05 May

1. Caracterización de las unidades morfoestructurales del relieve español

a) Configuración general del relieve español peninsular

La Península Ibérica se localiza en el hemisferio norte, dentro de la zona templada, lo que influye en su clima y en la inclinación con la que inciden los rayos solares. España se sitúa muy cerca de África, con apenas 14 km de distancia desde el Estrecho de Gibraltar. Su posición entre Europa y África provoca que reciba influencias tanto atlánticas como mediterráneas y africanas. Además, su ubicación entre placas tectónicas hace frecuentes los terremotos, aunque de poca magnitud en la zona sur.

El relieve, entendido como el conjunto de formas de la superficie terrestre, se organiza en unidades morfoestructurales que resultan de la combinación entre la estructura geológica (fuerzas internas y tipo de rocas) y el modelado (agentes externos). El relieve peninsular se caracteriza por su forma maciza, debido a su gran anchura de oeste a este (1.094 km) y a sus costas rectilíneas que limitan la penetración marina. La altitud media, de unos 660 m, se debe a la presencia de altas cordilleras y a la extensa Meseta Central. Además, la disposición periférica del relieve montañoso en torno a la Meseta frena la influencia marítima y acentúa los contrastes entre el interior y el litoral.

b) Grandes unidades del relieve español peninsular

En la península ibérica existen cuatro grandes unidades de relieve:

  • Zócalos: Formados en la Era Primaria con rocas como granito y pizarra; se encuentran en el oeste y pueden fracturarse en bloques elevados y hundidos.
  • Macizos antiguos: Se formaron en la Era Terciaria al rejuvenecer antiguos zócalos (ejemplos: Sistema Central, Montes de Toledo y Macizo Galaico), con formas suaves y materiales paleozoicos.
  • Cordilleras de plegamiento: Surgieron en la Era Terciaria al elevarse materiales calizos del fondo marino. Son montañas jóvenes con pendientes fuertes. Se distinguen las intermedias (Sierra Morena, parte de la Cantábrica y Sistema Ibérico) y las alpinas (Pirineos y Béticas).
  • Depresiones o cuencas sedimentarias: Surgieron al hundirse zonas que se rellenaron con sedimentos de la Era Terciaria (interiores como las del Duero, Tajo y Guadiana; exteriores como las del Ebro y Guadalquivir).

c) El relieve como condicionante de las actividades humanas

El relieve condiciona de manera decisiva las actividades humanas:

  • Asentamiento: La población se concentra en llanuras y valles.
  • Recursos: Aporta minerales, energía y rocas de cantera.
  • Comunicaciones: Las montañas periféricas dificultan el transporte, mientras que las llanuras lo facilitan.
  • Turismo: El relieve costero impulsa el turismo en playas arenosas.
  • Riesgos: Inundaciones, terremotos y desprendimientos.

Las actividades humanas (minería, urbanismo) alteran el relieve, provocando impactos que se intentan mitigar mediante restauraciones y geoparques.

2. Estructuras del relieve interiores: La Meseta y sus bordes

a) Origen y características

La Meseta es una llanura elevada y suavemente ondulada, formada a partir del antiguo macizo Hespérico durante la Era Primaria. Se divide en:

  • Zócalo: Ubicado al oeste, constituye la base estructural.
  • Sierras interiores: Destacan los Montes de Toledo y el Sistema Central.
  • Cuencas sedimentarias: Por donde discurren el Duero, Tajo y Guadiana.

Los rebordes incluyen el Macizo Galaico, la Cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico y Sierra Morena.

b) Dominio litológico y modelado

El área silícea (granito) genera el paisaje de berrocal y caos granítico. El dominio arcilloso, formado por materiales sedimentarios blandos, da lugar a cárcavas, badlands y campiñas.

3. Cordilleras exteriores e insulares

a) Cordilleras exteriores y archipiélagos

Surgieron en la Era Terciaria por el levantamiento alpino: Pirineos, Montes Vascos, Cordillera Costero-Catalana y Cordillera Bética. En Baleares destacan la Sierra de Tramuntana y la del Levante. Las Canarias, de origen volcánico, presentan conos, calderas y malpaíses.

b) Modelado

Depende de la dureza de los materiales: los duros (calizos/paleozoicos) crean relieves abruptos, mientras que los blandos (arcillas/margas) forman valles y depresiones.

4. Dominios climáticos en España

Clima oceánico y de montaña

El clima de montaña se presenta por encima de los 1.300 m. El clima oceánico (Galicia a Pirineos) se caracteriza por precipitaciones abundantes y regulares, con una amplitud térmica baja.

Clima mediterráneo y subtropical

El mediterráneo se divide en marítimo (costa), seco (sureste) y continentalizado (interior). El clima subtropical (Canarias) destaca por temperaturas estables y precipitaciones escasas.

5. La red fluvial y humedales

La red fluvial se organiza en vertientes según el relieve. La vertiente atlántica incluye los ríos más largos y caudalosos. La vertiente cantábrica presenta ríos cortos y de gran pendiente. La vertiente mediterránea (salvo el Ebro) se caracteriza por ríos cortos, irregulares y con estiajes marcados.

6. Formaciones vegetales

La vegetación se divide en:

  • Región Atlántica: Bosque caducifolio (roble, haya), landas y prados.
  • Región Mediterránea: Bosque perennifolio (encina, alcornoque), maquia, garriga y estepa.

7. Paisajes naturales y espacios protegidos

España posee una gran diversidad de paisajes (oceánico, mediterráneo, de montaña y canario). La conservación se regula mediante la Ley del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, incluyendo Parques Nacionales, Reservas de la Biosfera y la Red Natura 2000.

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