26 Feb
El Modernismo: Revolución Métrica y Formal en la Poesía
La renovación poética del siglo XX se inicia en Hispanoamérica con el movimiento modernista, que supuso una gran revolución métrica y formal para la lírica en castellano. El Modernismo es un movimiento artístico que nace de una crisis espiritual de fin de siglo.
Influencias y Características Centrales
En España, el Modernismo realizó una síntesis entre:
- Parnasianismo: Aportando temas exóticos y valores sensoriales.
- Simbolismo: Enfocándose en la musicalidad y la sugerencia.
Los modernistas también manifestaron admiración por poetas clásicos como Berceo, Manrique, Bécquer o Rosalía de Castro. Sin embargo, la característica más destacada de este movimiento es la búsqueda de lo bello.
Rubén Darío y la Consolidación del Movimiento
De la mano de Rubén Darío, la poesía en castellano alcanzó un auge inusitado. Este movimiento se inaugura con su obra Azul…, un libro de poemas y cuentos que encapsula los elementos típicos del Modernismo:
- Voluntad de innovación.
- Cosmopolitismo y exotismo.
- Vocabulario con extranjerismos.
- Uso de sinestesias.
- Empleo de diversas expresiones métricas como el soneto, el alejandrino, la silva o el verso libre.
El Modernismo entró en España con Rubén Darío en 1898 y se extendió a poetas como Juan Ramón Jiménez, Manuel Machado o Antonio Machado. No obstante, estos últimos pronto buscaron un nuevo camino que desechaba la ornamentación externa como medio para la profundización en el poema.
Precursores y Evolución en España
Aunque no siempre se le otorga la importancia debida, en España contamos con una figura precursora de este movimiento: el malagueño Salvador Rueda, quien recibió las mismas influencias que los poetas americanos.
Antonio Machado: Del Intimismo a la Temporalidad
Uno de los autores más notables de este periodo fue el sevillano Antonio Machado, quien evoluciona desde un modernismo intimista hacia posturas más afines a la Generación del 98. El poeta concibe la poesía como “esencialidad” y “temporalidad”.
La temporalidad es el gran tema principal de su poesía: transmitir la emoción del tiempo, pues la poesía es “diálogo del hombre, de un hombre con su tiempo”. Machado aborda el tema del tiempo de diversas maneras:
- Huye de la angustia a través del recuerdo.
- Se sirve de símbolos como la tarde, la noche, el reloj y el agua.
Otros temas importantes son los sueños (única vía de acceso al conocimiento), la soledad y el amor (recuerdo melancólico de su amada ausente). Sus obras más representativas son Soledades. Galerías y otros poemas y Campos de Castilla, en la cual se evidencia la preocupación social por el pueblo castellano. Entre 1912 y 1917, fecha en la que se inscribe esta última obra, ocurre la muerte de Leonor y su regreso a Andalucía.
Juan Ramón Jiménez: El Camino Hacia la Desnudez Poética
Juan Ramón Jiménez supone la conexión entre el Modernismo, el Novecentismo y la Generación del 27. Su poesía se caracteriza por el anhelo de desnudez. Para él, la poesía representaba una forma de vencer la imperfección del mundo a la vez que un camino de conocimiento de uno mismo y de la realidad.
Etapas Fundamentales de su Obra
El poeta redujo su obra en tres etapas fundamentales:
1. Etapa Sensitiva (1898-1916)
Incluye obras que presentan rasgos plenamente modernistas, con influencia de Bécquer. Predominan:
- Descripciones del paisaje como reflejo del alma del poeta.
- Melancolía, música, recuerdos y ensueños amorosos.
- Poesía emotiva y sentimental.
Obras de esta etapa son Arias tristes, Elegías, La soledad sonora y Estío. Este último poemario (1916) marca el cambio hacia una segunda etapa, donde se aleja del Modernismo en busca de una mayor depuración de la palabra, suprimiendo ambientes soñados y nostálgicos en favor de una realidad concreta.
2. Etapa Intelectual (1916-1936)
En su deseo de salvarse ante la muerte, se esfuerza por alcanzar la eternidad a través de la belleza y la depuración poética. Supriime la musicalidad, los argumentos poéticos y la aparatosidad externa y ornamental anterior para adentrarse en lo profundo, lo bello, lo puro, lo esencial.
De esta época destaca Diario de un poeta recién casado. Se trata de una poesía dirigida “a la minoría, siempre”, en la que incorpora elementos vanguardistas como el collage o el verso libre. También pertenece a esta fase La Estación total (1923–1936), que recoge los últimos poemas escritos en España. El 22 de agosto de 1936, Juan Ramón marcha al exilio.
3. Etapa Verdadera (1937–1958)
Corresponde a todo lo escrito durante su exilio americano. Juan Ramón continúa replegado en sí mismo en busca de la belleza y la perfección. Su ansia por la trascendencia lo lleva a una cierta mística, identificándose con Dios y la belleza en uno. Su lengua poética se llena de neologismos; no utiliza rimas ni estrofas y abundan las imágenes irracionales. Obra representativa de esta etapa es Dios deseado y deseante.
