15 May
La Poesía durante la Guerra Civil y la figura de Miguel Hernández
Al inicio de la Guerra Civil, todos los poetas participan activamente en defensa de sus ideales. Sin embargo, como la mayoría de ellos apoyaron la causa republicana, es en este lado donde veremos los frutos poéticos más logrados.
Miguel Hernández: El poeta puente
Un poeta puente entre la Generación del 27 y la poesía de posguerra es Miguel Hernández. Su producción poética se divide en varias etapas fundamentales:
- Primera etapa: Comienza con Perito en lunas, obra de influencia barroca y vanguardista.
- Segunda etapa (1936): Publica El rayo que no cesa, libro que contiene poemas que expresan el sufrimiento del amor no correspondido a través de imágenes surrealistas y de símbolos como el rayo, elementos minerales o puntiagudos como el cuchillo.
- Poesía comprometida: Cuando estalla la guerra, pone su poesía al servicio de la causa republicana. Destacan Viento del pueblo (donde aparece el pueblo oprimido y el poeta como viento de salvación) y El hombre acecha, que refleja ya el pesimismo por la muerte y los horrores del conflicto.
- Última etapa (Cárcel): Al acabar el conflicto, lo detienen y en la cárcel escribirá los poemas reunidos en el Cancionero y romancero de ausencias. En esta obra retoma el tema amoroso desde el dolor por la ausencia de la mujer y el hijo, y la falta de libertad; la intensa emoción se expresa con recursos propios del Neopopularismo.
Temas principales en la obra de Hernández
Todos los temas que aparecen en los libros citados están relacionados con su concepción de la vida y su compromiso social:
- La pena: Vinculada a otros temas como el amor, la muerte o la ausencia.
- El amor: Ligado a la pasión y el erotismo, se relaciona con el dolor ante un destino adverso y con la culminación de la unión conyugal y la maternidad.
- El odio y la crueldad: El ser humano convertido en fiera, frente a lo que el poeta opone el amor.
La Poesía de Posguerra: Arraigados y Desarraigados
El triunfo, en 1939, del ejército franquista no solo significa la derrota de la República y sus ideales. Los escritores más brillantes han muerto (Machado, Lorca, Unamuno…), otros están en la cárcel (Miguel Hernández), y muchos están en el exilio (Juan Ramón Jiménez, Guillén, Salinas, Cernuda, Alberti…) o son condenados al silencio. Dámaso Alonso ha clasificado a los poetas que se quedan en España en dos grupos:
Poetas Arraigados
Entre los poetas arraigados o vencedores destacan Leopoldo Panero, Luis Rosales, Luis Felipe Vivanco y Dionisio Ridruejo. Cuentan con diversas denominaciones como la Generación del 36, el grupo de El Escorial o el grupo de Garcilaso (por las revistas en las que publicaron). La España que aparece en sus versos es un país idealizado, reflejado a través de un lenguaje clásico y esteticista, inspirado en los poetas del Siglo de Oro y temas tradicionales como la religión, el amor o el paisaje.
Poetas Desarraigados (Existencialistas)
Para los poetas desarraigados, por el contrario, el mundo es un lugar desagradable y la poesía es el medio para buscar la salvación. Esta nueva poesía se publicará principalmente en dos revistas: Espadaña e Ínsula. Entre sus representantes figuran Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, Gabriel Celaya o Blas de Otero.
La poesía de estos autores recoge la corriente existencialista europea, reflejando la soledad del hombre en un mundo sin sentido. Los temas principales son:
- El vacío personal, la soledad y el desarraigo.
- La justicia social y la libertad como ideales de lucha.
- Una religiosidad conflictiva, con dudas y desesperación.
- Un lenguaje áspero, sencillo y muy emotivo.
Los primeros poemas de Blas de Otero, como Ángel fieramente humano y Redoble de conciencia, se enmarcan en esta corriente. Aunque ya en esta etapa encontramos un acercamiento al “nosotros” en obras como Canto primero.
