13 Mar

1. El pontificado de Pío X: La crisis modernista

Tras la muerte de León XIII, fue elegido en el cónclave el papa san Pío X, quien provenía de una humilde familia italiana y eligió como secretario de Estado a un joven obispo español, Rafael Merry del Val. Pío X reformó la curia romana, fomentó la devoción a la Eucaristía (exhortando a la comunión frecuente, incluso diaria, y adelantando la edad en la que los niños reciben la Primera Comunión), impulsó la música sacra y sufrió mucho con el laicismo y el anticlericalismo imperante.

Durante su pontificado tuvo que afrontar la crisis modernista, que se había iniciado a finales del siglo XIX: el papa se vio obligado a intervenir frente a algunas afirmaciones de teólogos de esta corriente, que negaban lo sobrenatural, y lo hizo mediante dos documentos, ambos fechados en 1907: el decreto Lamentabili y la encíclica Pascendi, en los que deja claro que Revelación y Ciencia no se excluyen, ni se oponen, más bien se complementan.

2. Benedicto XV y la I Guerra Mundial (1914-1922)

El papa Benedicto XV prestó un gran interés y dedicación a las misiones y favoreció la expansión misionera de la Iglesia. Durante su pontificado tuvieron lugar las apariciones de Fátima, y su influjo contribuyó a la devoción popular mariana.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, trabajó incansablemente en favor de la paz. Se mantuvo neutral durante todo el conflicto y realizó las siguientes acciones:

  • Trabajó por los prisioneros de guerra para evitar las deportaciones masivas.
  • Organizó la ayuda humanitaria para el reparto masivo de alimentos y medicinas entre la población civil afectada.
  • Facilitó la labor de los capellanes militares para que atendieran espiritualmente a los soldados en el frente.

3. La Iglesia frente a los totalitarismos: Comunismo, fascismo y nazismo

Los totalitarismos, que marcaron trágicamente la historia del siglo XX, tuvieron su auge en el período de entreguerras. Las características más comunes y sobresalientes de los sistemas totalitarios fueron:

  • La omnipotencia del Estado.
  • La exaltación de un jefe carismático al que se le debe obediencia ciega.
  • El imperialismo que incita a la expansión territorial.
  • El mito de la “raza superior” (nazismo).
  • La utilización de todos los elementos de la sociedad para exaltar al Estado: la moda, el arte, la propaganda, el cine.
  • La persecución más o menos abierta a la Iglesia.

Aunque existieron diversas formas de totalitarismo, las más graves en Europa fueron el comunismo soviético, el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán. En América destacó el totalitarismo de inspiración masónica en México. La reacción de la Iglesia, desde un principio, fue el rechazo absoluto al nazismo y al comunismo. Ante el fascismo adoptó, al principio, un “cauto optimismo”, pero pasados unos años, lo condenó.

Comunismo soviético

En la Unión Soviética, el leninismo y el estalinismo eliminaron la libertad y persiguieron ferozmente a la aristocracia, a los propietarios y especialmente a la Iglesia. Desde 1920, en nombre del ateísmo militante, se desencadenó una cruel persecución. Pío XI lo condenó sin paliativos en la encíclica Divini Redemptoris, definiendo el ateísmo marxista como una “ideología intrínsecamente perversa”.

Fascismo italiano

El papa Pío XI enfrentó la persecución anticatólica en Italia. Tras el Tratado de Letrán (1929), las relaciones se tensaron por los ataques a la Acción Católica. En 1931, el Papa publicó la encíclica Non abbiamo bisogno, denunciando el totalitarismo del régimen fascista. A pesar de momentos de ambigüedad, la postura de la Iglesia fue de total rechazo a la ideología fascista.

Nacionalsocialismo alemán (nazismo)

El nazismo se caracterizó por su violencia, racismo e imperialismo. Pío XI condenó rotundamente esta ideología. Tras el incumplimiento del concordato de 1933, el Papa alzó la voz en 1937 con la encíclica Mit brennender Sorge, escrita en alemán. Pío XI manifestó la incompatibilidad entre la Cruz de Cristo y la esvástica, condenando el racismo y el antisemitismo.

4. El pontificado de Pío XII

Pío XII afrontó la Segunda Guerra Mundial, tratando de impedirla por todos los medios. Durante la contienda, ayudó a víctimas civiles y militares, y salvó a cuantos judíos fue posible de la persecución nazi. Se calcula que, gracias a su actuación, se salvaron más de 800.000 judíos.

5. La persecución religiosa en España

En España, los problemas se agravaron a partir de la República de 1931. Con el triunfo del Frente Popular, se recrudeció la persecución religiosa: más de 7.000 sacerdotes, además de seglares, monjas y seminaristas, fueron martirizados. Pío XI sufrió por lo ocurrido, condenando las atrocidades perpetradas, manteniendo una actitud prudente frente al conflicto político.

6. El Concilio Vaticano II

En 1962, el papa Juan XXIII abrió el Concilio Vaticano II, concluido en 1965 por Pablo VI. Este concilio trazó un programa de renovación cristiana a través de documentos clave como Lumen Gentium y Gaudium et Spes. Subrayó la llamada universal a la santidad y el diálogo con la cultura. Posteriormente, Pablo VI enfrentó la “crisis posconciliar”, donde algunas corrientes intentaron romper con la tradición, pero con paciencia y doctrina, la Iglesia logró consolidar los frutos del Concilio.

7. El pontificado de Juan Pablo II

Elegido el 16 de octubre de 1978, Karol Wojtyla marcó un pontificado misionero. Fue un artífice clave en la caída del bloque soviético, sobrevivió a un atentado en 1981 y fue el “Papa de los Jóvenes”, instituyendo las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ). Fue canonizado por el papa Francisco el 27 de abril de 2014.

8. El pontificado de Benedicto XVI

Joseph Ratzinger fue elegido en 2005. Su pontificado se centró en la enseñanza de la fe, la razón y la liturgia. Destacó por su labor ecuménica y su lucha contra los abusos de menores, aplicando una política de tolerancia cero. El 11 de febrero de 2013, sorprendió al mundo con su renuncia a la Sede de Pedro» }

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