23 Abr
La Revolución Liberal durante el reinado de Isabel II
Durante el reinado de Isabel II se desarrolló en España el proceso de revolución liberal. Al igual que en gran parte de Europa occidental, se destruyeron definitivamente las formas económicas, las estructuras sociales y el poder absoluto que habían caracterizado al Antiguo Régimen. El período empezó con la guerra civil entre carlistas (absolutistas) e isabelinos (liberales). El triunfo de los liberales hizo posible una monarquía constitucional y parlamentaria. Sin embargo, el favoritismo de la reina hacia los liberales moderados distorsionó la alternancia en el poder, siendo a menudo el resultado de un pronunciamiento militar.
1. Minoría de edad de Isabel II (1833-1843)
Regencia de María Cristina (1833-1840)
En 1833 murió Fernando VII y comenzó la regencia de María Cristina. Los partidarios de don Carlos iniciaron una insurrección armada, proclamando rey a Carlos María Isidro, confiando en su persona la defensa del absolutismo y de la sociedad tradicional.
- Carlistas: Presentaban una ideología tradicionalista y antiliberal bajo el lema: “Dios, Patria, Rey y Fueros”. Defendían la legitimidad dinástica de don Carlos María Isidro.
- Isabelinos: Contaron con el apoyo de la alta nobleza, funcionarios y un sector de la jerarquía eclesiástica. La regente se vio obligada a buscar la adhesión de los liberales para acabar con el absolutismo.
Desarrollo del conflicto
Las primeras partidas carlistas se levantaron en Navarra y el País Vasco. Internacionalmente, Don Carlos recibió el apoyo de potencias absolutistas (Rusia, Prusia y Austria), mientras Isabel II contó con el respaldo de Gran Bretaña, Francia y Portugal. El conflicto pasó por dos fases:
- 1ª fase: Estabilización de la guerra en el norte y triunfos carlistas bajo el mando del general Zumalacárregui.
- 2ª fase: La guerra se decantó hacia el bando liberal tras la victoria del general Espartero en el sitio de Bilbao.
La debilidad del carlismo propició el Convenio de Vergara, firmado por el general Maroto y el general Espartero, que establecía el mantenimiento de los fueros en las provincias vascas y Navarra, además de la integración de los oficiales carlistas en el ejército real.
2. Reformas y Constitución de 1837
Tras el gobierno de Cea Bermúdez, el progresista Mendizábal impulsó la desamortización de bienes del clero para financiar la guerra. Posteriormente, se promulgó la Constitución de 1837, que buscaba un equilibrio entre progresistas y moderados, proclamando la soberanía nacional, derechos individuales y la aconfesionalidad del Estado, aunque otorgando amplios poderes a la Corona.
3. Década Moderada (1843-1853)
Esta etapa se caracterizó por la consolidación del Estado liberal bajo principios de centralismo y uniformidad:
- Constitución de 1845: Estableció la soberanía conjunta entre el Rey y las Cortes, restringiendo el derecho al voto.
- Concordato con la Santa Sede (1851): Suspendió la venta de bienes desamortizados a cambio del sostenimiento de la Iglesia por parte del Estado.
- Institucionalización: Se implementaron reformas clave como la creación de la Guardia Civil, la Ley Moyano, el Código Penal, el Código Civil, el Servicio Militar Obligatorio y el Sistema Métrico Decimal.

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