03 Abr
1. La ruptura del modelo agrícola tradicional: cambios en las pautas de consumo y comercialización
En el modelo tradicional, la producción agraria estaba orientada a la subsistencia y a satisfacer necesidades alimentarias, distribuyéndose en pequeños mercados. La agricultura se basaba en pequeñas explotaciones familiares con un modelo de autosuficiencia.
Con el desarrollo del capitalismo, pasó a integrarse en el sistema económico con el fin de obtener ganancias, convirtiéndose en un elemento estratégico tanto para el consumo como para el beneficio del capital. La satisfacción de las necesidades alimentarias y la obtención de rentabilidad de capital influyen en los modos de consumo, producción, compra y venta.
A lo largo del tiempo, se han ido conformando los regímenes alimentarios, definidos como el conjunto de reglas que gobiernan la producción, distribución y consumo de bienes agrarios y ganaderos a nivel mundial, determinando qué producir, cómo producir y para quién producir. Estas reglas han evolucionado orientadas a satisfacer necesidades alimentarias y a la ganancia de capital.
A lo largo de los regímenes hemos pasado de una agricultura campesina de autosuficiencia a una agricultura integrada en el sistema económico, moderna, industrializada y con alto aporte tecnológico, orientada al comercio y la rentabilidad.
A partir de los años 50 se produce un crecimiento económico que implica la aplicación de procesos industriales en la agricultura. Antes, la agricultura suministraba alimentos, mano de obra y materias primas; con la industrialización este modelo se rompe, se incorporan maquinarias e insumos y cambian las pautas de producción. Esto genera un aumento de la renta, de la capacidad adquisitiva y de la exigencia del consumo, aumentando la oferta de bienes transformados e industrializados y configurando el sector agroalimentario.
Hoy en día, la economía agroalimentaria está influenciada por grandes corporaciones, instituciones y actores como la distribución comercial, la industria transformadora, las finanzas y la industria química, que determinan la organización de la producción, transformación, comercialización y consumo, así como el reparto de costes y ganancias.
2. Concepto y componentes del sistema agroalimentario en España
El sistema agroalimentario es el conjunto de actividades que engloba la formación y distribución de productos agroalimentarios para satisfacer la función alimenticia de una sociedad determinada. Es el conjunto de relaciones socioeconómicas que influyen en los procesos de producción primaria, transformación, distribución, comercialización y consumo.
Es un concepto que nos ayuda a entender las relaciones económico-productivas en las que existen relaciones de poder, competencia y dominio, así como la generación y aportación de valores añadidos y el reparto de riesgos, costes y ganancias.
Hablamos de flujo de valor, de energía, de información y de productos, en una red interdependiente de agentes (empresas, instituciones) que participan directa o indirectamente en la creación de bienes y servicios orientados a satisfacer necesidades alimentarias y a la obtención de ganancias.
Las fases del sistema son: extracción, producción, transformación, distribución, consumo y desechos.
Los componentes del sistema agroalimentario son:
- Sector Agroalimentario: Es el encargado de la producción de materias primas y productos perecederos. Se caracteriza por un fuerte envejecimiento de la población y una creciente despoblación rural. Ha pasado de ser un sistema autónomo a depender de la industria.
- Industria de Inputs y Servicios: Suministra los medios de producción necesarios como maquinaria, fertilizantes, fitosanitarios y semillas. Destaca por un fuerte oligopolio, donde unas pocas empresas controlan la tecnología y las patentes a nivel mundial.
- Industria Agroalimentaria: Es el sector que transforma los productos agrarios en alimenticios, dotándolos de conservación y valor añadido. En España, es el primer sector industrial, representando el 20% del total de la industria nacional.
- Distribución Alimentaria: Se divide en distribución tradicional y distribución moderna (oligopolio de demanda). Esta última controla la comercialización e impone sus condiciones a los productores mediante la logística y las marcas blancas.
- Sector de Restauración y Hostelería (Canal Horeca): Satisface la demanda de consumo fuera del hogar. Se distingue entre la hostelería desorganizada (pequeños negocios independientes) y la hostelería organizada (cadenas y franquicias con gestión profesionalizada).
