origen psicológico. Es la alteración máxima de la disfonía que afecta a todas las características acústicas de la voz. Puede ser permanente, pero en la mayoría de los casos es recuperable.
Alteraciones en la fluidez
Las alteraciones en la fluidez engloban manifestaciones cuyo problema radica en un ritmo anormal del habla.
- La alteración más habitual es el tartamudeo o disfemia, que se manifiesta por una interrupción más o menos brusca del ritmo de la expresión verbal.
Patologías en la articulación del habla
Las patologías en la articulación incluyen las alteraciones que anulan, dificultan o entorpecen la correcta articulación del lenguaje. Los trastornos más habituales son:
- Dislalia: consiste en una serie de defectos a la hora de articular un fonema o de combinar determinados fonemas debido a que las personas no consiguen el movimiento adecuado de los órganos bucofonatorios. Las dislalias se clasifican en orgánicas y funcionales, en función de las causas que la originan.
- Dislalia evolutiva o fisiológica.
- Dislalias orgánicas/neurológicas: también conocida como disglosia.
- Dislalias audiógenas: alteraciones como consecuencia de falta auditiva o discriminación auditiva.
- Dislalias funcionales: se relacionan con la disartria. La forma más acentuada de la disartria es la anartria, caracterizada por la ausencia total del habla.
- Rinolalia: trastorno en la pronunciación de los sonidos verbales como consecuencia de una perturbación del equilibrio entre la resonancia nasal y la bucal. Se manifiesta como un habla de tipo gangoso debido a causas orgánicas o funcionales.
- Dispracia del habla: trastorno de articulación ocasionado por una lesión o falta de desarrollo en la zona motriz del cerebro encargada de la programación de los movimientos de los órganos articuladores. La persona afectada no puede controlar correctamente la articulación de los sonidos; a veces es capaz de producir un sonido o una palabra en una ocasión determinada, pero no puede repetirla cuando quiere, lo cual suele ser muy frustrante.
1.2.4 Trastornos del procesamiento del lenguaje
Los trastornos del desarrollo del lenguaje más importantes son el retraso en el habla, el retraso en el lenguaje y las disfasias.
- Retraso del habla: se caracteriza porque el niño o la niña presenta un retraso en la producción de los fonemas esperables para su edad. Comienzan a hablar más tarde y la evolución de su aprendizaje es más lenta. En general son capaces de pronunciar sonidos aislados y grupos de sonidos, pero tienen dificultades al ordenarlos y diferenciarlos dentro de las palabras. En cambio, la comprensión y la actividad no lingüística son prácticamente normales para su edad.
- Retraso del lenguaje: trastorno que se caracteriza por un desarrollo lento en todos los niveles del lenguaje, afectando tanto a la expresión como a la comprensión. El lenguaje manifiesta un aspecto pueril en el que permanecen patrones lingüísticos propios de una edad menor.
- Disfasias: trastorno severo del lenguaje, tanto a nivel de comprensión como en el procesamiento y uso. Se diagnostica en la niñez; no se producen por consecuencias orgánicas y probablemente tienen naturaleza congénita.
Trastornos adquiridos del lenguaje: afasias
El trastorno adquirido más importante es la afasia, o pérdida de la capacidad de hablar, debida a una lesión cerebral. Los síntomas se correlacionan con la zona del cerebro afectada por la lesión. Las lesiones del área de Broca afectarán preferentemente a la expresión (afasia de Broca), y las del área de Wernicke o sensoriales a la comprensión (afasia de Wernicke).
Las causas más frecuentes de la afasia son los accidentes cerebrovasculares, los traumatismos craneoencefálicos, los tumores, las infecciones y las demencias.
Tipos de afasia más comunes:
- Afasia de Broca (motora): producida por lesión de la circunvolución frontal inferior (área de Broca) izquierda y áreas adyacentes. Se caracteriza por la casi imposibilidad para articular y el empleo de frases cortas (habla telegráfica), que son producidas con gran esfuerzo y aprosodia.
- Afasia de Wernicke (sensorial): producida por lesión de áreas temporoparietales (área de Wernicke). Se caracteriza por una deficiencia en la comprensión y un habla fluida incoherente. Los individuos con este tipo de afasia pueden hablar con oraciones largas (logorrea) que no tienen significado; agregan palabras innecesarias y neologismos y cambian unas palabras por otras (parafasias).
2. Trastornos sistémicos que causan dificultades de comunicación
Existen trastornos sistémicos que ocasionan dificultades comunicativas, como el retraso mental, la parálisis cerebral, el autismo o algunas enfermedades degenerativas (enfermedad de Parkinson, enfermedad de Alzheimer, ictus, esclerosis múltiple, esclerosis lateral amiotrófica, entre otras), que se abordaron en el tema anterior.

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