24 Ene
Antonio Machado: Temas Fundamentales y Simbolismo Poético
Antonio Machado es uno de los mejores poetas del siglo XX. Formado en sus inicios en el Modernismo, algunos temas lo vinculan a la Generación del 98. Su obra presenta una gran unidad temática, ya que a lo largo de toda su vida desarrolla los mismos temas. Su poesía interna capta los universales del sentimiento que afectan al ser humano, destacando especialmente el tiempo.
El Tiempo: El Eje Central de la Poesía Machadiana
Machado es llamado el “poeta del tiempo”. Entiende el tiempo como algo vivo, personal, no como un concepto o abstracción. El tiempo es la duración limitada, la historia individual de cada ser —de su propio ser—, que se hace, que pasa, pero que permanece en el recuerdo, donde se borran los límites personales. El poeta es muy sensible ante las horas y los días, y dialoga con el tiempo mediante diversos símbolos.
Símbolos del Fluido Temporal
- El Poema: Para el poeta, el poema es la palabra esencial en el tiempo, uniendo dos elementos contradictorios: lo esencial y lo temporal.
- El Agua: El agua del río, la fuente o la lluvia simbolizan el fluir temporal y, por ello, la vida interior. El agua también puede representar la muerte. Es el símbolo con mayor insistencia a lo largo de su obra.
- La Mañana: La mañana personifica sus sueños o recuerdos de cuando estaba ilusionado.
- La Tarde: Expresa melancolía y ánimo de depresión (descrita como cenicienta, mustia, destartalada).
- La Noche: «¡Oh, dime, noche amiga, amada vieja!» La noche es un ser aparte, con quien puede hablar y que le proporciona el sueño, donde puede encontrar las claves de su angustia para llegar a conocerse a sí mismo.
El Paisaje y el Tiempo Vivido
En su paso por el tiempo, el poeta se relaciona con los elementos del paisaje (el río, los árboles, el atardecer), y estos adquieren un sentido nuevo y personal. Un proceso ejemplar es el que “sufre” el olmo. Primero menciona su presencia en el paisaje. Pero en el poema «A un olmo seco» inicia el proceso de identificación de su alma con dicho árbol, que continuará de forma más o menos implícita en otros poemas.
Otros Símbolos Existenciales
- Los Caminos: Presentes desde sus primeras composiciones. Los caminos pueden ser motivo de melancolía y recuerdo del pasado, pero también símbolos de la Vida y el futuro. El camino real suele difuminarse hacia el futuro: «se hace camino al andar».
- El Reloj: Símbolo opuesto a los anteriores, pues es un objeto real que mide mecánicamente el tiempo cronológico, no el tiempo psíquico del hombre, que se había expresado con los otros símbolos.
La Muerte y la Trascendencia
La muerte, como el tiempo, es el gran exterminador del ser humano. Se manifiesta continuamente como destrucción, enfermedad, la guerra o el crimen. Su actitud ante ella oscila desde la angustia personal hasta la melancolía y la rebeldía (especialmente tras la muerte de su esposa).
Símbolos Relacionados con la Muerte
Mar, ocaso, otoño, sombra, luna. El mar simboliza con frecuencia la ciega inmensidad de la muerte, lugar al que confluyen todos los ríos de la vida, siguiendo las Coplas de Manrique.
La Figura de Dios
La presencia de Dios ocupa en su pensamiento un lugar significativo. Se trata de un Dios más deseado que afirmado, en el que no se puede creer aunque se quiera. La figura de Cristo es mucho más cercana a Machado que ese «Dios entre la niebla», porque es de carne mortal que sueña la inmortalidad y el triunfo sobre la muerte (ejemplo: La saeta).
El Mundo Interior: Recuerdo, Sueño y Amor
Recuerdo y Sueño
Son la única forma de penetrar en el mundo interior. Puede soñar despierto, pues en los caminos del sueño es donde contempla las galerías del alma, que para Machado son símbolo de sí mismo que ignora. A partir de Campos de Castilla, también las cosas y la naturaleza se convierten en personificaciones de su yo. Este es un recurso propio de los románticos, la «pathetic fallacy», que consiste en atribuir a la naturaleza las actividades de su propio espíritu, como soñar.
El Amor
A lo largo de toda la obra se intuye el deseo de Machado de amar y la necesidad de ser amado. Por eso destacan los poemas dedicados a su esposa Leonor (en Campos de Castilla y Nuevas canciones), cuya muerte provocaría los más doloridos acentos del poeta, y el amor otoñal, pero apasionado, de Guiomar (en el Cancionero apócrifo). El amor es para Machado un sentimiento ennoblecedor que dignifica al amante, quien, poseído de esa exaltación espiritual, comprende mejor la belleza del mundo y rescata las cosas del olvido, del tiempo y de la muerte.
Biografía y Reflexión sobre España
La Biografía Personal
En numerosos poemas evoca su infancia, juventud, amores e incluso sus experiencias de vida cotidiana. Aparece, especialmente, su biografía espiritual. De este modo, su poesía puede considerarse un diario de su propia alma, el diálogo de un hombre con su tiempo (ejemplo: «Retrato»).
El Paisaje y el Tema de España
Este es un tema esencial que puede adoptar un valor doble:
- Como Reflexión y Crítica: Lo hace de varias formas:
- Enumerando humildes realidades, casi de forma objetiva (primera mitad de «A orillas del Duero»).
- Convirtiéndolo en símbolo del pasado histórico de Castilla (segunda mitad de «A orillas del Duero»).
- Sirviendo para hacer una dura crítica sociopolítica (ejemplos en Por tierras de España: «El hospicio», «Un loco», «Un criminal», «La tierra de Alvargonzález»).
- Como Efusión Sentimental: Los elementos del paisaje castellano se transforman en símbolos de realidades íntimas. El paisaje es reflejo del mundo interior del poeta, seleccionando aquello que sugiere soledad, fugacidad o muerte.

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