- Consumidores: Son el eslabón final que condiciona el sistema. Se segmentan según niveles de renta, edad y estilos de vida, demandando actualmente productos con mayor grado de elaboración y conveniencia.
3. Pautas de consumo y distribución de productos agroalimentarios en la etapa fordista
En la década de los 50, sobre todo a finales, España intensificó su proceso industrializador en las ciudades, provocando un notable proceso migratorio del campo a las ciudades en busca de mejores condiciones de vida y el crecimiento de las rentas.
Se inicia la Revolución Verde, caracterizada por el uso de inputs químicos, la mecanización agraria y la pérdida del atributo ecológico de la producción, lo que impulsó un aumento en la producción, rendimientos agrícolas e introducción de nuevos cultivos. El proceso ganadero se intensifica, sobre todo avícola y porcino, con la cooperación de Estados Unidos que facilita la importación de soja y maíz para piensos, favoreciendo el desarrollo del sector. Disminuye la preferencia por el trigo y aumentan los cultivos de maíz, cebada y girasol en rotaciones, fundamentales para la producción de carne.
Estos cambios generan una dieta más diversa, mayor consumo calórico y mayor peso de proteínas animales, con nuevas posibilidades de compra y cambios en la oferta y demanda de productos alimentarios. En los años 60, se consolidan estas transformaciones con avances técnicos (neveras, cocinas eléctricas y de gas), mejoras en la distribución alimentaria (mercados centrales y primeros supermercados) e influencia de la industria transnacional agroalimentaria, que ofrece productos procesados y marca los hábitos de consumo.
4. Pautas de consumo y distribución de productos agroalimentarios en la etapa de globalización
A principios de los 70 se da el final de la etapa fordista y comienza la crisis de los 70, con desequilibrios macroeconómicos, fuerte competencia en los mercados, obsolescencia industrial, saturación del consumo en masas, bajo presupuesto familiar en alimentación y aumento de los costes de producción y transporte debido al petróleo. Esto ralentizó los ritmos de acumulación y crecimiento.
En los años 80, el Estado y las empresas implementan estrategias para recuperar la rentabilidad mediante la minoración de costes. Se produce un cambio del Estado social-keynesiano al estado mercantilizado, favoreciendo la apertura de mercados, los movimientos de capital y la actividad de las grandes multinacionales.
Se da un nuevo modelo de organización productiva más flexible para responder a una demanda segmentada e individualizada, ampliando gamas de productos, acortando ciclos de vida y fomentando la globalización e internacionalización de los procesos económicos. La distribución moderna se consolida como eje estratégico, integrándose con la industria agroalimentaria a escala mundial. Esto provoca que cada vez dependamos más de grandes empresas, aumentando el consumo de productos envasados, congelados y preparados, y el gasto fuera de casa.
5. Diferencias entre los regímenes alimentarios y su incidencia en los procesos comerciales
Los regímenes alimentarios son el conjunto de reglas que gobiernan la estructura de la producción, distribución y consumo a nivel mundial:
- Primer Régimen: R.A. Colonial (1870-1930): La agricultura constituía un sistema autónomo. El producto agrario coincidía con el alimenticio y se destinaba a mercados locales o regionales. Con la mejora del transporte y conservación se establece el libre comercio y movimiento de capitales.
- Segundo Régimen: R.A. Agroindustrial (1950-1970): Se produce un fuerte crecimiento económico favorecido por el desarrollo industrial y tecnológico. La mecanización y el uso de insumos industriales estrechan la relación entre agricultura e industria, dando lugar a complejos agroindustriales. La industria alimentaria pasa a ser la fase dominante.
- Tercer Régimen: R.A. Corporativo verde / biotecnológico (1980-…): El consumidor empieza a personalizar su demanda. Se produce una reestructuración económica para recuperar la rentabilidad mediante la minoración de costes. Se intensifica la globalización con una producción masiva y tecnificada, con protagonismo de la distribución moderna.
6. Sistema alimentario actual: conflicto entre salud y negocio
En la actualidad, la sociedad de consumo está marcada por un modelo alimentario que genera un conflicto entre la salud, el negocio y la sostenibilidad. Este sistema promueve productos poco saludables, como comidas ultraprocesadas y bebidas azucaradas, con impacto negativo en la salud pública.
