05 May

Narrativa y espacio en la obra de Almudena Grandes

Vemos esto, por ejemplo, cuando cuenta la muerte del Pesetilla, que provoca la huida al monte de su hijo Elías; el episodio en que su padre se niega a ir con Romero cuatro días de misión al monte; la traición y muerte de Cencerro; la vida de doña Elena en Salamanca durante la República o cuando conoce el pasado de la familia de sus padres por boca de Pepe.

Técnicas narrativas: prolepsis y simultaneidad

La autora también recurre a la prolepsis (anticipación) para cerrar la vida de algunos personajes. El ejemplo más claro es cuando, después del velatorio del sargento Sanchís, Nino narra el terrible futuro que vivió Pastora, su mujer, en Madrid. Tras este relato, retoma la historia yendo a casa de Pepe para que este le cuente a Pastora la verdad sobre la muerte de su marido y sepa que no es un traidor, sino un héroe.

Por último, es importante destacar la simultaneidad a la que recurre Almudena Grandes en algunas ocasiones. El ejemplo más claro lo vemos la noche que matan a Cencerro, cuando Nino nos cuenta las torturas que escucha al otro lado de la pared mientras le canta a su hermana Pepa «Vamos a contar mentiras», para intentar que ella no sea consciente de lo que está ocurriendo.

El espacio: Fuensanta de Martos y la Sierra Sur

En cuanto al espacio, la acción está ambientada en un pueblo de la Sierra Sur de Jaén, Fuensanta de Martos. En los montes de esta sierra se refugian los guerrilleros que pretenden continuar la lucha contra el régimen franquista.

Al final de la obra, la autora afirma que, aunque el pueblo de Fuensanta existe de verdad, la que ella recrea en la novela no es la real, sino que está totalmente inventada. Y así, algunos de los hechos que narra están basados en historias reales de la guerrilla de otros lugares, como la muerte de Laureano, inspirada en la de un guerrillero de los montes de León. La acción se desarrolla fundamentalmente en tres espacios:

  • Los montes de la sierra.
  • El pueblo.
  • La ciudad de Granada.

Los montes de la sierra aparecen caracterizados como un paraje mítico donde los guerrilleros viven en libertad. Omitiendo la dura vida diaria, la autora los describe de un modo idealizado como un lugar donde hay cuevas para resguardarse, colmenas llenas de miel y agua de sobra para beber o bañarse. Los montes solo aparecen en tres situaciones:

  1. Como puerta de la libertad de los fugados, como vemos al final, cuando asistimos a la fuga de Filo, Fernanda, María e Isabel.
  2. Como objetivo de represión de los guardias civiles, que acuden con regularidad para intentar acabar con la resistencia.
  3. Como el lugar donde se cumple la venganza contra los traidores, como vemos en las muertes de Comerrelojes, Pilatos o el Carambita.

Sin embargo, la vida de Nino y de la mayoría de personajes se desenvuelve entre el pueblo y la casa cuartel, la taberna, el cortijo de las Rubias, la casa de doña Elena y el cruce de caminos entre el llano y la sierra.

El pueblo, con su casa cuartel, representa la cotidianidad de la posguerra en la que coexisten la vida familiar con aspectos tan terribles como la tortura y el miedo. Es, además, el lugar donde conviven represores y represaliados. Entre los lugares del pueblo que identificamos con estos últimos está la taberna, donde se celebran los éxitos de los guerrilleros o los fracasos de los guardias. Otros lugares por los que transitan los personajes y que dejaron su impronta en la vida de Nino, situados a las afueras del pueblo, son: el cortijo de las Rubias, la casa de doña Elena, el cruce de caminos entre el llano y la sierra y el molino donde vive Pepe, que representa el paraíso de libertad en el que Nino querría vivir de mayor.

Al final de la novela, la ciudad de Granada se convierte en protagonista en el epílogo. Once años más tarde, Nino, ya adulto, nos cuenta su llegada a la ciudad como estudiante y su posterior doble vida como profesor universitario y miembro del Partido Comunista en la clandestinidad. En esta ciudad se cierra la historia con el reencrouentro con Pepe (que en realidad se llama José Moya) y la llegada de la democracia.