Las Vanguardias: Ruptura con la Tradición Burguesa
Las vanguardias surgen en Europa como protesta frente al academicismo y el arte burgués. Sus principales características son:
- Rechazo del sentimentalismo: La poesía debe ser fruto del intelecto, no de lo subjetivo.
- Atención por lo novedoso y lo actual (máquinas, avances científicos…).
- Interés por lo fragmentario, la incoherencia y lo irracional.
- Mirada desprejuiciada sobre el mundo.
- Renuncia a imitar a la naturaleza en el arte; el poeta es quien crea el arte.
- Reivindicación del juego, el humor y lo lúdico.
Movimientos Vanguardistas Relevantes
Las primeras muestras del vanguardismo se dan en torno a 1920 con el Ultraísmo, que incorpora a la poesía el mundo contemporáneo y urbano, elimina elementos narrativos o sentimentales, introduce juegos en la disposición tipográfica del poema y realza la importancia de la metáfora, el humor y la sorpresa. Autores ultraístas fueron Guillermo de Torre, Juan Larrea y Gerardo Diego.
Además del Ultraísmo, destacan otras vanguardias:
- Futurismo: Canta la belleza de la velocidad y las máquinas.
- Cubismo: Presenta la obra como realidad pensada por el artista y no como copia de la realidad.
- Creacionismo.
- Surrealismo: Piensa que hay que alumbrar la realidad que subyace bajo la razón y para ello exalta la imaginación, el sueño, el deseo o la infancia. Defiende la escritura automática y utiliza el versículo e imágenes irracionales. Influyó en autores como Rafael Alberti con su obra Sobre los ángeles y Federico García Lorca con Poeta en Nueva York.
Por la influencia del Surrealismo, la poesía española experimenta un proceso conocido como rehumanización del arte. Frente a la poesía pura, ahora se hablará de poesía impura y se reivindica una poesía que sirva para liberar al hombre (de sí mismo, de su conciencia y de la alienación social).
La Generación del 27: Equilibrio y Síntesis Estética
Del grupo “Las Sinsombrero” no debemos olvidar la labor de María Zambrano, cuyas reflexiones filosóficas nutrieron a la literatura de esta generación. Siguiendo a Lázaro Carreter, podemos señalar algunas de sus afinidades estéticas y temáticas, cuya característica general es la tendencia al equilibrio, la síntesis entre polos opuestos:
Afinidades Estéticas y Temáticas
- Tradición y vanguardia: Aunque desean encontrar nuevas formas poéticas, no rompen con la tradición literaria y sienten admiración por el lenguaje poético de Góngora, los autores clásicos y las formas populares del Romancero. A la vez, también les influyen las vanguardias.
- Lo culto y lo popular: Como sucede con los sonetos de Alberti en Cal y canto o Lorca en los Sonetos del amor oscuro.
- Los poemas mezclan el sentimiento de universalismo con el sentimiento español.
- Entre el arte para minorías y el arte para mayorías: Esto explica que se alternen el hermetismo y la claridad, lo culto y lo popular en su producción poética.
Evolución de la Generación del 27
Podemos dividir la evolución de esta generación en tres grandes etapas:
1. Hasta 1927
Existe una gran influencia de la poesía de Bécquer y el Modernismo. Además, influye la poesía pura de Juan Ramón Jiménez y los movimientos de las vanguardias. La influencia de los clásicos es notable en el empleo de estrofas tradicionales. Algunas obras son Marinero en tierra de Alberti o Romancero Gitano de Lorca.
2. Del 27 a la Guerra Civil
La influencia del surrealismo aporta a esta nueva etapa un proceso de rehumanización de la poesía, la liberación de la palabra, el verso y la imagen, y el paso a una nueva concepción de la trascendencia de la poesía, la “poesía rehumanizada”. Esto se observará en el manifiesto de Pablo Neruda publicado en la revista Caballo verde para la poesía. Además, las nuevas inquietudes sociales y políticas hacen que poco a poco se incorporen temas más comprometidos con su tiempo y sus circunstancias. Las obras de esta etapa son: La voz a ti debida de Pedro Salinas, Los placeres prohibidos de Luis Cernuda, Espadas como labios de Vicente Aleixandre o Poeta en Nueva York de Lorca.
3. Tras la Guerra Civil
Con el estallido de la Guerra Civil se trunca la evolución poética de esta generación. García Lorca es asesinado en 1936 y la mayoría de los poetas del 27 se marcha al exilio. Vicente Aleixandre y Dámaso Alonso se quedan en el llamado “exilio interior” y se encargan de apadrinar, esquivando la censura, a los poetas de las siguientes generaciones. La poesía en esta etapa deriva hacia un humanismo angustiado de tonos existenciales. Algunas obras son: Hijos de la ira de Dámaso Alonso, Mujer sin edén de Carmen Conde o Clamor de Jorge Guillén.
Mención Especial: Miguel Hernández
Mención aparte merece Miguel Hernández, que escribe una poesía apasionada. A su formación contribuyeron Vicente Aleixandre y Pablo Neruda, aunque fue autodidacta. Entre sus obras destaca El rayo que no cesa, Viento del pueblo y Cancionero y romancero de ausencias.

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