Los modelos de producción y consumo que refuerzan este sistema son:
- Modelo de producción que incita a producir más de lo que se vende: La sobreproducción reduce precios en origen y genera sobreexplotación de recursos.
- Modelo de consumo que incita a comprar más de lo que se come: El exceso de compra por promociones conlleva un alto nivel de desperdicio.
- Modelo de consumo que incita a comer más de lo saludable: Favorece dietas poco saludables aumentando el riesgo de enfermedades.
- Modelo de producción que transforma ecosistemas: La demanda de materias primas convierte ecosistemas en monocultivos extensivos.
7. Utilidades económicas de la comercialización
La producción, transformación y distribución comercial satisfacen las utilidades económicas básicas:
- Utilidad de espacio: Situar los productos donde se encuentren los consumidores.
- Utilidad de tiempo: Disponer del producto en el momento necesario.
- Utilidad de posesión: Traspaso de la propiedad al consumidor final.
- Utilidad de información: Comunicación, publicidad, trazabilidad y etiquetado.
- Utilidad de forma: Adaptar los productos a los gustos mediante envasado y presentación.
8. Canal de comercialización, tipos y estrategias
El canal de comercialización es el conjunto de etapas y agentes a través de los cuales los productos e información fluyen desde el productor hasta el consumidor final.
Según su longitud:
- Canal directo: Consumidor-productor.
- Canal corto: Productor-intermediario-consumidor.
- Canal largo: Productor-mayorista-minorista-consumidor.
- Canal muy largo: Intervienen más de dos intermediarios.
Según su grado de vinculación:
- Independiente: Agentes sin vinculación, relaciones de compraventa.
- Interdependiente: Acuerdos, fusiones o relaciones contractuales (horizontales o verticales).
9. Tipos de mercados y agentes mayoristas
Los agentes mayoristas son intermediarios que adquieren el producto para venderlo a otros mayoristas, minoristas o al canal Horeca. Se clasifican según su labor (origen, destino, tránsito), variedad (especializados, generalistas) y gestión (independientes, en red).
Los mercados mayoristas se dividen en:
- Mercados mayoristas rurales: Cerca de los productores.
- Mercados mayoristas urbanos: Cerca de las grandes ciudades (ej. los Merca).
- Cash and Carry: Autoservicio mayorista destinado al canal Horeca y minoristas.
10. Tipos de formatos minoristas y sus características
Los agentes minoristas venden al consumidor final. Existe una dualidad entre el pequeño comercio tradicional y la distribución moderna:
- Pequeña superficie (<400 m2): Formatos de proximidad.
- Mediana superficie (400-1000 m2): Proximidad.
- Mediano-grande (1000-2500 m2): Amplia gama de precios y productos.
- Grandes hipermercados (>2500 m2): Periferias urbanas, tendencia decreciente.
- Tiendas descuento (Aldi, Lidl): Competencia por precio y marcas blancas.
11. Funciones de la distribución comercial
Las funciones principales incluyen: transporte y distribución, almacenamiento, concentración y selección, minimización de transacciones, información, financiación y servicios adicionales.
12. Estrategias de marca en la distribución moderna
Las marcas blancas son comercializadas por el propio distribuidor. Tipos:
- Marcas genéricas: Productos básicos, calidad inferior.
- Marcas imitaciones: Similares a fabricantes líderes, precio inferior.
- Marcas de calidad: Calidad similar o superior, formato diferenciado.
- Marca innovadora en valor: Calidad líder, envase exclusivo, precio inferior.
13. Estrategias de la distribución comercial
La distribución moderna busca ganar cuota de mercado mediante:
- Integración vertical: Controlar eslabones superiores o inferiores de la cadena.
- Integración horizontal: Fusiones y absorciones para formar oligopolios.
- Alianzas o centrales de compra: Grupos para negociar con mayor poder.
- Pagos comerciales: Retraso en pagos a proveedores para invertir capital.
- Productos frescos: Utilizados como producto reclamo.

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