De la Poesía Social a la Generación del Medio Siglo
La Poesía Social (Años 50)
En la década de los 50, las ideas de Sartre alcanzan gran difusión en España: la literatura como instrumento útil para cambiar el mundo. La poesía social considera que el poeta debe anteponer los problemas de su tiempo a cualquier otra circunstancia. Sus temas fundamentales son la preocupación por España y la denuncia de las injusticias sociales.
La Generación del Medio Siglo (Años 60)
En los años 60, la lírica se modifica con autores como Ángel González, José Ángel Valente, Claudio Rodríguez, José Agustín Goytisolo, José María Valverde y, fundamentalmente, Jaime Gil de Biedma. Sus rasgos comunes incluyen:
- Vuelta a lo íntimo: El amor es un tema esencial, tratado a veces con erotismo o desde una actitud transgresora contra los convencionalismos.
- Estilo depurado: Alejamiento de tendencias precedentes buscando un lenguaje personal y nuevo, sin caer en el vanguardismo.
- Ironía y humor: Utilizados como recursos desdramatizadores en la crítica social.
La Narrativa a partir de 1975
Coincidiendo con la muerte de Franco, se agota el experimentalismo y se retoman modelos narrativos más clásicos. Las novelas que inauguran esta etapa son La verdad sobre el caso Savolta de Eduardo Mendoza y Mortal y rosa de Francisco Umbral.
Tendencias y Géneros Destacados
- Novela histórica: Recreación de hechos históricos con lenguaje cuidado. Ejemplos: Galíndez (Vázquez Montalbán), El hereje (Delibes) o Soldados de Salamina (Javier Cercas).
- Novela de intriga y policíaca: Combina historia y denuncia social. Destacan la serie Carvalho de Vázquez Montalbán y obras de Antonio Muñoz Molina o Lorenzo Silva.
- Novelas de realismo crítico: Visión comprometida con la realidad, como Juegos de la edad tardía de Luis Landero.
- Novela intimista: Reflexión sobre la existencia y perfección formal. Ejemplos: La lluvia amarilla (Llamazares) o Corazón tan blanco (Javier Marías).
- Metanovela: La creación literaria como tema. Ejemplos: Beatus ille (Muñoz Molina) o El hijo adoptivo (Álvaro Pombo).
- Novela de aventuras: Intriga y suspense, como La sombra del viento (Ruiz Zafón).
- Generación X: Problemas de la juventud urbana y contracultura. Ejemplos: Historias del Kronen (José Ángel Mañas) o Héroes (Ray Loriga).
Es notable también el incremento de la novela escrita por mujeres, con autoras como Rosa Montero, Soledad Puértolas, Rosa Regás y Almudena Grandes.
Características y Etapas de la Generación del 27
El rasgo más característico de su poesía fue la síntesis entre tradición y vanguardia, así como entre lo popular y lo culto.
Influencias principales
- Tradición: Inspiración en la poesía popular, el romancero y la lírica tradicional (Neopopularismo). También influencia de la literatura clásica, especialmente de Góngora.
- Vanguardias: Deseo de renovación y uso esencial de la metáfora. Influencias del futurismo, ultraísmo y, sobre todo, del surrealismo (crítica social y libertad).
Elementos Formales
- Temática: Amor, vida y muerte desde nuevas perspectivas, incluyendo el progreso y la tecnología.
- Lenguaje: Uso de imágenes tradicionales e irracionales.
- Métrica: Incorporación del verso libre combinado con estructuras tradicionales (sonetos, romances, etc.).
Etapas del Grupo
- Hasta 1928: Influencia de las primeras vanguardias, la poesía pura y lo popular.
- 1928 a 1939: Influencia del surrealismo y rehumanización de la poesía.
- A partir de 1939: Dispersión por el exilio y nostalgia por la España perdida.

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