Inclusión y discapacidad: un reto social pendiente

17/07/2019

El texto de Nuria del Saz aborda un problema social de gran relevancia: la discriminación de niños con discapacidad en espacios educativos y de ocio, tomando como punto de partida el caso de una niña expulsada de un campamento. La autora sostiene que, a pesar del discurso inclusivo predominante, en la práctica siguen existiendo actitudes excluyentes, tanto a nivel social como institucional.

En el desarrollo de su argumentación, la autora defiende que esta discriminación tiene su origen en varios factores:

  • Critica la falta de coherencia entre los valores públicos y los practicados en el ámbito familiar.
  • Señala que muchos padres perciben la discapacidad como un obstáculo.
  • Denuncia la insuficiente inversión económica y el carácter superficial de algunas políticas inclusivas.

Desde mi punto de vista, coincido en gran medida con esta postura, ya que resulta evidente que sin recursos adecuados —como personal especializado o programas adaptados— la inclusión queda reducida a una mera declaración de intenciones.

Además, considero especialmente acertada la idea de que la educación en valores debe comenzar en el hogar. Por ejemplo, en muchos contextos escolares se promueve la igualdad, pero si en casa se transmiten prejuicios o actitudes de rechazo, estos terminan reproduciéndose en los niños. Esto se puede observar en situaciones cotidianas, como el rechazo a compartir actividades con compañeros con necesidades especiales, lo que demuestra que el problema no es solo estructural, sino también cultural. Asimismo, la autora acierta al señalar el papel de las administraciones públicas, ya que la externalización de servicios al menor coste suele repercutir negativamente en la calidad de la atención, afectando especialmente a los colectivos más vulnerables.

En conclusión, el texto pone de manifiesto una realidad preocupante: la distancia entre el ideal de inclusión y su aplicación real. En mi opinión, para avanzar hacia una sociedad verdaderamente inclusiva es imprescindible combinar una educación en valores sólida con una inversión suficiente en recursos y políticas efectivas. Solo así se podrá evitar que casos como el descrito sigan produciéndose y garantizar una igualdad real de oportunidades.

Resumen del análisis

En el texto se analiza la discriminación que sufren los niños con discapacidad en ámbitos educativos y de ocio, a partir del caso de una niña expulsada de un campamento. La autora señala que, pese al discurso social a favor de la inclusión, en la práctica persisten actitudes excluyentes por parte de algunas familias. Además, se critica la falta de coherencia entre los valores que se promueven en la escuela y los que se transmiten en el hogar. Por otro lado, se denuncia que las políticas inclusivas no cuentan con los recursos económicos necesarios, lo que dificulta su aplicación real. También se destaca que la reducción de costes en los servicios provoca una atención insuficiente para estos niños. Por último, se concluye que la discriminación continuará mientras no exista un compromiso social e institucional efectivo con la inclusión.


El fenómeno del negacionismo en la sociedad actual

09/12/2019

El texto de Álex Grijelmo reflexiona sobre el concepto de «negacionismo» y su expansión en la sociedad actual como forma de rechazo de hechos científicos e históricos demostrados. El autor defiende que no se trata de una simple opinión distinta, sino de una distorsión intencionada de la realidad basada en la manipulación y los prejuicios.

En mi opinión, estoy de acuerdo con esta idea, ya que en la actualidad es evidente la proliferación de discursos negacionistas en distintos ámbitos. Por ejemplo:

  • Durante la pandemia de la COVID-19 se difundieron numerosas teorías falsas sobre las vacunas, lo que generó desinformación y desconfianza.
  • El negacionismo del cambio climático muestra cómo algunos sectores ignoran evidencias científicas contrastadas por intereses ideológicos o económicos.

Además, considero acertada la idea de que este fenómeno no es simplemente un error, sino una forma de manipulación que sustituye los hechos por creencias sin base científica. Esto provoca una pérdida del pensamiento crítico, ya que muchas personas aceptan información sin contrastarla. Sin embargo, también es importante diferenciar entre el error involuntario y la negación consciente de la evidencia.

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